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12 ESPAÑA La negociación ETA- GobiernosLas víctimas JUEVES 30 s 11 s 2006 ABC Juicio contra Txapote s Testimonio de Ana Iríbar, viuda de Gregorio Ordoñez No queremos compartir partida de mus, ni vecindario ni txiquiteo con asesinos Arropada por constitucionalistas del PSOE y del PP, dio ayer una lección de entereza tras asistir al juicio contra Txapote BLANCA TORQUEMADA MADRID. Pidió un futuro limpio, con vencedores y vencidos Ana Iríbar compareció junto a su cuñada, Consuelo Ordóñez, y desgranó con dignidad incombustible cómo está siendo, desde hace tantos años, su proceso Un proceso que no arrancó aquel día de 1995 en el que ETA asesinó a su esposo, el joven teniente de alcalde de San Sebastián, Gregorio Ordóñez, sino mucho antes cuando empezaron los insultos, las amenazas, las pintadas en nuestro portal que Goyo se encargaba de limpiar para que yo no pudiera verlas... Después del trago amargo de la Audiencia Nacional (donde tuvo que afrontar en sede judicial los detalles de aquella muerte anunciada, injusta, cruel, en presencia del acusado del crimen, el asesino en serie Txapote la viuda de Ordóñez ofreció una rueda de prensa en un hotel de Madrid en la que se desbordó el aforo de la sala. Maite Pagaza, la familia de Fernando Múgica, Marimar Blanco, Cristina Cuesta, Daniel Portero o Mikel Buesa fueron sólo algunos de quienes ayer arroparon a Ana Iríbar y a Consuelo Ordóñez y brindaron a la sociedad un nuevo testimonio de que la unidad de los demócratas sí existe en la base aunque se haya liquidado desde las instancias gubernamentales. Esta vez acudieron en tributo a la memoria de una víctima que lo fue por militar en el PP, como en otras ocasiones se han movilizado para revindicar a los asesinados por ser socialistas. No fue el de la viuda, en nombre de la Fundación Gregorio Ordóñez, un alegato ofuscado, sino un sólido ejercicio de lucidez, argumento a argumento y certeza a certeza. Primero colocó en su justo lugar al procesado: Un criminal inhumano (dijo de Txapote) que asiste a los sucesivos procesos ajeno al dolor de los familiares de sus víctimas, sin la menor muestra de arrepentimiento, sin esa humildad inherente a quien se sabe culpable. Es un ejemplar más de la tribu nacional- terrorista, educado en el odio y en la mentira, con plomo en las entrañas y miedo en las venas En su miseria moral no está solo adujo Iríbar, sino alentado por el aspirante a demócrata Otegi y por un Gobierno nacionalista vasco que mantiene su política de ayuda a los familiares de los terroristas para visitar a los presos, mientras niegan apoyo a los de las víctimas Denunció también el asedio del odio más allá de la muerte Atentaron en tres ocasiones contra su tumba, atacaron a su hermana, nos negaron iglesias para celebrar su funeral. Nos fuimos del País Vasco. Y hoy se hace justicia que se mantendrá en permanente vigilancia del cumplimiento íntegro de las penas. Y aseguró que el camino andado no será suficiente mientras queden por resolver decenas de casos que no deben, no pueden prescribir Luego se refirió, inevitablemente, a esa impunidad social que no computa en el debe de quienes aspiran a ser reconvertidos en demócratas en el proceso de negociación: La condena no será suficiente si el asesino de mi marido abre una cristalería en la puerta de mi casa. No queremos más Azcoitias en el País Vasco. No queremos compartir vecindario, ni escuela, ni partida de mus, ni txikiteo con ellos. Que no nos hablen de reconciliación, por favor, las víctimas nunca hemos compartido mesa de juego con los terroristas y nos duele y nos cuesta entender el hecho de que algunos dirigentes políticos socialistas y nacionalistas las compartan con ellos al margen de las instituciones. Son demasiados años sin poder pasear por determinadas calles o entrar en determinadas tiendas y, sobre todo, demasiados años de silencio. El juicio de hoy no será suficiente mientras no haya libertad. Que no se nos hable de proceso de paz porque en el País Vasco no hay guerra sino tragedia impuesta por la organización terrorista ETA Por eso, Iríbar, que sufrió el asesinato de su esposo cuando su hijo tenía sólo un año, hizo notar que un cierto respaldo social, o incluso un apoyo masivo, no puede legitimar en ningún caso al terrorismo totalitario: Ser elegido por miles de alemanes no hizo de Hitler un demócrata Así, reiteró que el juicio de hoy no será suficiente sin la vigencia de la Ley de Partidos y ofreció su traducción de lo que debe significar un proceso duro, largo y difícil en los términos exigidos por la dignidad de las víctimas: Entiendo que el presidente se refiere a que larga será la estancia de los etarras en la cárcel, duras sus condenas y difícil su reinserción No queremos más Azcoitias Nuestro proceso ha sido- -argumentó, tomando prestadas las palabras del presidente del Gobierno- -duro, largo y difícil En ese punto, advirtió ABC. es Enlace con el texto íntegro de la alocución de Ana Iríbar y el vídeo de la declaración de María San Gil en abc. es Juicio contra Txapote s Testimonio de María San Gil Vi la pistola en su cabeza y pensé en una broma macabra María San Gil, testificó ayer en el juicio por el asesinato de Ordóñez, con quien almorzaba cuando ETA le asestó un tiro por la espalda POR NATI VILLANUEVA MADRID. Su testimonio fue tan emotivo como desgarrador. María San Gil volvió a dar ayer una muestra de coraje y valentía cuando once años después del asesinato de Gregorio Ordóñez, revivió el día en el que ETA cambió el destino de un recien estrenado padre de familia; y también el suyo. Desde el asesinato, San Gil empezó a defender los valores por los que con tanto ahínco había luchado hasta entonces Ordóñez. Estábamos comiendo y de repente vi que había una pistola sobre su cabeza. La cara de Gregorio cambió y se desplomó en el suelo. La persona que disparó salió corriendo, y yo detrás de ella, y sólo cuando el etarra tropezó en el escalón del restaurante me pregunté qué hacía yo siguiendo a un asesino relató San Gil mientras las lágrimas se deslizaban por el rostro de una viuda rota. Al principio, cuando vi la pistola en su cabeza crei que era una broma macabra; era impensable que pudiera pasar algo así Gregorio no llevaba escolta. San Gil dice que había María San Gil cruza su mirada con el huidizo asesino de su amigo Goyo Ordóñez recibido amenazas y que había solicitado protección, pero que yo sepa la Consejería de Interior lo había rechazado San Gil, que provocó varios cruces de miradas con un Txapote huidizo, reconoció que no vio la cara del autor material del disparo. Tampoco pudieron verla los tres empleados del restaurante que testificaron ayer. El asesino llevaba cubierta la cabeza con una capucha y escondía su mirada criminal tras unas gafas de sol. Según el testimonio que el etarra Lasarte prestó ante el juez libre y voluntariamente tras su detención (1996) este asesinato sólo pudo ser cometido por Txapote o por Juan Ramón Carasatorre. Lasarte indi- POOL TV có a los dos etarras la dirección del restaurante y las opciones de huida. La declaración de Lasarte, que ayer no se acordaba de nada, y la pistola utilizada en el asesinato- -la misma con la que Txapote mató a Alfonso Morcillo- -son las dos pruebas de cargo más importantes contra el etarra, para el que se piden 30 años de cárcel.