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72 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos LUNES 4- -12- -2006 ABC Los espectadores tienen que buscar una distancia que les falta para poder admirar el Guernica de Picasso, en las salas del Reina Sofía El naufragio de la esperanza El Plan Museográfico del Reina Sofía ya está en marcha. La segunda planta del museo, donde se exhiben obras de Gris, Picasso, Dalí y Miró, ha cambiado su discurso expositivo. ¿Cómo ha quedado la Colección? POR FERNANDO CASTRO FLÓREZ FOTOS: SIGEFREDO MADRID. Tengo que decirlo así a bocajarro: el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía es un desastre. No voy a referirme otra vez a la penosa ampliación que, lamentablemente, no sirve ni para hacer una exposición individual de formato medio, ni tampoco me interesa regodearme con las famosas goteras o con el estado calamitoso de algunas obras en los almacenes secretos ni puedo entrar en el espinoso asunto de unas muestras temporales de ínfima calidad. Lo que ahora me tiene sublevado es el estado de la llamada Colección Permanente, dispuesta en los pisos segundo y cuarto del antiguo hospital. La verdad es que aquello revela alguna extraña enfermedad que, de momento, la vamos a denominar como obstinada ignorancia museográfica Llegó hasta mis oídos la noticia de que la directora en persona (Ana Martínez de Aguilar, nombrada, como todo el mundo sabe, según el tradicional procedimiento del dedo político) había emprendido la heroica tarea de poner orden en el desaguisado y que, según parecía, había terminado en estas fechas prenavideñas el bloque crucial de las vanguardias. Y allí, de forma harto ingenua, me dirigí yo a ver cómo había quedado la cosa. En un panel metalizado de la segunda planta se anuncia lo que contiene cada sala y la denominación de lo que en ella se encuentra. Desde lo que llaman, ambiguamente, Representacionesfiguraciones con los subcapítulos de Paisaje y Retrato femenino hasta el cubismo y las figuras capitales de Gris, Picasso, Dalí y Miró. Por lo que pude comprobar la jerga historiográfica que utilizan añade a cada uno de esos autores la palabra contexto ¿Qué es lo que quiere decir la autoridad museística nacional cuando alude a la contextualización? Tengo la sensación de que no piensan en otra cosa que en poner un montón de obras alrededor de algo harto importante, sin ofrecer ni texto ni por supuesto argumentaciones colindantes. Parece como si se diera por sentado que todo el mundo está al corriente de los avatares del arte y de la cultura en general de un siglo convulso y, por tanto, lo único que hay que hacer es entregar a esta masa erudita la maravillosa experiencia de las obras maestras y con eso ya pueden irse para casa cantando villancicos. Una vez más el MNCARS da una lección de incompetencia, esto es, ni dispone bien las piezas, ni ofrece información al espectador (la didáctica, como de costumbre, brilla por su ausencia) ni establece criterios historiográficos o conceptuales de mínima coherencia. El mismo recorrido es tortuoso, lleno de paneles faltos de escala, colocados en medio de las salas, generando espacios de una pobreza manifiesta. Al espectador, que se le supone enteradísimo, se le deja a su suerte, desandando lo andado para no perderse lo que siempre le queda atrás. Chapuceros por vocación Uno de los momentos más tristes de la visita a la Colección es, aunque parezca increíble, el encuentro con el Guernica de Picasso, al que se entra de lado, como si fuera un morlaco difícil de lidiar. Allí flanqueándolo están La dama oferente (1934) y El hombre del cordero (1943) que molestan más que ayudan a la hora de enfrentarse al enorme cuadro que nos recuerda la violencia salvaje del siglo. He dicho ya en otras ocasiones que esta obra donde estaba magníficamente instalada era en el Casón del Buen Retiro, de donde nunca debió salir, sobre todo cuando El montaje, la reordenación, el plan o como buenamente quieran llamarlo es un bodrio completo