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2 12 06 TENDENCIAS Mercadillos De todo, para todos (Viene de la página anterior) za Isabel II (artesanía) Paseo de Coches del Retiro, Avda. de Felipe II, Plaza de Chamberí y Plaza de la Remonta en Tetuán (temático de Navidad) Plaza de España (artesanía promovida por la Comunidad y el Ayuntamiento) En Valencia, el mercado central se viste de gala con más de 300 puestos de adornos y pequeños objetos de regalo. El del Cabanyal abre 200 puestos con todo tipo de artículos navideños y donde seguro que te puedes tropezar con el pintor Antonio de Felipe, gran aficionado a los mercados. En Córdoba se instala otro mercadillo en el Paseo de la Victoria, a la sombra del Mausoleo romano de siglo I. Es típico recorrerlo de noche, a la luz de las bombillitas. Citas europeas Fuera de España son famosísimos los mercados navideños austriacos, como el Christkindl de Viena, en la plaza del Ayuntamiento, hasta el 23 de diciembre. (www. christkindlmarkt. at) Pero también se pueden disfrutar de ellos en Bath, en Bruselas, en Estrasburgo- -dicen que es el más antiguo- en Budapest; en Nuremberg, donde se celebra uno especial para niños que cocinan galletas y dulces. O el famosísimo Tivoli Christmas Market en Copenhague, entre pistas de hielo, de donde no se puede salir sin probar sus famosas manzanas caramelizadas. En todos puedes be- ber un chocolate, un capuchino o un vino caliente, mientras vas de puesto en puesto rebuscando entre adornos, broches, juguetes hechos a mano o gorros de lana, guantes, ponchos... Por estas fechas también se pueden aprovechar subastas, ventas especiales o ferias extraordinarias, lugares perfectos para encontrar alguna oportunidad a buen precio. Desde un álbum de fotos de los años 20 hasta un abrigo de piel vuelta hasta los pies, pasando por collares, discos de vinilo para sibaritas o collares punk del mas puro estilo de los 80. Estas excursiones crean adicción. Y es muy normal encontrar caras conocidísimas: entre los famosos hay verdaderos expertos en el arte de rebuscar, como Kate Moss, o nuestra Laura Ponte. Babuchas bordadas. En los mercadillos se encuentran piezas lujosas y detalles sorprendentes de última hora abrir un paraguas. Tiene un monton de rincones secretos y un camino iniciático En el de Porta Portese, en Roma, se pueden encontrar piezas de recambio para el Mini antiguo, ropa vintage o lo más raro del mundo. También cuentan el Chelsea Flea Market, en Nueva York, en el que hay una posibilidad de coincidir con Sarah Jessica Parker. Como en el Marché aux Puces de París puede aparecer Karl Lagerfield, entre restos de series de grandes marcas de moda. ¿Y el zoco de Marrakech? Ahí hay que regatear siempre y comprar lo que sea, como en el Rastro madrileño y en Els Encantes barcelonés... Rastrillos y desembalajes En cuanto a las ferias que podemos visitar estos días para encontrar algún objeto para la casa, todavía estamos a tiempo de llegar a El Rastrillo de Madrid, abierto hasta mañana domingo, igual que Feriarte. Hay que ser rápido para llegar también mañana a alguno de los desembalajes que se van a celebrar en Barcelon, en Sant Cugat del Vallés, o en Madrid, en el circuito del Jarama. (tel. 93 828 40 37 o www. llobregat. com) El 8 y 9 de diciembre será en Lérida, en El Pont de Suert (93 844 40 45) y el 17 de diciembre le llegará el turno al desembalaje de Bilbao, de antigüedades, en el Bilbao Exhibition Centre. Del 28 de diciembre al 7 de enero podremos dar una vuelta por Viella Mijaran, donde se celebra Anticviella (tel. 93 828 40 37) Mercados urbanos Portobello, en Londres, es el mercado por antonomasia, donde aunque diluvie está prohibido LUGAR DE LA VIDA La iluminación a luz de una ciudad atrae al que sale de una aldea con tanta fuerza como a una mariposa nocturna. Ver las calles tan iluminadas, la noche como si fuera de día, en los días más cortos del año. En el campo, a las cinco de la tarde es de noche, pero de noche del todo, y la vida se reduce sin remedio a lo que hay dentro de la casa, pero, ah, la iluminación, no sé si esto se valora suficientemente por los que la tienen, permite pasear a esas horas, y como si los ciudadanos amaran esa luz más que la propia luz del día, es cuando las aceras se ven, no se ven, más llenas de gente. Cada ciudad se ilumina según el sol que tenga por el día, y así en Londres las farolas dan una L Mónica FernándezAceytuno luz de gas, como envuelta en niebla y en nubes, y en Madrid la iluminación desprende el mismo resplandor que una de sus claras mañanas de invierno. Da gusto ver las fachadas bien iluminadas y las fruterías alumbrando con sus focos el género como si le diera a las manzanas y las mandarinas el sol del día. Los puestos de flores, también desprenden una luz que atrae la mirada, y los kioskos de prensa, algunos francamente preciosos, como el de la plaza de la Independencia, a la altura del número nueve, en la puerta de Alcalá. La luz nace en la ciudad con un niño, Javier, que acaba de nacer, o en la primera camelia florecida en uno de los macetones que hay a la puerta del museo Thyssen, y en la luz de la vela cosida en un cuadro de Sorolla, o en la mirada de una mujer en un retrato de Sargent. La luz está en las copas de los árboles que se han salvado de la corta, acacias, plátanos que dan fe del efecto invernadero que cubre como una vela su ciudad, pues aún tienen sus hojas en las ramas mientras suena en el aire, al dar la hora un reloj, el himno de la alegría. Diciembre es un mes en el que la luz crece a partir del día veintiuno, con el solsticio de invierno. Mientras tanto, nadie puede imaginar lo que significa la iluminación si no la pierde. De las luces de Navidad no voy a escribir porque es un poco pronto.