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36 INTERNACIONAL MARTES 5 s 12 s 2006 ABC Florentino Portero LA EUROPA DE MERKEL E l último trimestre ha sido intenso para los diplomáticos alemanes. Con la capacidad organizativa que les caracteriza, llevan tiempo trabajando en la agenda de la Presidencia europea, que asumirán en pocas semanas. Los embajadores han sido convocados en Berlín para recibir las últimas instrucciones y pronto seremos testigos de sus iniciativas. Alemania es la primera potencia europea, a pesar de sus carencias en política de seguridad y de defensa. Su liderazgo es tan evidente como necesario. En esta ocasión Angela Merkel tendrá una oportunidad excepcional de potenciar su figura, en un momento en el que tanto Blair como Chirac se encuentran en las postrimerías de sus mandatos. Son muchos y graves los problemas que Europa tiene ante sí, pero uno será especialmente significativo del talante de la nueva Presidencia: el Tratado de la Constitución. Cuando todavía era un borrador, tanto cristianodemócratas como socialdemócratas coincidían en que no había alternativa: o lo aceptábamos o lo aceptábamos. En aquellos días se me ocurrió preguntarle a un destacado colega de aquel país qué ocurriría si Francia votaba en contra. La respuesta fue tan rápida como contundente: que vuelvan a votar hasta que el resultado sea afirmativo. Era todo un ejemplo de la flexibilidad y el sentido democrático de las elites alemanas en lo concerniente a la construcción europea. Formalmente la posición de Merkel es que hay que seguir adelante con el Tratado. Las sugerencias de Sarkozy sobre una versión recortada, centrada en los principios generales, no parecen haber gustado. Tan cierto es que necesitamos una nueva base jurídica para seguir adelante como que no se pueden despreciar los sentimientos y la voluntad de los ciudadanos. El Tratado es un texto muy mejorable, tanto que nunca debía haberse escrito. No podemos quedarnos parados, pero persistir en los errores dice muy poco de la capacidad de nuestros dirigentes. Merkel tiene una oportunidad para ejercer un liderazgo que necesitamos. Realismo e imaginación son la mejor receta. Manifestantes antinucleares protestaron ayer ante la base de los submarinos Trident en Escocia AP Blair anuncia la renovación de los submarinos nucleares No es una fantasía imaginar que algunos Estados puedan impulsar el terrorismo atómico dijo el primer ministro británico EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Tony Blair ha ido posponiendo hasta el final de su mandato la controvertida decisión sobre la renovación del sistema Trident de submarinos con misiles de cabezas nucleares. Pero era algo que no quería dejar de hacer, y ayer anunció un plan para que nuevos submarinos sustituyan a los actuales cuando éstos dejen de estar en servicio en 2024. Una decisión debía ser tomada ya que se estima que el diseño y construcción de las nuevas unidades puede tardar unos 17 años. Ante la oposición del ala izquierda de su partido, que pide una drástica reducción del potencial nuclear del Reino Unido, Blair concedió que, en el momento del recambio, el número de submarinos del programa baje probablemente de cuatro a tres y que las cabezas nucleares se reduzcan en un 20 por ciento. El plan tendrá un presupuesto de cerca de 20.000 millones de libras (30.000 millones de euros) a lo largo de 30 años, lo que supondrá dedicar cada año un 3 por ciento del presupuesto de Defensa. Votación en el Parlamento Aunque el programa podía ser aprobado simplemente por el Gobierno, Blair se ha comprometido a someterlo a votación en el Parlamento el próximo mes de marzo. Su aprobación no está en cuestión, ya que si bien puede producirse el rechazo de numerosos diputados laboristas, el plan cuenta con el apoyo de los conservadores, tal como ayer avanzó el líder tory David Cameron. La Policía británica viaja a Moscú para investigar el caso Litvinenko E. J. BLASCO LONDRES. Una unidad especial de Scotland Yard, integrada por nueve agentes, llegó ayer a Moscú para realizar investigaciones sobre la muerte del ex espía ruso Alexánder Litvinenko. El ministro del Interior, John Reid, ha asegurado que se seguirán las pistas donde quiera que lleven Reid indicó que el Kremlin se ha comprometido a ayudar a Scotland Yard, pero las manifestaciones del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, pusieron en evidencia los roces que se están produciendo entre Londres y Moscú. Lavrov indicó que si los británicos tienen preguntas, deberían transmitirlas a través de las agencias correspondientes, entre las que hay contactos y agregó que las autoridades rusas ayudarán a la investigación, pero sin implicarse en ella. La única cosa de la que hoy estamos hablando es de la necesidad de evitar que se politice este asunto, esta tragedia manifestó Lavrov, advir- tiendo que de lo contrario las relaciones entre los dos países pueden verse dañadas. Según la prensa británica, el Kremlin ha hecho llegar a Downing Street su malestar por permitir que, en el momento de su muerte, Litvinenko tuviera carta blanca para incriminar personalmente al presidente ruso, Vladimir Putin. Reid dio cuenta ayer en Bruselas a sus colegas de la UE de la situación generada por el envenenamiento radiactivo de Litvinenko, y les informó del mínimo peligro que hay para la salud pública. De las 3.000 personas que han contactado con las autoridades sanitarias, sólo 27 han sido remitidas por precaución a un especialista. Según Blair, sería imprudente y peligroso para el Reino Unido renunciar a su arsenal nuclear. Admitió que el mundo ya no está en la situación extrema de la Guerra Fría, pero advirtió que nadie puede estar seguro de que la amenaza nuclear vuelva a emerger en el futuro. A su juicio, sería potencialmente catastrófico que el Reino Unido renunciara a disponer de armamento nuclear disuasario. No es completamente fantasioso imaginar que algunos Estados pueden patrocinar terrorismo nuclear indicó el primer ministro, citando expresamente a Corea del Norte. El plan anunciado por Blair contempla participar en el programa que está llevando Estados Unidos para alargar la vida de los misiles Trident otros treinta años, y la construcción de una nueva generación de submarinos en el Reino Unido. Los misiles Trident miden 13 metros de largo, tienen un alcance máximo de 7.400 kilómetros y cuentan con un coste de 25 millones de euros cada uno. La opción por la renovación del sistema Trident supone rechazar otras dos posibilidades que estaban sobre la mesa: la apuesta por misiles nucleares lanzados desde tierra o bien desde el aire. Los laboristas críticos con la medida aducen que ésta es ilegal porque vulnera el Tratado de No Proliferación Nuclear, pero el Gobierno replica que ese tratado internacional no obliga al total desarme, y recuerda que el Reino Unido ha reducido en un 70 por ciento su capacidad de explosivos nucleares desde el fin de la Guerra Fría. Además, señala que sólo uno de los submarinos patrulla, mientras los otros están en puerto, y que las cabezas nucleares ya no son con objetivo predeterminado.