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84 CIENCIAyFUTURO LUNES 27 s 11 s 2006 ABC Un siglo en la era del polonio El asesinato del ex espía ruso Alexander Litvinenko, envenenado con este material radiactivo, ha despertado el interés por el mineral, descubierto a finales del siglo XIX y que ocupa el lugar 84 de la tabla periódica cuatrocientas veces más radiactiva que el uranio con el que estaba mezclada. En honor del país natal de la científica, Polonia, el nuevo elemento, inicialmente comocido como radio- F pasó a ser denominado polonio Desde entonces ocupa el puesto 84 dentro de la Tabla Periódica. Casi medio siglo después, a principios de la década de los cuarenta, uno de los isótopos de este nuevo elemento, el polonio- 210, el mismo que se ha utilizado para envenenar al ex espía ruso, resultó ser esencial para los científicos del Proyecto Manhattan, del que nació la primera bomba atómica. El polonio, en efecto resultaba especialmente adecuado como iniciador de la reacción en cadena en la que se basa esta clase de armas, ya que se trata de una fuente emisora de neutrones capaz de asegurar el comienzo de la fisión nuclear. A partir de ese momento, los iniciadores de polonio (y también de berilio) pasaron a ser un ele- POLONIO: FICHA TÉCNICA Elemento químico altamente radiactivo, tóxico y muy peligroso en su manipulación. Se encuentra presente en los minerales de uranio Estructura molecular Símbolo Peso atómico Nombre Número atómico 84 Po 209 2 8 18 32 18 6 Configuración electrónica (total: 84) Polonio Estructura atómica Los electrones del núcleo de Polonio se distribuyen en seis niveles de energía Materia: Punto de fusión: Punto de ebullición: Apariencia: sólido (no magnético) 254,0 oC 962,0 oC Plateada Situación en la tabla periódica El Polonio se encuentra situado en el puesto 84 de la tabla periódica, dentro del grupo de los metaloides Polonio Metaloides Nucleo N 1: N 2: N 3: N 4: N 5: N 6: 2 8 18 32 18 6 ABC Pedro Sánchez JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Es un elemento raro, muy raro en estado libre. Y tremendamente radiactivo. Tanto, que cuando entra en contacto con el aire lo hace brillar con intensos tonos azulados. Está presente en la Tierra en pequeñas proporciones, a menudo mezclado con otros materiales y todos nosotros, aunque en cantidades inapreciables, lo incorporamos en nuestro organismo. En dosis elevadas es capaz de destruir, por medio de las potentes radiaciones alfa que emite, cualquier órgano o tejido vivo. El uso de uno de sus isótopos, el polonio- 210, para acabar con la vida del ex espía ruso Alexander Litvinenko ha conmocionado tanto a los servicios secretos como a las autoridades sanitarias de Gran Bretaña, país en el que se ha consumado el primer envenenamiento intencionado con un agente radioactivo La rareza y la peligrosidad de este material, sólo disponible en laboratorios de investigación nuclear, alienta todo tipo de suposiciones y sospechas sobre la autoría de este crimen, digno de las más truculentas historias de espías. Hasta mediados de los años cuarenta no fue posible aislar cantidades apreciables de polonio puro En estado natural el polonio se encuentra en pequeñas cantidades, apenas cien microgramos por tonelada de uranio mento necesario en las primeras bombas atómicas. El Proyecto Polonio fue asumido, en 1943, por el Departamento Central de Investigación en Dayton, Ohio, y pasó a ser conocido como Proyecto Dayton Más tarde, las fuentes de neutrones basadas en el polonio encontraron otras aplicaciones y empezaron a ser utilizadas con propósitos industriales y de investigación en el campo de la energía nuclear. En estado puro Hasta el año 1944 no fue posible aislar cantidades apreciables de polonio en estado puro. Por eso, cualquier programa que tuviera que ver con la recuperación, purificación y fabricación de polonio dedicaba obligatoriamente grandes esfuerzos a comprender sus propiedades químicas y físicas. Ese fue, a partir de ese momento, el ob- Aparece el Radio F El polonio fue uno de los elementos radiactivos, junto con el radio, descubiertos por el matrimonio Curie. Antes de su hallazgo, en 1898, el uranio y el torio eran las únicas sustancias radiactivas de las que se tenía noticia. Mientras estudiaba diversos minerales de uranio, Marie Curie se encontró con dos rocas que, inexplicablemente, emitían una cantidad de radiación mucho mayor que el uranio mismo. Junto a su marido, Pierre, separó químicamente estos compuestos y encontró una sustancia que era, por sí sola, jetivo principal de los científicos del proyecto Dayton. Al principio, todo el polonio disponible se obtenía a partir de fuentes naturales como el uranio, el vanadio y el radio, que eran cuidadosamente refinados hasta conseguir, en estado puro, el valioso material. Pero muy pronto resultó evidente que estas fuentes eran insuficientes. Por un lado, la cantidad de polonio que se podía obtener de ellas no cubría su creciente demanda. Una tonelada entera de uranio, por ejemplo, sólo contiene cien microgramos de polonio. Por otro, se empezaban a hacer necesarias cantidades prohibitivas de uranio, vanadio y radio para recuperar las cantidades cada vez mayores que se necesitaban de polonio. Por eso, se empezaron a investigar otras formas de obtener el preciado elemento, entre ellas la transmutación, gracias a un bombardeo con neutrones, de un mineral mucho más abundante en estado libre, el bismuto. Los otros poderes del polonio El polonio es un material muy volátil, que en contacto con el aire alcanza hasta 338 grados y tarda apenas 45 horas en consumirse al 50 En el caso de uno de sus isótopos, el polonio- 210, este periodo se alarga hasta los 138,39 días. Este isótopo es el más energético de los cincuenta con que cuenta el polonio, todos ellos inestables. Un solo gramo de polonio- 210 puede generar 130 vatios de calor, y su temperatura de desintegración al aire libre supera con creces los 700 grados. Entre otros usos, el polonio se ha utilizado también en dispositivos destinados a eliminar cargas estáticas e, incluso, en cepillos destinados a eliminar el polvo de las películas fotográficas Otras aplicaciones A mediados de los cincuenta, comenzaron a surgir nuevas aplicaciones para el polonio, entre ellas el uso del polonio- 210 en el proceso de conversión de la energía nuclear en energía eléctrica. La primera central eléctrica basada en este descubrimiento se construyó en 1958. Los generadores basados en polonio (conocidos como SNAP) son capaces de convertir la energía térmica generada por la desintegración radiactiva del material en energía eléctrica. Esta extraordinaria capacidad de calentamiento hizo que el polonio- 210 fuera ampliamente utilizado como fuente de calor para proporcionar energía a los satélites de comunicaciones. El primer satélite con esta tecnología fue lanzado en 1961, bajo el mandato del presidente norteamericano Eisenhower, cuyo histórico mensaje de paz fue radiado al mundo, poco antes de retirarse, por un satélite que estaba equipado con un generador SNAP. Más información: http: www. webelements. com