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74 CULTURAyESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 6 s 12 s 2006 ABC La Residencia de Estudiantes le da voz a la poeta peruana Blanca Varela M. DE LA FUENTE MADRID. Dentro de su colección de audiolibros La voz de... la Residencia de Estudiantes presentó ayer su volumen número diez, dedicado a la poeta peruana Blanca Varela. Como en ocasiones anteriores, el citado volumen recoge por escrito y en formato CD de audio el recital ofrecido por la autora en la propia Residencia el 9 de diciembre de 1997. Este título viene a continuar la lista de grandes poetas que han pasado en los últimos años por esa ilustre casa y de cuya presencia han quedado grabados estos libros, de aquí a la eternidad. Una nómina impresionante, sin duda: Rafael Alberti, Octavio Paz, Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente, Álvaro Mutis, Olga Orozco, Claudio Rodríguez, Gonzalo Rojas y Antonio Gamoneda. El audiolibro de la autora limeña fue presentado por los también poetas Luis Muñoz, Esperanza López Parada y el colombiano Darío Jaramillo cuya figura vital y literaria ha ocupado durante el último mes el lugar de vate ilustrado en el ciclo Poeta en Residencia Luis Muñoz resaltó el hecho de que un recital de poesía viene a ser un ejemplo perfecto de selección, es una autoantología de manera que los poemas escogidos pueden muy bien consituirse en una poética subterránea de cada autor Esperanza López Parada, profesora de literatura hispanoamericana de la Universidad Complutense, hizo un breve pero intenso repaso de la obra de Blanca Varela, de la que destacó que refleja la sordidez áspera de la existencia, y lo hace trabajando con el rigor quirúrgico de una disección y una austeridad expresiva cercana al laconismo Tambien recalcó el papel de Octavio Paz como padrino de Varela, y la definió, finalmente, como una poeta de la gracia y la gravedad Por su parte, Darío Jaramillo hizo hincapié en la importancia de una edición de estas características que posibilita escuchar la propia voz del poeta recitándose a sí mismo. El poema- -dijo- -debe resistir la prueba de su lectura en voz alta, porque el poema tiene que ser taumatúrgico. Ahora tenemos el privilegio de guardar la voz de los poetas, pero, ¿cómo sería la voz de Lope de Vega, de Garcilaso, de San Juan, leyendo sus propios versos? Bonita pregunta. Quizá la respuesta esté en el viento de nuestros sueños. La poesía puede asumir lo narrativo Luis Alberto de Cuenca publica Poesía 1979- 1996 en edición de Juan José Lanz da en llamas porque son libros que todavía están muy vivos y los puedes machacar si los incluyes en una edición como ésta Si por él (Luis Alberto de Cuenca, claro) fuera o fuese, Píndaro y Catulo se echarían unas birras a su clásico coleto en el Balmoral, por ejemplo y sin ir más lejos, que para algo nuestro poeta vive, como él dice, subsumido por la poesía helenística siempre presente de una u otra manera en todos sus poemarios. Ciertamente, pero también (y tan bien) acompañado por el intenso verso de mis maestros Pere Gimferrer (el de La muerte en Beverly Hills sobre todo) Gil de Biedma (el de Poemas póstumos y Juan Eduardo Cirlot, que pueden ser los ingredientes que si se agitan convenientemente den como resultado el cóctel de mi poesía A partir de cuatro de sus libros La caja de plata El otro sueño El hacha y la rosa y Por fuertes y fronteras el profesor Lanz ha realizado una precisa, preciosa y enjundiosa edición MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Poesía eres tú debió decirle becquerianamente o más correcto, poesía es usted, y el estudioso puso manos a las obras La caja de plata El otro sueño El hacha y la rosa y Por fuertes y fronteras verso a verso, sílaba a sílaba, como el viejo tipógrafo que iba cogiendo letra a letra de la caja. Usted es, en este caso, el poeta Luis Alberto de Cuenca, y el cajista de imprenta, llamémosle editor de aquí en adelante, es el profesor Juan José Lanz, responsable de la exigente, tenaz, precisa y preciosa edición de Poesía (1979- 1996) (Cátedra Letras Hispánicas) que reúne las últimas versiones dadas por el propio vate a los cuatro libros líneas arriba mencionados. Lanza es también autor de la fértil y enjundiosa introduc ción. Escoltado por su inseparabele Tintín, tanto en el reloj de muñeca como en la divertida y sugerente cubierta del libro (original de Fernando Bellver) De Cuenca explica que este cuarteto de títulos pertenecen a lo que puede llamarse un segundo estilo dentro de su obra o, lo que es lo mismo, una poesía de las cosas cotidianas y de la vida rutinaria, pero donde se mantiene y permanece el diálogo con la cultura Quienes no han acudido a la cita con el editor ni con la imprenta son los dos últimos libros del poeta madrileño, Sin miedo ni esperanza y La vi- Una de las cientos de huellas que Da Vinci dejó en sus códices y que pueden revelar desde su dieta a los orígenes de su madre AP Fingiendo que es gerundio Poeta que entra y sale del cuarto de Alicia, unas veces a este lado y otras al otro lado del espejo, poeta y fingidor como todos, especialmente desde que Pessoa dixit, Luis Alberto de Cuenca es más poeta del amor que del humor según él mismo reconoce. Y hoy por hoy se sigue sintiendo más tentado por la estética de la ortodoxia que por la de la heterodoxia Ya puesto y de remate, De Cuenca se muestra como un firme defensor de la épica, en estos tiempos (ni buenos ni malos, sino todo lo contrario) de tanta lírica floja y sin sustancia: Todavía hay mucha gente que se pone en guardia ante la poesía épica Defiende y sostiene de igual modo De Cuenca que la voluntad narrativa es muy importante en mi poesía. Lo cierto es que creo firmemente que siempre hay que darle una oportunidad a lo narrativo en cualquier corpus lírico. Hay poetas que se flagelan en cuanto ven algo de narratividad en sus escritos Lo que no impide que el poeta madrileño entone presto y raudo un vade retro Satán de la novela: Para escribir una novela hay que tener mucha muñeca ¿Muñeca rusa? Pues sí, porque así, como quien abre una matriusca, se sorprenderá el lector que abra esta Poesía 1979- 1996 Leonardo da Vinci dejó pistas sobre su vida en las huellas dactilares ABC ROMA. Han puesto el dedo en la llaga, o mejor, han identificado la huella dactilar del dedo índice de la mano izquierda de Leonardo Da Vinci impresa en un manuscrito del genial maestro renacentista. El hallazgo fue realizado por un equipo de antropólogos de la universidad italiana de Chieti, después de tres años de trabajo de investigación sobre un total de doscientas huellas dejadas por Da Vinci en medio centenar de sus trabajos. Al frente del estudio ha estado el profesor Luigi Capasso, quien ya presentó sus investigaciones en la revista checa Anthropologie en el año 2005. Pero es ahora cuando los documentos pueden verse en una exposición en la ciudad de Chieti. Para Capasso esta información nos permitirá conocer mejor al hombre, no al genio Y tanto, porque del estudio se desprende, entre otras cosas, que Leonardo comía mientras trabajaba. Y de usar la servilleta, pues parece que más bien poquito. Es más, según los investigadores, la huella dactilar del genio deja al descubierto restos de comida, sangre y saliva. Para Alessandro Vezzosi, otro experto en Da Vinci (que era zurdo, aunque no exclusivamente) Leonardo usaba sus propios dedos como pinceles y a menudo tenían restos de comida por lo que su marca es reconocible en muchos de sus manuscritos. Es decir, que lo suyosí queera un auténtico abanico cromático. Otro de los aspectos destacados del estudio es el hecho de que la huella dactilar del autor de La Gioconda ofrece bastante y fiables pistas sobre el posible origen oriental de su madre. En concreto, podría tratarse de una esclava llegada a la Toscana procedente de Constantinopla (Estambul) Por su parte, Carlo Vecce, gran conocedor del universo de Leonardo, no se ha mostrado tan entusiasmado y ha señalado: Lo realmente importante que hay que saber sobre él concierne a su actividad intelectual, aquello que sólo podemos obtener leyendo sus palabrar o interpretando lo que él dijo