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98 DEPORTES JUEVES 30 s 11 s 2006 ABC Tengo una rodilla nueva gracias al ligamento de un donante María Jose Rienda sEsquiadora El lunes fue operada en Estados Unidos y ya ha comenzado la rehabilitación para volver a las pistas lo antes posible sEl doctor Steadman asegura que volverá a competir con las máximas garantías POR DANIEL OLIVARES VAIL (COLORADO) Si el ánimo curase una rodilla, María José Rienda (31 años) sería mañana campeona del mundo de gigante. La esquiadora granadina tiene la moral por las nubes, pese a su lesión, y la tranquilidad con la que ha manejado la desagradable situación de su intervención quirúrgica convence a cualquiera de que volverá a ser la que era. Ella no se marca objetivos. Sólo piensa en recuperarse. Aunque la meta que ve en su horizonte, dentro de casi un año, cuando pueda regresar a la competición, sólo tiene una publicidad impresa: situarse de nuevo entre las diez mejores del mundo. Ya lo logró una vez. Sentada en un cálido salón del hotel donde se hospeda en Vail su mirada reflejaba un titular: María José Rienda es de nuevo la que fue. guien vivo o fallecido. Es anónimo, así no sé de quién se puede tratar. Pero, bueno, no lo pienso. -En principio se habla de seis meses. De momento, estaré dos semanas más aquí, en Vail, para iniciar el período de recuperación, con el objetivo de que baje la inflamación que todavía tengo. Luego seguiré la rehabilitación en Europa, entra España e Italia, con mi fisioterapeuta, Norma Tipaldi. cuenta. -Muy cerca de donde nos encon- Jornadas de trabajo junto a Mary Pierce Una gran nevada saludó a María José cuando salió del hospital. Recibió el alta médica a las siete y media de la mañana (hora local, 15.30 horas en España) y se dirigió en coche hasta su hotel. Del Vail Valley Center al Evergreen Lodge, donde se hospeda. Sólo hay un camino de treinta o cuarenta metros, pero podía resultar peligroso para su lesión andar por un camino nevado y con muletas. Una hora y media más tarde, regresó al hospital para iniciar el largo proceso de recuperación que le queda por delante. Fue su primera sesión en las manos de Dirk, jefe de fisioterapeutas del centro médico. En la sala de recuperación se encontró con la tenista Mary Pierce, que también inició su recuperación en otra camilla, a escasos metros de Rienda. tramos está la estación de Loveland, donde cayó lesionada, y un pocos más lejos, Aspen, donde arrancó la Copa del Mundo de gigante el pasado fin de semana. ¿Siente impotencia al ver que no está ahí por culpa de Loveland? -Claro que se siente algo de impotencia. Pero ha sido así y punto. No hay que darle más vueltas. Lo que tenemos que hacer es en mirar hacia adelante y recuperarme lo mejor posible. Lógicamente, con una lesión como ésta se te cae el castillo que te habías montado y, más que el dolor físico, sientes el dolor de no poder luchar por lograr todos esos objetivos que te habías marcado y no poder hacer nada más después de tanto trabajo. ¿Ha hablado con ella ya? -Sí. Está muy contenta de que todo haya salido muy bien. -En el Vail Valley Medical Center tienen la última tecnología en medicina traumatológica. ¿Le ha sorprendido tanto moderno aparato? -Llama la atención. No me lo esperaba porque no los había visto nunca. Lo cierto es que el hospital está muy bien. Es muy acogedor y están a la última en todo este tipo de lesiones. Sorprende, sí. Pero los resultados hablan por sí solos. Por aquí han pasado grandes deportistas con importantes lesiones y muchos de ellos han vuelto a su nivel. Otros incluso se han superado. Steadman me ha dicho que él ha operado a 19 medallas olímpicas, esquiadores o esquiadoras que pasaron por aquí y que después lograron una medalla. -Nunca había pasado por un quirófano para una operación con anestesia completa. ¿Cómo ha sido la experiencia? -La verdad es que no me he enterado casi de nada. Me durmieron y ya no me desperté hasta que estaba en la habitación, así que apenas me he dado VOLVER A LA PISTA En abril me pondré los esquís como turista, para competir tendrá que esperar algo más OBJETIVOS -Cuando conoció el dictamen médico de la lesión, ¿se le pasó por la cabeza la retirada? -No, nunca. Lo pasas mal, lógicamente. Me dolió saber que me iba a perder toda la temporada. Pero enseguida empecé a pensar en positivo. mejor nivel. -Los mensajes de apoyo que ha -Lo más desagradable de todo este proceso podría ser la operación. Pero, quizá, ahora comienza algo más duro, la rehabilitación. -Bueno sí. Quizá la operación era lo peor para mí. Y lo peor ya ha pasado. Aunque todavía queda un camino largo. Se trata de empezar de cero. Tengo una rodilla nueva y mi único pensamiento es recuperarla lo mejor posible. Estoy animada, porque la rodilla ha quedado muy bien, según me han dicho. Creo que fue Arquímedes quien dijo aquello de dame un punto de apoyo y moveré el mundo Yo digo: dame un punto de apoyo y trazaré una curva. ¿Qué le ha dicho exactamente el doctor Steadman cuando ha vuelto a verla en el hospital de Vail Valley? -Me ha dado muchos ánimos y me ha dicho que ha salido muy contento de la operación. Según me ha comentado, me ha implantado un ligamento de un donante en el cruzado anterior. La rotura del lateral interno la ha unido. Y el menisco me lo ha limado, porque, según dice, no estaba roto del todo, sino sólo dañado. ¿Qué período de recuperación le han establecido? Hacer las cosas bien para volver a estar entre las diez primeras de la Copa del Mundo ¿Sueña con regresar y proclamarse campeona del mundo? -Hacer conjeturas no es bueno. Es muy difícil saber qué va a pasar y, por eso, sólo me centro en hacer las cosas bien en la rehabilitación y recuperar mi rodilla para volver a esquiar al recibido han sido numerosos. ¿Alguno le ha llamado la atención especialmente? -Me ha llamado mucha gente. Todos han sido importantes. Casi me ha llamado más gente que cuando gano una prueba de la Copa del Mundo. Me han llegado mensajes de todo tipo y apoyo de todos sitios, de los amigos, de la familia, de las rivales, de los medios de comunicación. Me ha impresionado la cantidad de gente que se ha preocupado por mí desde que me lesioné. ¿Cuándo volverá a calzarse unos esquís para deslizarse por una pista? -No lo sé. Si todo va bien, espero que en abril del año que viene pueda volver a calzarme unos como turista. A nivel de competición habrá que espera algo más. ¿Qué cree que va a ser lo más difícil en todo ese tiempo que le queda por delante? -Lo más difícil va a ser poner la rodilla a tope, para alcanzar mi mejor nivel y volver a estar entre las diez primeras. ¿Su objetivo es estar otra vez entre las diez primeras del mundo en la especialidad de gigante? -El primer objetivo es recuperarme. El segundo, esquiar otra vez. Y una vez conseguido eso, lo demás ya vendrá. No va a ser fácil volver a estar ahí. ¿Volverá a esquiar en Loveland? -Sí, es uno de los sitios habituales donde suelo entrenar, como Arapahoe. No me da miedo volver allí. ¿Le da qué pensar eso de llevar un ligamento de un donante? -Ja, ja... Bueno, sólo sé que es de un donante y no si es de al- María José Rienda ya trabaja con los fisioterapeutas en el hospital de Vail ABC