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20 ESPAÑA Tribuna libre JUEVES 30 s 11 s 2006 ABC Teresa JiménezBecerril USTED TIENE LA RESPUESTA ¿P or qué las víctimas no se manifestaban cuando gobernaba José María Aznar? Dígamelo usted, señor Zapatero. ¿Por qué entonces consentimos los atropellos que hoy denunciamos? Hablaré en mi nombre. En 1998, cuando la banda terrorista declaró la tregua, mi primer sentimiento fue de rabia: contra el destino, contra Aznar y contra ETA, por no haber anticipado unos meses antes esa decisión, permitiendo a mi hermano y a su mujer seguir vivos. No sentí alegría tras el anuncio de 1998, como no la sentí tras el del 2006. Ninguna noticia proveniente de quienes mataron a los míos ha conseguido que yo me sienta feliz. Respeto a las víctimas que declararon tras el alto el fuego estar dichosas; yo, por el contrario, ni lo estuve con la treguatrampa, ni lo estoy hoy. Llámenme egoísta, pero si la esperanzadora noticia del alto el fuego conlleva que nosotros, las víctimas, paguemos el precio más alto, es decir, el de la legitimación de los objetivos de los asesinos, entonces comprendan que para mí el anuncio sea un poco menos bueno. En 1998, mi única preocupación era que los hijos de mi hermano vivieran tranquilos. Las noticias de ETA terminaban con un rápido click del mando a distancia para que mis sobrinos no revivieran su calvario. ¿Por qué ahora y no antes? me preguntaba sin entender lo que estaba pasando. Gracias a Dios que ustedes han sacado el vídeo de lo que ocurrió hace diez años, porque yo, semanas después de la muerte de mi hermano, no estaba para ver etarras en la tele. Me imagino que amenazarían a los jueces como ahora, que robarían pistolas, que intentarían quemar guardias y que la mesa política estaría puesta como hoy. ¿Por qué entonces no se sentaron los comensales? Reconozco que el dolor y la preocupación por la suerte de tres niños sin padres impidieron que profundizase en el grado de acercamiento del Gobierno de Aznar. Según su vídeo, los gobernantes de entonces se sometieron a la voluntad de los terroristas. Si así fue, ¿por qué el partido de la oposición no corrigió esa situación? Si ustedes hubieran sido menos generosos, como dicen que fueron, y hubieran hecho una sana oposición, quizás ETA no nos habría engañado, aunque yo no creo que sus intenciones fueran tan altruistas: ustedes apoyaron porque no vieron motivos para no hacerlo, como también Felipe González encontró apoyo en su día y como en 1978 la UCD fue sostenida por todos, sin contar mínimamente con las víctimas, cometiendo, a mi juicio, uno de los mayores pecados de nuestra democracia. Por muchos vídeos que ustedes monten, ni los hechos, ni el escenario son los mismos. La repulsa social, unida a la eficacia policial y al consenso político, habían debilitado a ETA por el gol que le ha metido a las víctimas, aunque yo me temo que se lo ha metido usted en propia puerta, porque cuando la gente se echa a la calle es por algo, y eso es lo que usted debería estar analizando en vez de buscar en la actuación de los otros justificación a la suya. ¿Qué quiere usted escuchar de Teresa Jiménez- Becerril? ¿que Aznar se equivocó al buscar el acuerdo? Pues ahí lo tiene: Aznar se equivocó como hace todo aquél que negocia con terroristas Se ve que no llegó lo suficientemente lejos como para ganarse el despreció de las víctimas. Debería usted reflexionar sobre por qué usted es considerado un traidor para la mayor parte de ellas y no seguir buscando la respuesta en la manipulación del PP. Aunque usted les tema, en esta lucha no son ellos los fuertes; es el motivo de la protesta lo que arrastra a la gente a acudir a nuestra llamada. Si la razón y la moral no nos legitimasen, ya podría marchar con nosotros el Santo Padre (con todos mis respetos) que al final nos quedaríamos solos. des monten, ni los hechos, ni el escenario, son los mismos. La repulsa social, unida a la eficacia policial y al consenso político, habían debilitado a ETA. Usted, señor Zapatero, tiene derecho a interpretar que con el débil se trata mejor. Permítame que, vistas las consecuencias del trato, difiera: el enemigo se ha fortalecido y no se sentará a la mesa de la negociación para comerse las migajas. Su error de cálculo ha sido que una ETA debilitada y dividida aceptaría cualquier cosa. No pensó que esa debilidad podía se consecuencia de una buena política antiterrorista que nació tras la burla de la tregua de 1998. La actual, aún sin muertos, no tiene futuro, y el sábado cientos de miles de personas se lo dijeron. ¿Que por qué le gritaron a usted embustero y no se lo llamaron a Aznar en la tregua anterior? ¡Y yo qué sé! Se ve que no mentiría. No se olvide usted que, pasados los años, no sólo le insultaron en la plaza pública, sino que le arrebataron el poder en las urnas y su partido no permaneció ajeno al ruido que más tarde las bombas convirtieron en ensordecedor. Su equipo de gobierno puede estar frotándose las manos Pormuchosvideosqueuste- críticas que más me sorprendió tras la manifestación es la que decía que nuestra protesta no debía ir de la mano de reivindicaciones sobre la unidad de España. Quien ha sacado esa conclusión olvida por qué han muerto tantos inocentes: ETA mata porque quiere una patria Cuando algunos manifestantes gritaban España unida jamás será vencida que sonaba como una bofetada fascista, querían decir que si todos los españoles estamos unidos, un grupo de asesinos no impondrá su ley. La unidad de España y la negociación con ETA están estrechamente relacionadas, y no es casualidad que sea este Gobierno quien más esperanza dé a la banda terrorista de que puede alcanzar su sueño. He aquí una respuesta de por qué los miles de españoles que se manifestaron por sexta vez el sábado no lo hicieron con Aznar, porque entonces no se temía que esos contactos terminaran en un País Vasco independiente. Si el anterior presidente negoció, se equivocó, como usted se equivoca hoy. Si a él no se le agotó la confianza, no fue como se dice al final del vídeo por las ansias infinitas de paz de la sociedad española sino porque no llegó donde ustedes pretenden llegar. Sé que las circunstancias no son las mismas, y aunque usted insista en que las suyas son mejores, muchos españoles no lo perciben, y permítame decirle que su crédito se está escapando por las grietas del proceso Unadelas