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ABC JUEVES 30 s 11 s 2006 Instrucción Pastoral del Episcopado ESPAÑA 17 La pastoral alerta que la oleada de laicismo es antesala del totalitarismo Pretenden excluir a los católicos de la vida pública y acelerar la implantación del laicismo y el relativismo moral J. BASTANTE MADRID. El grueso de la Instrucción Pastoral se dedica a alertar de la fuerte oleada de laicismo presente en la sociedad española. Esta cuestión es el eje sobre el que gira el documento episcopal, que parte de la base de que España se ve invadida por un modo de vida en el que la referencia a Dios es considerada como una deficiencia en la madurez intelectual y en el pleno ejercicio de la libertad y donde se va implantando la comprensión atea de la propia existencia Algunos sectores pretenden excluir a los católicos de la vida pública y acelerar la implantación del laicismo y el relativismo moral como única mentalidad compatible con la democracia apunta la pastoral, que califica este hecho de antesala del totalitarismo En no pocos ambientes- -prosigue el texto- -resulta difícil manifestarse como cristiano: parece que lo único correcto es hacerlo como agnóstico y partidario de un laicismo radical y excluyente hasta el punto de que algunos sectores pretenden excluir a los católicos de la vida pública y acelerar la implantación del laicismo y del relativismo moral como única mentalidad compatible con la democracia La pastoral también arremete contra las leyes y declaraciones contrarias a la ley natural, que deterioran el bien moral de la sociedad Entre ellas, la insólita definición legal del matrimonio con exclusión de toda referencia a la diferencia entre el varón y la mujer, el apoyo a la ideología de género la ley del divorcio exprés la creciente tolerancia Menosprecio e intolerancia contra la Iglesia católica En otro momento, los obispos inciden en que hay que estar prevenidos contra la tendencia de las instituciones políticas a ampliar el ámbito de sus competencias a todos los órdenes de la vida, con el riesgo de invadir ámbitos familiares o personales que corresponden a las decisiones de las familias y de los ciudadanos, desarrollando un intervencionismo injustificado y asfixiante Una cuestión que se observa a la hora de hablar de libertad religiosa. En este punto, la pastoral ve con preocupación ciertos síntomas de menosprecio e intolerancia en relación con la presencia de la religión católica en los programas de la enseñanza pública, en el rechazo de la presencia de los signos religiosos en los centros públicos, en la negativa a apoyar de modo proporcionado con fondos públicos a las instituciones religiosas en sus actividades sociales o específicamente religiosas A su vez, Gobierno e Iglesia deberíamos ponernos de acuerdo en la necesidad de intensificar la educación moral de las personas Independencia judicial En la medida en que la democracia es un sistema que permite convivir en libertad y en paz, es absolutamente necesario que sea profundamente respetado el recto funcionamiento de las diferentes instituciones constata el Episcopado, que reivindica que se respete escrupulosamente la autonomía del Poder Judicial y la libertad de los jueces En el caso de la Iglesia, Martínez Camino abundó en que la libertad religiosa exige que las comunidades religiosas puedan gobernarse a sí mismas, según sus criterios, siempre dentro del orden público y de la ley, pero los jueces no pueden gobernar a la Iglesia con el aborto, la producción de seres humanos como material de investigación, y el anunciado programa de la nueva asignatura, con carácter obligatorio, denominada Educación para la Ciudadanía con el riesgo de una inaceptable intromisión del Estado en la educación moral de los alumnos Una sociedad desorientada Los obispos recuerdan que no se puede confundir la condición de aconfesionalidad o laicidad del Estado con la desvinculación moral y la exención de obligaciones morales objetivas para los dirigentes políticos puesto que las instituciones políticas no tienen competencia ni autoridad para determinar ni condicionar las convicciones morales y religiosas de cada persona Para el Episcopado, una sociedad en la cual la dimensión moral de las leyes y del gobierno no es tenida suficientemente en cuenta, es una sociedad desvertebrada, literalmente desorientada, fácil víctima de la manipulación, de la corrupción y del autoritarismo España se ve invadida por un modo de vida en el que la referencia a Dios es considerada como una deficiencia