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36 INTERNACIONAL El conflicto iraquí VIERNES 1 s 12 s 2006 ABC El Grupo de Estudio sobre Irak propondrá una retirada gradual sin calendario La comisión bipartidista de EE. UU. contempla la retirada de la mitad de las tropas en dos años, pero está de acuerdo con la Casa Blanca en no fijar fechas MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Se les había pedido máxima discreción, pero tan pronto como los diez miembros del Grupo de Estudio sobre Irak alcanzaron el miércoles un consenso unánime sobre la estrategia que recomendarán, su contenido apareció publicado en la página web del diario The New York Times Después de ocho meses, la comisión bipartidista ha concluido que EE. UU. debe retirar gradualmente sus tropas de Irak, pero le da un respiro al presidente al no fijar un calendario de salida. El informe de cien páginas, elaborado con la ayuda de 44 comités y cientos de entrevistas en varios países, será presentado al presidente George W. Bush el próximo miércoles 6, un día después de que uno de sus miembros, Richard Gates, sea ratificado por el Senado como nuevo secretario de Defensa. En él se contempla la retirada de 15 brigadas de combates, que oscilan cada una entre 3 y 5.000 hombres, lo que podría reducir la presencia americana a la mitad en un plazo estimado de dos años. El resto estaría conformado sobre todo por el cuerpo militar que entrena a las fuerzas de seguridad iraquíes, así como fuerzas de acción rápida para defenderlos. Aparentemente no se especifica si las tropas en retirada volverían a casa, se atrincherarían en sus bases para apoyar a los iraquíes en caso de necesidad o se apostarían en países vecinos. Los cuatro miembros de la comisión que han filtrado el informe al rotativo neoyorquino dicen que la comisión ha tenido que navegar entre las declaraciones políticas del momento, en especial las del presidente Bush, que públicamente se ha negado a respaldar una retirada de las tropas. De proponer una fecha de salida se estarían enfrentando a la Casa Blanca, y probablemente condenando a muerte la puesta en práctica de sus recomendaciones. La comisión que preside el ex secretario de Estado James Baker, íntimo del ex presidente Bush padre, y el ex congresista demócrata que estuviese en la Comisión del 11- S Lee Hamilton, fue creada por el Congreso en abril pasado, con una dotación de un millón de dólares para su trabajo. Si bien sus miembros decidieron pronto que no presentarían sus conclusiones hasta después de las elecciones del pasado 7 de noviembre para no politizar el tema, también han tenido que lidiar con el temor de que la realidad sobrepase sus recomendaciones. No creo que tengamos mucho tiempo dijo otro de los miembros a The Washington Post Al Maliki y George W. Bush se dirigen al encuentro con la prensa en Amán tras su entrevista AP Bush reitera ante Maliki que no se irán hasta terminar el trabajo La entrevista en Amán concluyó con un respaldo firme del presidente de EE. UU. al primer ministro chií y a la unidad del país LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL AMÁN. Este es el tipo que necesitamos en Irak: un líder fuerte. Y vamos a ayudarle y nos interesa ayudarle El presidente de los Estados Unidos, un George W. Bush, premeditadamente dicharachero, escenificaba ayer con esta frase coloquial su confianza en el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki. Con quien se reunió ayer por la mañana tras la cancelación el miércoles del que iba a ser un primer encuentro entre ambos mandatarios en el marco de la cumbre celebrada en Amán. Una entrevista clave, que se suspendió por sorpresa sólo horas después de que un diario norteamericano publicara los detalles de un memorando de la Casa Blanca en el que se cuestionaba gravemente la capacidad de Al Maliki para frenar el caos en su propio país, pero también recomendaba adoptar medidas para fortalecer su posición. Y eso es precisamente lo que representó ayer en Jordania con un calculado discurso George W. Bush, un apoyo en toda regla a su interlocutor, al que alabó en público su coraje El presidente prometió intensificar el entrenamiento de las fuerzas de seguridad iraquíes al servicio del Gobierno de Bagdad para que sean más eficaces a la hora de contener la escalada de guerra y así agilizar el traspaso al Ejército local- lo antes posible dijo- -del control de la seguridad interna del país, hoy todavía en manos de las tropas norteamericanas. po que el Gobierno nos quiera allí A lo largo de una rueda de prensa que se prolongó algo más de treinta minutos, y ante un Maliki rígido a veces ante los cumplidos del jefe de la Casa Blanca, Bush también expuso que ambos estaban de acuerdo en descartar cualquier idea de dividir Irak como alternativa para frenar el conflicto civil. Hubo referencias también a la suspensión de la participación en el Ejecutivo y el Parlamento de los fieles al clérigo Moqtada Al Sadr, anunciada el miércoles en protesta por esta cumbre, cuestión ante la que el presidente norteamericano no quiso pronunciarse y Al Maliki- -cuya candidatura fue apuntalada por este corriente chií- -prefirió quitar importancia. Son sólo una parte del Parlamento o del Gobierno dijo, aunque reprochó que los protagonistas del boicot son socios de la actividad política, y eso significa responsabilidad No faltó tampoco la cuestión iraní, país ante el que el jefe del Ejecutivo iraquí tuvo palabras de acercamiento, que también incluían a Siria. Al Maliki subrayó no obstante que Irak es para los iraquíes y que sus fronteras serán sólidas. Conferencia regional Uno de los entrevistados, el ex presidente Bill Clinton, se sumó ayer a los que califican la situación en Irak de guerra civil, en declaraciones a la cadena CNN, y respaldó la presunta decisión del comité de no forzar una retirada inmediata sin involucrar primero a los países vecinos a través del diálogo. Ésa es la otra gran recomendación del informe, la de incluir a países vecinos con los que el Gobierno de Bush lleva a cabo una política de confrontación, en especial Siria e Irán. La comisión está de acuerdo en que eso podría empezar con una conferencia regional sobre Irak o incluso formar parte de un diálogo más amplio como el de la paz en Oriente Próximo, pero insiste en que eso no podrá sustituir las conversaciones directas. El Gobierno de Bush reiteró ayer mismo su negativa a abrir esa puerta sin que Siria e Irán den previamente muestras de que colaborarán en la pacificación de Irak, por temor a que el diálogo sea visto como una recompensa a su actitud belicista. Sin embargo Bush ha dicho estar abierto a las propuestas que haga el grupo, y muchos republicanos las ven como la cobertura perfecta para distanciarse de la política del presidente en Irak. Apoyo en toda regla El éxito de Al Maliki es el éxito de Irak repitió una y otra vez durante su comparecencia el presidente norteamericano, que también se ocupó de conjurar el clamor social que en Estados Unidos le reclama una retirada militar de Irak dejando claro que sus soldados permanecerán allí hasta que hayan completado su trabajo y el tiem-