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2 12 06 GASTRONOMÍA Primero fue la música y ahora la bodega. La bodega es un proyecto muy personal porque Joan Manuel Serrat siente pasión por el vino, hasta el punto de liarse la manta a la cabeza en Mas Perinet, un terruño anclado en bancales entre los Denominaciones de Origen, Priorato y Montsant donde desde, hace cuatro años, con el trabajo de 25 personas, embotella un blanco Clos María y tres tintos: Gotia Mas Perinet y Perinet Plus La viña es ya un sueño cumplido J. M. Serrat Su pasión por la viticultura Mas Perinet, que es el nombre de la finca y también el de la bodega, tiene un viñedo bastante joven (las primeras cepas datan de 1999) aunque hay parcelas que tienen 15 años y otras, las menos, ochenta, con castas de Cariñena, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah entre las tintas, y Garnacha blanca, Chenin blanc y Viognier entre las blancas, con las que el enólogo Josep Serra hace los coupages Todo con la ayuda y la sabiduría en estos menesteres de Joan Manuel Serrat que para eso estudió Perito Agrícola. Nunca ejerció la profesión, pero ahora está entregado con pasión a la viticultura. UN CANTAUTOR METIDO A BODEGUERO El vino es mi canción particular POR CARMEN FUENTES L a aventura comenzó hace unos años, con sus socios Antonio Casado y Alejandro Marsol y, tras las pruebas de 2001, en 2002 empezaron a embotellar las primeras botellas salidas de 32 hectáreas de viñedo (7 en Montsant y el resto en el Priorato) esparcidas en bellísimos bancales que disfrutan de un cambio brusco de temperatura del día a la noche gracias a la brisa del mar. Un terruño donde los suelos de pizarra hacen buscar a las raíces de las viñas su sustento hasta a ocho metros de profundidad. ¿Qué sintió al descorchar y catar su primera botella? -Más que al descorcharla, la ilusión fue verla embotellar. Aunque confieso que cuando más emoción he sentido ha sido al ir a Confieso que cuando más emoción he sentido ha sido al ir a un restaurante y ver que los de la mesa de al lado están bebiendo mi vino y que lo están disfrutando un restaurante y descubrir que en la mesa de al lado estaban bebiendo mi vino. La satisfacción de ver que algo que has hecho lo están disfrutando y compartiendo otros me importa muchísimo, lo mismo que cuando otros cantantes toman una canción mía y la hacen suya. Uno hace las cosas para compartir con los demás, para que las disfruten. ¿El vino también tiene mucha música. -Tiene mucho de obra artística porque parte- -y hurga- -en el mundo de las sensaciones, de las emociones. El vino no sería nada si quien lo está bebiendo no le aportara, a su vez, todo lo que él tiene dentro. Es algo profundamente subjetivo. Por otra parte, para hacer vino, como para hacer cualquier cosa donde tengan cabida las emociones, hay que ser una persona sensible. ¿Por qué se metió en ésto? -Es complicado explicarlo y no lo sé muy bien. Fueron Marsol y Casado los que, en 1998, me liaron. Yo había sido toda mi vida un sólido consumidor y ahora estoy tratando de devolver al vino lo mucho que ha hecho por mí. Es una experiencia que estoy viviendo con mucha dedicación, quizá porque no sé hacer nada sin plena