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82 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 5 s 12 s 2006 ABC Una pieza defectuosa, posible causa del accidente en el Palau de les Arts Un equipo técnico estuvo valorando ayer lo sucedido en el escenario s La Generalitat anunciará hoy las conclusiones M. MOREIRA S. GAVIÑA VALENCIA MADRID. Con el horizonte del estreno de Don Giovanni a menos de dos semanas vista, los ensayos del Coro de la Generalitat Valenciana transcurrieron ayer con normalidad en el Palau de les Arts. Mientras, en una sala del mismo edificio se reunía una comisión técnica extraordinaria con el esclarecimiento de las causas del hundimiento de la plataforma central de la Sala Principal como único punto del día. Los técnicos de la empresa adjudicataria del equipamiento escénico, formada por las empresas Thyssen- Waagner Biro, junto con los responsables de la dirección facultativa del despacho de Santiago Calatrava, de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y de la Fundación del teatro mantuvieron ayer absoluta reserva sobre su diagnóstico, si bien hoy se espera la comparecencia de los consejeros autonómicos de Cultura y Economía para informar de las primeras conclusiones y las medidas a adoptar para reanudar la actividad lo antes posible sis sobre la avería de la maquinaria escénica sufrida el sábado por la mañana, que hace peligrar el curso lírico, aunque según un portavoz del Palau, somos optimistas y la temporada no se verá seriamente afectada Fuentes técnicas de toda solvencia, entre ellas la del director técnico del Liceo de Barcelona, Leonard Garuz, califican de imposible que un exceso de carga sobre la estructura, al mover los dos montajes, haya provocado el estallido de un motor hidráulico. Garuz, que trabaja en el teatro de ópera catalán con un sistema similar al valenciano, también de la empresa Thyssen- Waagner Biro, subraya que se trata de piezas que antes de colocarse han sido sometidas a rigurosísimos controles de calidad, y que son capaces de soportar cargas de hasta 80 toneladas. Lo máximo que puede llegar a pesar un montaje son 20 La liviana ambientación de Don Giovanni audiovisual en gran parte, apenas llegaba a una tonelada. Para Garuz, la causa podría ser la extraña rotura de una pieza del engranaje que soporta la sirga (cable) que eleva la plataforma central del escenario. Al tratarse de una maquinaria de gran volumen pero precisa como un reloj el fallo de esta pieza habría bastado para que la estructura entera quedara en voladizo. La confirmación de este dato podría eximir a la Generalitat Valenciana de las acusaciones de improvisación que pesan sobre ella, al atribuir la causa a un defecto de fabricación, que le podría suceder a cualquier teatro subrayan desde el Palau. Cuestión de imagen El esclarecimiento de las causas del accidente trasciende las preocupaciones artísticas y económicas del Palau de les Arts (se presupone la existencia de un seguro que cubriría las pérdidas derivadas de la cancelación del programa) Con un inneglable ambiente preelectoral en la región, el espectáculo debe continuar a toda costa. Un chaparrón político ha convertido el incidente en una cuestión de imagen para el Gobierno de Francisco Camps, padre del proyecto. La construcción de una plataforma fija salvaría, de momento, la temporada y el estreno de Don Giovanni Soluciones transitorias y daños Fuentes internas del Palau de les Arts consultadas por ABC insisten en que las funciones líricas podrían realizarse sobre una plataforma fija y suficientemente sólida, que habría que construir a toda prisa. Cuestión aparte es la Gala Unicef, prevista para el 11 de diciembre, y que debía dirigir Lorin Maazel, y el programa En torno a Don Giovanni con Jesús López Cobos al frente de la Orquesta de la Comunitat, el día 15, ambas todavía en el aire. Dada la gravedad de las circunstancias, los conciertos sinfónicos han pasado a ser una preocupación secundaria. Según fuentes consultadas ayer, la escenografía de La Bohème no sufrió ningún desperfecto, si bien la de Don Giovanni se ha visto desplazada como resultado del descabalgamiento de la plataforma que la elevaba. Por suerte, la sencillez de este montaje, apenas compuesto por tres paredes de material ligero permitiría su reconstrucción con relativa brevedad. La cautela con la que se ha manejado la información del accidente no ha evitado el deslizamiento de distintas hipóte- Los cuentos de Hoffmann en el montaje realizado por Nicolas Jöel, que se estrenó anoche en el Teatro Real serpientes. Se promete algo grande. Luego, la verdad, los milagros son menos. En el escenario sólo queda sitio para una vieja estación de tren. Muy bonita. Arquitectura de hierro y cristal. Pero que según avanza la obra se hace monótona. Le falta alegría. Variedad. Imaginación. Capacidad para arañarle la fantasía a los Los cuentos de Hoffmann Por supuesto que, de principio a fin, impera el buen gusto. Tras esta nueva propuesta escénica están Ezio Frigerio y Franca Squarciapino, que echa el resto reinventando vestidos de sedas y colores para la Venecia de Giuletta. Y dirigiendo todo Nicolas Joel. Su trabajo es poco innovador. Correcto. Aquel telón era una falsa promesa. También el trabajo del maestro Emmanuel Villaume admite matices. Demasiado trazo grueso, demasiado interés en que todo suene con abundancia. Al avanzar la obra acompaña sin atosigar, pero no acaba de ser refinado. Lo acusa el Coro del Teatro Real que chilla en exceso y, a veces, se destempla. Con todo, si se asiste al primer reparto cabe la posibilidad de escuchar a alguien como Ekaterina Gubanova, notable voz con sustancia y calidad para La Musa y el amigo Nicklausse. En sintonía con ella, tienen varias cosas que decir JAVIER DEL REAL ÓPERA Los cuentos de Hoffmann Int. M. Haddock, E. Gubanova, G. Surian, D. Rancatore, I. Mula, N. Michael, Coro y Orq. del Teatro Reals Dir. escena: N. Joels Dir. musical: E. Villaume. Teatro Real Juego de abalorios A. GONZÁLEZ LAPUENTE Pasen y vean. El telón anuncia todo un espectáculo: máquinas voladoras, gatos boxeadores, al gorila Gargantua y hasta una domadora de las cuatro protagonistas: Desirée Rancatore porque le pone humanidad a la frialdad mecánica de Olympia, Inva Mula pues consigue que el acto de Antonia sea el mejor y Nadja Michael al ofrecer una Giuletta seria y con tirón. Podría tenerlo, también, el cuatro veces maléfico Giorgio Surian, pero ciertas irregularidad y una voz no siempre atractiva empañan su buena presencia. Marcus Haddock es Hoffmann. Un reto. Le pone carne, hace fuerza. Quizá se eche de menos más aire, menos peso, un canto más sutil, aunque lo suyo sea verosímil. Como la compacta nueva versión que ahora se estrena de la obra.