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40 INTERNACIONAL JUEVES 30 s 11 s 2006 ABC Nicolas Sarkozy anuncia hoy su candidatura a la presidencia de Francia J. P. QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolas Sarkozy ya es candidato oficial a la candidatura del centro derecha a la presidencia de la República, con un programa de ruptura tranquila Se puede ser fiel a su historia y proponer otro camino. El PS encarna el inmovilismo. Yo deseo encarnar el movimiento. En un mundo que evoluciona de manera muy rápida, nadie puede quedarse inmóvil. Yo quiero una ruptura tranquila El anuncio oficial de su candidatura a la candidatura de su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) debía hacerse hoy, a través de una breve entrevista concedida a siete periódicos de provincias. Liberation rompió el embargo, publicando el texto íntegro en su edición online, ayer tarde a las 18.45. Desvelado el falso misterio, la candidatura de Sarkozy acelera la campaña en curso, tras la irrupción de Ségolène Royal, la candidata socialista. Sarkozy aplaza provisionalmente su salida del Gobierno, para plegarse al calendario de la investidura oficial de la UMP. Michelle Alliot- Marie, ministra de Defensa, ha pedido y conseguido que se aplace unas semanas la posibilidad de presentar nuevas candidaturas. La UMP no hará pública la entronización oficial de su candidato hasta mediados de enero. Hecha pública su candidatura a la candidatura, Sarkozy comenzará a desgranar los temas básicos de su campaña, a partir de esta afirmación de principios: Creo en las virtudes del trabajo y del mérito. Pero no soy un conservador: yo creo en el movimiento y en las reformas. Debemos romper con la idea de que se puede progresar trabajando menos y ganando más El presidente George W. Bush con Abdalá II de Jordania, ayer, en el palacio real de Amán REUTERS Bush suspende su cita con Maliki tras el boicot de los chiíes al Gobierno de Irak Las conversaciones entre el presidente de Estados Unidos y el primer ministro iraquí quedan aplazadas hasta hoy LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL AMÁN. El presidente de Estados Unidos, George Bush, no se reunió a su llegada ayer a la capital jordana con el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, como figuraba en su agenda. La cita, preparatoria de una segunda que hoy tienen prevista ambos mandatarios, se cancelaba envuelta en un cúmulo de presiones llegadas directamente desde Bagdad, donde los cinco ministros más 30 legisladores fieles al clérigo chií Muqtada al Sadr cumplieron sus amenazas de suspender su participación en el Gobierno y en el Parlamento en protesta por esta cumbre de Amán. Pero también desde Estados Unidos hubo presiones. Los diarios The New York Times y The Washington Post publicaban los detalles de un informe elaborado por el consejero de Seguridad de Bush, Stephen Hadley, en el que se cuestiona gravemente la capacidad de Maliki para frenar la violencia sectaria en Irak y para neutralizar al Ejército del Mahdi, leal a Muqtada. La decisión de los representantes del llamado Bloque Al Sadr -que, según explicó su líder, Rubiae de Nasar, no significa una retirada del proceso político -dejaba ayer al primer ministro iraquí, también chií, en una lamentable posición de debilidad, boicoteado por su propio Gabinete, horas antes de un encuentro con Bush señalado en rojo en la ofensiva diplomática emprendida por la Casa Blanca para tratar de encontrar alguna fórmula que sirvan para recuperar el control de la situación en Irak y ganar adeptos a la causa en la región. Buscar alternativas, al fin y al cabo, para un conflicto que Washington se resiste aún a tildar de guerra civil pero que está provocando un creciente rechazo en la sociedad norteamericana, que el pasado día 7 de noviembre ya se reflejó en los comicios, cuando el oficialismo republicano liderado por Bush perdió el control del Congreso en favor de la consagración de la oposición demócrata. la primera sesión de la cumbre con Maliki, que negó fuera un gesto de desplante hacia el dirigente iraquí o de que a Bush se le estaba agotando la paciencia. De este modo, la entrevista y posterior cena a tres bandas programada para anoche se quedó en un encuentro entre George Bush y el rey de Jordania, uno de los aliados con los que Estados Unidos cuenta para que desempeñen un papel constructivo en la reconstrucción iraquí y ayuden a crear las condiciones sobre el terreno que conduzcan a un Irak que pueda gobernarse, mantenerse y defenderse Mensaje que se traduce en que países como Jordania persuadan a los gobiernos sunníes de la región para que apoyen a Maliki. Encuentro con Abdalá II Puesto que el rey de Jordania, Abdalá II, y el primer ministro iraquí ya se reunieron esta tarde, todos creímos que dejaba de tener sentido que los tres se encontraran esta noche en una trilateral era la única explicación facilitada ayer por el consejero político del presidente de los Estados Unidos, Dan Bartlett, acerca de la anulación de Un informe de la Casa Blanca alerta sobre la debilidad del líder iraquí M. GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. Si el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, se preguntaba ayer cuáles serían las intenciones del presidente George W. Bush, horas antes de reunirse con él en la capital jordana, sólo tenía que abrir el New York Times Allí aparecía transcrito al desnudo un memorándum interno y confidencial de la Casa Blanca en el que se le retrata como un líder débil, se pone en duda su voluntad y capacidad para poner fin a la violencia y se deletrea la estrategia a seguir para forzarle a ello. El autor de la nota de cinco páginas es, nada más ni nada menos, que el consejero de Seguridad Nacional del presidente, Stephen Hadley, ayudado por su adjunta, Meghan O Sullivan, y otros tres miembros del equipo. Aparentemente fue escrita el mes pasado, a la vuelta del encuentro que Hadley y Maliki sostuvieran en Irak. El informe es devastador para la imagen de Maliki entre otras razones porque pone de manifiesto que no es capaz de tomar acciones contra los extremistas. Nicolas Sarkozy AP