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36 JUEVES 30- -11- -2006 ABC INTERNACIONAL www. abc. es internacional Erdogán, conciliador, afirma al llegar a Ankara que es sólo un aviso, pero todavía no hay ninguna decisión final La cumbre de la OTAN en Riga sirvió para encuentros entre primeros ministros, como el de Erdogán y Blair, su principal aliado REUTERS La UE lanza una dura advertencia a Turquía y frena la negociación Las entrevistas de Erdogán en Riga con Blair, Merkel y Chirac anticipan una semana de graves tensiones entre Ankara y los países más críticos con el ingreso ENRIQUE SERBETO ENVIADO ESPECIAL RIGA. La Comisión Europea lanzó ayer un intento desesperado por evitar la temida confrontación con Turquía en los primeros compases del proceso de negociaciones de adhesión, adelantando una semana la publicación de un informe desfavorable, para tratar de dar una semana más de tiempo a las posibles conversaciones. El anuncio ayer de que se congelan ocho de los 35 capítulos que se vienen tratando para la posible integración representa el frenazo más importante que se haya producido nunca en un proceso similar. Hay una decisión unánime de los estados miembros de llevar a cabo las negociaciones con Turquía y éstas han de ser creíbles. Turquía ha hecho progresos, pero no ha cumplido todas sus obligaciones. La recomendación de la Comisión es clara y comedida, y significa que el progreso general en las negociaciones dependerá del progreso general en el cumplimiento de los compromisos de Turquía, dijo ayer en Bruselas el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. Aunque el anuncio oficial se hizo en Bruselas, el centro de gravedad diplomático se desplazó a la cumbre de la Alianza Atlántica de Riga, donde se encontraban los principales dirigentes europeos, incluido el primer ministro turco Recep Erdogán. En Riga se produjeron reuniones bilaterales entrecruzadas, y Erdogán se entrevistó por separado con uno de sus principales aliados en este proceso, el primer ministro británico Tony Blair, y con el que pueden considerarse entre los más críticos, el presidente francés Jacques Chirac. También se vio con la canciller alemana, Angela Merkel, antes de emprender viaje de regreso a Turquía. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, que apoya incondicionalmente el ingreso de Turquía, se había entrevistado brevemente con Erdogán antes de que la Comisión anunciase su decisión. Blair dijo que sería un error histórico rechazar a Turquía en las actuales circunstancias, mientras que Chirac le dijo, según fuentes francesas, que no se aceptaría ninguna posición por parte de Turquía que no incluya el cumplimiento del compromiso de ratificar el protocolo de Ankara. La Comisión Europea había decidido por sorpresa el martes por la noche poner en la agenda del colegio de comisarios la discusión sobre Turquía, después de que el lunes la presidencia finlandesa hubiese reconocido en un comunicado oficial que tiraba la toalla puesto que ya no consideraba posible llegar a un acuerdo con Ankara antes del fin del semestre de presidencia. Ante la ausencia de avances, la Comisión está obligada a hacer un informe que debía haber sido hecho público el miércoles de la semana que viene para que los ministros de Exteriores tomasen las decisiones necesarias en el consejo del lunes 11, y los jefes de Estado las ratificasen tres días después en la cumbre. Al adelantarse una semana, la Comisión hace posible que este viernes pueda haber una entrevista entre Erdogán y el primer ministro finlandés, Matti Vanhanen, en la que bajo la presión de esta amenaza de frenazo Ankara pueda reflexionar sobre sus decisiones y aceptar las exigencias comunitarias. Lo que ha congelado la Comisión son los capítulos referidos a comercio, navegación, transportes, pesca y otros en los que no existen diferencias técnicas insalvables, salvo las que se refieren al hecho de que Turquía no permite atracar en sus puertos a los buques y aviones chipriotas. Muchos países, como Suecia, han considerado que se trata de una sanción excesiva, que como dijo el ministro de Exteriores Carl Bildt la Comisión había frenado demasiado bruscamente y que si se paraliza el proceso completamente puede ser una calamidad Pero otros países, como Austria, consideran que el ejecutivo comunitario ha sido demasiado flexible, por no hablar de Chipre, que es el más directamente afectado por esta situación. En todo caso, existe una corriente de opinión en el seno del Consejo que quiere que no se reproduzca la misma escenografía siempre en las relaciones con Turquía, con maratones negociadores de última hora, como ha sido hasta ahora la pauta general. El proceso puede tardar La decisión de la Comisión Europea se produce al día siguiente del aparente apoyo del Papa al ingreso de Ankara en la UE y en un momento especialmente delicado desde el punto de vista político en Turquía, con un sensible afloramiento de los sentimientos nacionalistas y una caída de la popularidad de la UE. Pese a todo, el primer ministro turco, en un tono conciliador, afirmó nada más aterrizar en Ankara que Turquía continuará trabajando para ingresar en la UE. Erdogán aclaró que la decisión de la Comisión no debe ser interpretada como el final de las negociaciones: Es simplemente un aviso y no una decisión final Erdogán describió las negociaciones como un largo viaje y subrayó que en este proceso seguiremos trabajando en los otros capítulos, pero si la UE insiste en sus recomendaciones, el proceso puede tardar