Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 27- -11- -2006 Jerry Lee Lewis publica un disco de duetos con artistas como Springsteen o Jagger 79 Guadalajara mira a Andalucía con Castilla del Pino y Saramago Vivimos en un lugar, pero habitamos una memoria J. H. ENVIADO ESPECIAL GUADALAJARA (MÉXICO) La vida está hecha de pequeñas cosas, pequeñas memorias, viajes, forzosos en el caso de los exiliados, pero, en realidad, por muchos lugares que visitemos sólo hay uno que perdura en el tiempo: la memoria. José Saramago lo explicó ayer evocando el pueblo donde nació, aquel que en el que disfrutaba de niño jugando por sus centenares olivares, recuerdos truncados por la acción del hombre, por los dictados de la Unión Europea. Aquellos árboles, crecidos durante siglos, desaparecieron para siempre salvo en su memoria, a la que ha acudido en su nuevo libro Pequeñas memorias un paseo por aquella infancia rodeada de olivares. El escritor portugués se sintió huérfano cuando al regresar a su tierra se encontró con una naturaleza muerta. Esa sensación de extrañeza también se da en Francisco Ayala, como ayer se encargó de recordar Carlos Castilla del Pino de una manera gráfica en su particular Mirada sobre Andalucía cí, lo comprendí todo Su entendimiento de Ayala se completó en su autobiografía, una mera descripción como si no necesitara salirse de la máxima machadiana: El exiliado va ligero de equipaje: no quiere estar ligado a los objetos En la memoria de Saramago y Castilla del Pino ocupa un lugar destacado Andalucía. En el caso del portugués- -le hicieron hijo adoptivo de Granada al mismo tiempo que a Ayala hijo predilecto de esta ciudad- -esos recuerdos van más allá de símbolos y paisajes concretos como la Alhambra o la Giralda. Sus vínculos entran en su esfera particular, en la intimidad vivida en la ciudad del Albaycín y el Sacromonte con su mujer, Pilar, y su larga familia (14 hermanos, recordó) porque una familia andaluza es un auténtico terremoto y más de Granada Saramago lo ejemplifica incluso en el lenguaje: En España hay cuatro, o mejor dicho, cinco idiomas. Está el castellano, el catalán, el vasco, el gallego y el granadino, que puede ser inteligible, pero sin esfuerzo con la mala follá granadina no hay quien los entienda Por su parte, Castilla del Pino evocó cómo ese folclore nacido en la pobreza y en el analfabetismo durante siglos ha cambiado de veinte años para acá y pese a los distintos avatares de la España del siglo XX. Una familia andaluza es un auténtico terremoto, y más de Granada dice el Nobel Iwasaki, un escritor comunitario Antonio Muñoz- Molina bebe de las fuentes del uruguayo Juan Carlos Onetti y Gabriel García- Márquez. Eduardo Mendicutti lleva grabado a Guillermo Cabrera Infante. Juan Bonilla es muy borgiano El escritor peruano Fernando Iwasaki acude al interior literario de un selecto grupo de 31 autores y autoras andaluces de las últimas tres décadas para completar su antología Macondo Boca Arriba una recopilación a guisa de instantáneas cuentísticas según Gerardo Kleinburg, director de la UNAM (editorial que publica el libro) de la influencia vital que ha tenido la literatura de Hispanoamérica- -Iwasaki dedica el libro sobre todo a Julio Cortázar, el cuentista por excelencia- -en la rica literatura andaluza. Confiesa Kleinburg que, al principio, sospechó de una noción de retrorreconquista de la madre patria. Pero, a medida que fue adentrándose en la antología fue cambiando de opinión. A su lado, Iwasaki se explicó: En Andalucía siempre han vivido escritores que no son andaluces pero como si lo fueran Andalucía es mi tierra, me considero ya un autor comunitario El piso de Ayala Un día, contó, fue al piso que tenía en Madrid el centenario escritor granadino. Se lo había dejado a unos amigos y sólo lo usaba cuando volvía de sus constantes exilios por Iberoamérica. Castilla del Pino se encontró un panorama desolador. Sí, había libros, pero era un hogar sin alma, totalmente deshumanizado. Me impresionó mucho- -recordaba ayer- -pero después, cuando lo cono- Atentado de Mateo Morral en la boda de Alfonso XIII MESONERO ROMANOS