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30 INTERNACIONAL LUNES 4 s 12 s 2006 ABC Israel sitúa en estado de alerta a su Ejército ante los disturbios en el Líbano Un joven chií muere en los enfrentamientos entre los grupos que tratan de derribar el Gobierno y los manifestantes anti- sirios LAURA L. CARO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Los vaticinios más pesimistas, los del presidente egipcio, Hosni Mubarak, advirtiendo ayer del riesgo de que las manifestaciones en Beirut deriven tarde o temprano en un campo de batalla empezaron a materializarse ayer por la tarde en la capital del Líbano. Ayer tuvieron lugar los primeros enfrentamientos entre miembros del grupo chií Amal- -aliado de Hizbolá en el bloque de las fuerzas prosirias- -y los partidarios del Gobierno de Fuad Siniora. El choque, hecho público a través de la emisora Voz del Líbano se registraba en el barrio de mayoría musulmana de Kaskás, con resultado un joven chií muerto, cuatro heridos y la intervención del Ejército, que acudió para disolver una batalla a pedradas que quebraba la relativa paz en la que, hasta entonces, había transcurrido la protesta, iniciada el viernes por los opositores con el fin de provocar la renuncia del primer ministro y de su Gabinete. ban horas después de que, por la mañana, el titular de Defensa hebreo, Amir Peretz, diera orden al Ejército israelí de incrementar el nivel de alerta en la frontera con el Líbano y a los Servicios de Seguridad de extremar el seguimiento de los acontecimientos del país vecino, ante el temor a que la milicia Hizbolá aproveche el clima de tensión para tratar de volver a imponer su presencia en el sur. El mandato ponía de relieve la preocupación que ha despertado en Israel la posibilidad de un derrocamiento del Ejecutivo de Fuad Siniora a manos de los fieles del Partido de Dios, en la medida en que analistas y oficiales militares sostienen que el Líbano se vería abocado a unas nuevas elecciones que podrían llevar al poder a Hizbolá. Y con ellos, a la influencia de Siria y del régimen iraní de los ayatolá. Los primeros en pagar el precio serán los libaneses El siguiente será Israel, que descubrirá que, mientras vencía alejando a Hizbolá de su frontera norte, ellos se convertían en señores de la política libanesa y del próximo Gobierno en Beirut escribía ayer en las páginas del Yedioth Ahronot el director de la Facultad de Historia de Oriente Medio de la Universidad de Tel Aviv, Eyal Zisser, poniendo palabras a los miedos instalados en Israel. Por su parte, el ex comandante del Servicio de Información de las Fuerzas Armadas, el general en la reserva Aharón Zehevi Farkash, advertía de que la caída de Siniora podría desembocar en una guerra civil y de la necesidad de que Israel no intervenga siquiera para apoyar al primer ministro. Gestos positivos Las autoridades hebreas advierten que la caída de Siniora puede provocar una guerra civil Todo lo que parezca un gesto positivo de Israel respecto del Líbano y de Siniora puede avivar las luchas internas en ese país, y empujará a Irán y a Siria a decidir que deben eliminarlo subrayaba el general en la reserva Aharón Zehevi Farkash. Tercer día de sentada El roce se producía, en todo caso, lejos de la plaza de Riad al Sohl, donde miles y miles de seguidores de los partidos contrarios al Ejecutivo celebraban su tercer día de sentada ante el Palacio de Gobierno de la capital. Allí permanecen acantonados ante lo que queda del Gabinete, en un ambiente de fiesta, aprovisionados de alimentos y servicios básicos por Hizbolá, y protegidos por una barricada de alambres de espino para evitar que sean asaltados. No les vamos a dejar dormir, les molestaremos hasta el final con nuestro ruido. Tenemos el aguante para permanecer aquí no un mes, sino un año o dos declaraba acostado en la hierba Ahmed Kayello, un joven de 20 años del sur de Líbano, mientras en el interior del edificio oficial, Siniora resistía ayer a las presiones invitando a la oposición al diálogo. Y recibiendo a domicilio visitas de apoyo, entre otras la del secretario de la Liga Árabe, Amr Mussa, y la del ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank- Walter Steinmeier, que visitó al primer ministro de Libia en nombre de la Unión Europea. Los incidentes de ayer llega- Un sacerdote celebraba ayer la misa, en la sede del Gobierno, por el asesinado ministro libanés de Industria, Pierre Gemayel EPA Las tropas españolas quedan al cargo de la aldea libanesa de Ghajar L. L. C. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Tres meses y medio después del alto el fuego en la guerra nunca declarada entre Israel y Hizbolá, el Ejército hebreo ponía ayer fin a la ocupación de los territorios al sur del río Litani que había ocupado durante la contienda retirándose de la aldea de Ghajar. El único punto del mapa libanés donde sus soldados permanecían hasta ahora, amén de las granjas de Chebaa, bajo control judío desde 1967. Las tropas israelíes abandonaban ayer la zona norte de este pequeño pueblo dividido por la llamada Línea Azul después de haber transferido su control a la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL) Ghajar queda ahora así en el área bajo responsabilidad de las tropas españolas, que lideran la Brigada Multinacional Este desplegada en el país, y que por el momento se han hecho cargo de dos de los cuatro nuevos check points -puntos de control militar- -instalados en torno a la población para prevenir incidentes y tránsitos indeseados al interior de una aldea cuya parte norte es territorio libanés, y el sur israelí, sin que exista valla alguna de separación. Alerta en Gaza Donde la situación no parecía ayer que pudiera avanzar por buen camino era en los territorios de la franja de Gaza. La Yihad Islámica amenazó con ataques en las próximas horas después de conocer la decisión del Gobierno de Ehud Olmert de no extender la tregua declarada en la franja, que ayer cumplía su octavo día, al ámbito de Cisjordania. Allí, en Cisjordania, el Ejército hebreo apresaba por la mañana a seis militantes palestinos de Al Fatah. Entre ellos se informó que había una mujer, y por la tarde, según fuentes médicas citadas por Efe, un menor de 15 años fallecía en el campo de refugiados de Al Askar y un niño de 5 años resultaba herido, presuntamente debido a los disparos de un soldado y un colono.