Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 5 s 12 s 2006 CULTURAyESPECTÁCULOS 85 TEATRO Yo, Leonor Autor y director: Valentín Redín. sEscenografía: Jaime Heredia. sVestuario: Peris Hermanos. sIluminación: Santos García Lautre. sIntérprete: María Luisa Merlo. Teatro Maravillas. Madrid Los paisanos de Borat quieren un tercio de la taquilla Habitantes del pueblo rumano de Glod, donde se rodó la esperpéntica película, se sienten humillados y ofendidos ANNA GRAU SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Si es cierto, como sostiene Ian Kershaw, que el camino a Auschwitz estuvo sembrado de indiferencia, pueden dormir tranquilos los que temen un apocalipsis a raíz del éxito de la película Borat, donde el cómico británico Sacha Baron Cohen encarna a un reportero kazajo que recorre los Estados Unidos jactándose de que él y todos sus compatriotas son racistas, antisemitas y xenófobos. Más de cien millones de dólares recaudados y más de treinta solicitados en concepto de indemnización, dejan poco margen para la indiferencia. Ya son tres los habitantes de Glod, la población rumana donde se rodaron muchas escenas del Kazajstán de fantasía de Borat, con lugareños haciendo de extras de lo que aseguran que creían que era un documental serio los que han decidido pasar del mal de ojo con que amenazaban en principio, a las querellas legales. De estafa, engaño y humillación se quejan Nicolae Todorache y Spiridon Ciorobea, en nombre propio, y, desde ayer, Nicolae Staicu, miembro del concejo municipal de Glod y representante de su comunidad gitana. Entre todos piden un tercio de la taquilla y una disculpa. Sacha Baron Cohen se manifiesta sorprendido por las malas reacciones ante su obra, cuyas altas cotas de esperpento, puntualiza, deberían ser la mayor garantía contra una lectura literal. ¿Quién podría tomarse en serio a alguien que presume de que su propia hermana es la cuarta prostituta más importante del país, o de FLAMENCO Algo más Voz: Falete sGuitarras: Bolita, Riqui y E. Iglesias. sPercusión: P. González y P. Nieto sCoros y Palmas: La Carbonera, Roberto El Roto y C. Garzón. sPiano: F. Cordero. sBaile: Juan El Pelón. C. Cultural de la Villa. Madrid Regalo de aniversario JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Para celebrar su primer medio siglo sobre los escenarios, María Luisa Merlo ha decidido tratarse como una reina y se ha metido en la piel de un personaje fascinante: Leonor de Aquitania (1122- 1204) que estuvo casada con dos reyes y fue madre de reyes. La pieza, que el propio autor dirige en un montaje sencillo, es un monólogo en el que la reina, que con inteligencia intentó superar las barreras que en la época conllevaba su condición de mujer, evoca su pasado mientras permanece recluida por su hijo Juan sin Tierra como antes lo estuvo por decisión de su esposo Enrique II; ambos recelaban de la sagacidad política de Leonor en un tiempo salpicado de continuas escaramuzas guerreras y alianzas. Ya en el ocaso de su existencia, la de Aquitania habla de lo que vivió y detalla con lujo de detalles episodios, relaciones y, sobre todo, sus escaramuzas amorosas (verbigracia, las cúpulas y minaretes de los piratas berberiscos que la violaron cuando se dirigía a Tierra Santa) de tal modo que más que una dama de antaño parece una chica Cosmopolitan. Y resulta curioso constatar que el público disfruta con las alusiones sexuales y alguna que otra gracia chocarrera en ese terreno: hay mecanismos cómicos que no fallan desde tiempos inmemoriales. María Luisa Merlo también disfruta en el papel de reina que se ha regalado por su aniversario. La peculiar fiesta de Falete MANUEL RÍOS RUIZ La reaparición de Falete en Madrid ha puesto de manifiesto que cuenta con una legión de partidarios, con un público muy heterogéneo, que le recibe con una atronadora ovación y le despide puesto de pie con otra larga y clamorosa donde las haya. Es un artista que con una trayectoria todavía corta y con solamente dos lanzamientos discográficos, ha conseguido una popularidad extraordinaria. Se presenta como cancionero, pero realmente es un cantaor festero que generalmente interpreta canciones por tangos, rumbas o bulerías, aflamencando todos los temas, ya sean de Quiroga o de Manuel Alejandro, llevándolos a una concepción flamenca muy teatralmente personalizada, haciendo alardes de facultades entre estrofa y estrofa, investido de mantones de Manila, cual culminación de un vestuario de corte femenino. Salvo la canción Señora y alguna otra, Falete dijo todo su repertorio entonándolo festeramente. Hay que reseñar un prolijo fin de fiesta, en el que Falete canta por bulerías la zambra La Salvaora para que baile Juan El Pelón, produciéndose una especie de simple remedo de aquella inolvidable estampa de Manolo Caracol y Lola Flores. A los espectadores les pareció algo digno de aplaudir. Ya veremos cómo evoluciona la fiesta del histriónico cantaor sevillano, por el momento defiende mejor lo que imita, que lo creado para él. Sacha Baron Cohen, en un momento de la película que en su pueblo conservan la entrañable tradición de arrojar judíos a los pozos? Aunque puede que el pecado más imperdonable de Borat sea poner de manifiesto que siempre se encuentran tragaderas para cualquier cosa. Si hay rumanos que se sienten humillados al verse reinventados en el filme como seres primitivos y repugnantes, ¿qué decir de ABC los ciudadanos de Tucson, Arizona, que también toman a Borat por un documentalista serio, y quedan inmortalizados riéndole todas las gracias racistas? ¿O de Kid Rock, el marido rockero de Pamela Anderson que ha pedido el divorcio por verla aparecer en un filme donde se afirma de él que tiene menos cerebro, que ella tetas