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94 DEPORTES Primera división s Duodécima jornada LUNES 27 s 11 s 2006 ABC Racing Recreativo 4 3 Racing (4- 4- 2) Toño (Calatayud, m. 31) Pinillos, Oriol, Garay, Luis Fernández; Scaloni, Antonio Tomás (Vitolo, m. 51) Colsa, Serrano; Munitis y Zigic (Juanjo, m. 80) Recreativo (4- 4- 2) Vallejo; Moyá, Beto, Mario, Bautista; Cazorla (Juanma, m. 53) Viqueira, Vázquez, Aitor (P. Amo, m. 62) Pongolle y J. Guerrero (Uche, m. 53) Árbitro: Muñiz Fernández. Mostró tarjeta roja directa a Beto (m. 59) Amarilla a Pinillos, Vitolo, Antonio Tomás, Moya, Vázquez y Mario. Goles: 1- 0, m. 14, Zigic. 1- 1, m. 29, Beto. 2- 1, m. 33, Garay, de penalti. 3- 1, m. 41, Colsa. 3- 2, m. 61, Uche. 4- 2, m. 63, Zigic. 4- 3, m. 90, Vázquez. Victoria clave del Racing, que corta las alas de un Recreativo crecido en la Liga ELOY F. ARGOS SANTANDER. Era un partido fundamental para el Racing, pues una derrota le dejaba a los pies de los caballos del peligro. La pieza clave del triunfo fue, sin lugar a dudas, el mocetón Zigic, que marcó dos goles, dio otro y provocó un penalti. Enfrente, el conjunto de Marcelino, a pesar de la derrota, gustó en Santander y en ningún momento se vino abajo. Una falta ejecutada por Munitis dio origen al 1- 0, con un cabezazo de Zigic que superó a su marcador, Moya. Hasta entonces, el partido había transcurrido sin apenas historia, ya que el balón circuló únicamente en la parcela central y sin ningún peligro para las dos áreas. El tanto a favor animó al conjunto racinguista, que comenzó a mover el balón con mas soltura y fluidez, aunque también el Recreativo lo intentó a base de rápidos contraataques. Pero sería un saque de esquina el que permitió la igualada onubense, con un remate de Beto. Tres minutos duró el empate, porque Zigic cayó dentro el área entre dos zagueros y el colegiado señaló pena máxima. Garay la transformó en el 2- 1. Diez minutos más tarde, antes del intermedio, una bonita jugada precedió al 3- 1, marcado por Colsa después del pase del omnipresente Zigic. El Recreativo cargó las pilas. Tanto, que Beto era expulsado con roja directa a la hora de partido. Sin embargo, con diez, Uche redujo distancias inmediatamente. Sin respiro, Zigic se encargó entonces de marcar de nuevo la ventaja. Lo que sorprendió fue el tercer tanto visitante, en un bonito golpe franco ejecutado por Vázquez. Alexis y Manu del Moral, casi ajenos al balón en plena pelea por él EFE El Getafe se mantiene invicto en casa gracias al Pato Tres paradas del argentino salvaron a los locales s Los de Schuster mandaron sin remate y sufrieron frente al contragolpe del Levante TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Schuster sudó en la cabina de prensa desde donde dirigió al Getafe con mando a distancia. Su equipo también sufrió esa endémica carencia de gol- -diez tantos en doce partidos- -y el Levante no ganó porque el Pato Abbondanzieri no es humano. El guardameta se sale de lo normal. Que se lo digan al Milán, al que detuvo dos penaltis en la final de la Copa Intercontinental 2003, lanzados por Pirlo y Costacurta, y decidió el título en favor del Boca Juniors. El portero es la clave del éxito madrileño. Solamente ha recibido ocho goles en una docena de jornadas y en casa se mantiene imbatido. Cuatro victorias y dos empates en el Coliseo Alfonso Pérez definen la buena clasificación getafense. Seis encuentros en los que sumó catorce de sus veinte puntos en la Liga. Únicamente cinco tantos fueron suficiente para conseguir esos catorce puntos. El conjunto azul ha marcado otros cinco goles a domicilio, pero lejos de su estadio sufrió esos ocho en contra que han reducido su balance externo a seis puntos. Ayer, el Pato confirmó el cartel de imbatible en su Bombonera española gracias a cinco paradas importantes, tres de ellas con el sello de vendido Getafe Levante 0 0 Getafe (4- 2- 3- 1) Abbondanzieri; Cortés, Belenguer, Alexis, Paredes; Celestini, Casquero; Redondo (Cotelo, m. 64) Del Moral, Nacho (Güiza, m. 80) y Pachón (Sousa, m. 65) Levante (4- 4- 2) Molina; Descarga, Dehu, Alexis, Rubiales; Carmelo, Berson, Camacho (Ettien, m. 80) Courtois; Meyong Zé (Riga, m. 74) y Nino. Árbitro: Pino Zamorano. Tarjeta amarilla a Nacho, Güiza, Descarga, Camacho y Courtois. esa vieja sabiduría adquirida en los duelos Boca- River. Le esperó de pie, sin moverse, no salió alocadamente a sus pies, y el joven Nino no intentó siquiera el regate. Decidió superar ese muro humano con una vaselina. Allí surgió rauda una mano del Pato para cazar el balón y dejar a Nino con la boca abierta y al público con la ovación cerrada. López caro se lamentó desde su banquillo de la oportunidad de victoria que se le escapaba. No se puede luchar contra los elementos. Schuster revoluciona el duelo de sus hombres. Sin orden ni concierto, sin dirección de juego ni pases precisos, los locales quisieron atacar y se encontraron con balones robados que se transformaban en jugadas de peligro en dos segundos. Tres de esos contragolpes pusieron a la afición azul en vilo. El primero finalizó en un cabezazo de Alexis, al borde del área pequeña, que el Pato despejó con el ala derecha. El segundo, calcado, lo protagonizaron Carmelo y el ala izquierda del portero. Y el tercero puso a los espectadores de pie y provocó las palmas de la tarde. Nino se plantó delante de Abbondanzieri, quien demostró Los caseros no podían seguir encomendándose a San Abbondanzieri, que ya pagó los elogios en Villarreal, y Schuster tampoco podía aguantar más. Con las uñas limadas por su dentadura, telefoneó al banquillo para revolucionar la situación. Entraron Cotelo, Sousa y Güiza. El enfrentamiento, en efecto, se transformó. El acoso local se alimentó de casta y el Levante se echó atrás para defender el punto. Se repitió entonces la falta de remate azulona, la enfermedad crónica de esta plantilla. Sin embargo, mientras el Pato haga cuá, cuá seguirán cantando puntos. La cabina, como López Vázquez Cinco acciones que el veterano argentino- -34 años- -ejecutó en la primera hora de juego. Dos tercios del espectáculo- -es un decir- -en los que el contraataque del Levante trajo en jaque a su rival en el césped y a Schuster en la cabina. Como si fuera José Luis López Vázquez, el entrenador germano se desgañitó tras los cristales ante la pérdida de papeles