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ABC LUNES 4- -12- -2006 Críticas por la pasividad policial tras la primera okupación con Saura 11 ETA rechaza una refundación de Batasuna que pudiera poner distancia entre ambas y su postura la secundan los duros de la coalición La banda ha situado a Etxeberría y Landa como comisarios políticos para asegurarse de que Otegi se atiene a la doctrina dominante Sin una Batasuna legalizada, no habrá mesa de partidos y, por tanto, el proceso pierde su razón de ser; tampoco se hablaría de los presos bles. Estas fuentes señalan que en fechas no lejanas se comprobará cuál es la actual correlación de fuerzas dentro de Batasuna y, por tanto, cuál de las dos opciones se ha impuesto, aunque la balanza se inclina hacia el sector duro, que no quiere renunciar a ningunos de los elementos que conforman el imaginario etarra. El complejo ETA menos ingenuo que el Gobierno, según estas fuentes, ha estado diseñando en paralelo una poderosa estrategia en previsión de que ocurriera todo lo anterior: falta de acuerdo con el Gobierno o bien los disensos internos. El mundo etarra manejará unos 1.500 millones de euros si concurre a las elecciones Parte del dinero se destina a casas de la juventud (nidos de borrokas a los familiares de presos etarras y a otros fines que mantienen vivo el complejo ETA J. PAGOLA MADRID. La actual Batasuna podría gestionar a lo largo de la próxima legislatura cerca de 1.500 millones de euros procedentes de los fondos públicos si consigue presentarse a las elecciones municipales de 2007, bien como una nueva formación política surgida de una refundación o bien a través de listas- tapaderas. Todo ello si obtiene resultados similares a los que logró en 1999, antes de quedar fuera de la ley. No es de extrañar, por tanto, que el brazo político de ETA se haya volcado en preparar los comicios, tanto si avanza el proceso de paz como si permanece bloqueado o incluso si la banda lo dinamita. En el caso de que Batasuna (o a través de agrupaciones de electores afines) consiguiera alcaldes en los ayuntamientos del País Vasco que controlaba antes de su legalización, podría manejar durante 2007 una cantidad de alrededor de 300 millones de euros. La referencia se basa en los presupuestos de 2005, que sumaban para los consistorios que había controlado Batasuna más de 292 millones de euros. El monto total de los cuatro años de legislatura elevaría la cifra a 1.200 millones. Habría que añadir alrededor de 30 millones de euros anuales que el brazo político de ETA manejaría en sus municipios de Navarra y que en el conjunto de la legislatura ascenderían a 120 millones. Lo cierto es que Batasuna ha llegado a gobernar consistorios de especial relevancia, sobre todo en Guipúzcoa. Es el caso, por ejemplo, de Mondragón, que en 2005 manejaba un presupuesto de más de 35 millones de euros. Otro ayuntamiento que tradicionalmente ha sido feudo de la coalición abertzale, Hernani, disponía en 2005 de una partida de más de 22 millones de euros, mientras que el de Andoain, que también fue suyo, tenía una cuentas que se cifraban en cerca de los 19 millones. Antes de su ilegalización, Batasuna gobernaba asimismo en Tolosa, que en 2005 tenía un presupuesto de casi 29 millones; en Pasajes, con unas partidas de cerca de 23 millones, o en Llodio, que se aproximaba a 21. Hasta la entrada en vigor de la Ley de Partidos, Batasuna reunía en el País Vasco 680 ediles: 56 en Álava, 283 en Vizcaya y 341 en Guipúzcoa. En Navarra disponía de 211 cargos municipales. Así pues, en el conjunto del País Vasco y la Comunidad Foral la coalición alcanzaba 891 cargos electos. Con esa representación, mediante la obtención de mayorías absolutas o con el apoyo de los nacionalistas, Batasuna logró tener dos alcaldes en Álava, 10 en Vizcaya, 32 en Guipúzcoa y 5 en Navarra. Comité en la sombra De esta forma, Batasuna ha designado un comité en la sombra encargado de seleccionar entre las bases proetarras a candidatos limpios con los que pueda presentarse a las elecciones municipales. En la reserva también se encuentra el Partido Comunista de las Tierras Vascas, que ya se ha mostrado dispuesto a servir, como lo hizo en las últimas elecciones autonómicas, de logística para que Batasuna, si fuera necesario, se camufle en sus siglas. Ya ha habido varias reuniones entre dirigentes de Batasuna y sus subalternos de EHAK. Pero la preferencia son las llamadas agrupaciones de electores. Batasuna ha peinado pueblo a pueblo en busca de abertzales limpios y sin militancia previa en la formación para lanzarlos en agrupaciones de electores. Este sistema es de muy complicada neutralización por parte de la Justicia. Esta fórmula es la que, a día de hoy, prefiere el sector duro dominante, antes que plegarse a una refundación que distanciaría a Batasuna de ETA. ETA no lo permite. bles, el sector menos duro, encabezado por Arnaldo Otegi, Pernando Barrena, Jone Goiricelaia e Íñigo Iruín, es partidario de hacer un esfuerzo, sin renunciar al pasado, para llevar a cabo una refundación que le permita ser legal. Con una apuesta por la vía política ya proclamada en la oferta de Anoeta, solventarían la exigencia del Gobierno de que se comprometan a respetar las reglas del juego democrático. Así, la nueva Batasuna tendría garantizada su presencia en la mesa de partidos formal y su concurrencia en las municipales. Trabajo a los etarras ¿En que se gastaría un alcalde de Batasuna los fondos públicos? Como ha venido siendo habitual, una importante cantidad iría destinada a sufragar los desplazamientos de los familiares de presos de ETA a las cárceles, o a subvencionar la actividad de grupúsculos de la izquierda abertzale, o a financiar los denominados gaztetxes (casas de juventud) que sirven para la captación y adoctrinamiento de nuevos borrokas También desviarían fondos para pagar el recibimiento de presos de ETA o subvencionar festejos que se utilizan como plataforma para sus reivi ndicaciones. También, por descontado, daría empleo municipal a presos de ETA que quedaran en libertad. No es suposición. La coalición abertzale ya lo hizo durante dos décadas, cuando gobernaba sus ayuntamientos. Batasuna ultima su estrategia para presentarse a las municipales, al Parlamento de Navarra y a las Juntas Generales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, tanto si lo hace como formación con nuevos estatutos y, por tanto, legal, como si concurre mediante listas tapadera Y el complejo ETA mantendría así toda su operatividad tras la travesía en el desierto que ha supuesto la aplicación de la Ley de Partidos. ETA no lo permite Pero es ETA la que está dando un baño de realidad a los batasunos posibilistas La inclusión de dos duros entre los duros, como Rufino Etxeberría y Carmelo Landa, entre las bambalinas que intenta manejar el grupo de Otegi, hace de momento inviable una refundación que sea digerible por un Gobierno en dificultades. Y sin una Batasuna rehabilitada, no hay mesa de partidos, y sin mesa de partidos no hay proceso Y por tanto tampoco se constituirá en paralelo una mesa técnica para ir sacando a los presos a la calle. Batasuna viene reclamando la derogación de la Ley de Partidos para que ETA dé un paso. Pero esa hipótesis, según fuentes conocedoras del proceso es inviable, ya que se trata de una gran baza negociadora que se guarda el Gobierno para coyunturas más favora- Batasuna tenía 49 alcaldes en el País Vasco y Navarra; la Ley de Partidos mutiló su estrategia Participantes del acto de Batasuna retiraron las banderas de España y Francia de un árbol navideño EFE