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54 MADRID LUNES 27 s 11 s 2006 ABC La historia, piedra a piedra ¿Sabe cuántos castillos hay en la región o qué atalayas dieron nombre a municipios? ¿Y a qué deben su nombre las torres de homenaje? Las fortificaciones de la Comunidad no sólo encierran leyendas y misterios... POR MABEL AMADO MADRID. Poco a poco, la Consejería de Cultura y Deportes va plasmando en papel impreso y exposiciones el amplio patrimonio de castillos, fortalezas, torreones y atalayas de la región. Hace ya algunos años publicó el Catálogo de fortificaciones, castillos y recintos amurallados de la Comunidad de Madrid y, el pasado año, el emblemático castillo de Manzanares acogió la exposición temporal titulada ¡Ah del castillo! Fortificaciones de la Comunidad de Madrid Ahora, fruto del material recopilado para aquella muestra- -y como registro permanente de ella- surge una nueva publicación, Centinelas de piedra un singular repaso por las fortificaciones de la Comunidad que será presentado hoy en la propia sede de la Consejería de Cultura y Deportes. El objetivo de este libro es divulgativo. Como afirma el director general de Patrimonio Histórico, Javier Hernández, en el prólogo de la publicación, se trata de mostrar de forma atractiva y asequible, a un público interesado pero no especialista, el valor de las fortificaciones madrileñas Así, el libro arranca con La memoria de los castillos un apartado que recrea la imagen que el lector puede tener sobre los propios castillos. ¿Campan a sus anchas los fantasmas en los castillos? ¿Fueron escenario de hechos dramáticos y crueles? ¿Tienen todos oscuros pasadizos y mazmorras? Estas son algunas de las preguntas que sorprenderán al lector del libro y que repasan leyendas, representaciones artísticas y literarias y, por supuesto, miradas divertidas y cómicas. Continúa la publicación con los antecedentes de fortificaciones anteriores a las medievales. En este apartado se explica la intención de defensa, protección y dominio del territorio que siempre tuvieron los grupos humanos. Desde los fosos calcolíticos a la ciudad romana de Complutum, pasando por los poblados en altura de la Edad del Bronce y las murallas de la Edad de Hierro. Sin embargo, el núcleo del catálogo está dedicado a fortificaciones medievales organizadas en tres grandes grupos: las atalayas, alcalás y medinas de Al- Andalus, las murallas construidas con la repoblación castellana y, por último, los castillos señoriales. También hay una referencia a los últimos castillos construidos, ya en el siglo XVI, Plan de Recuperación de Castillos y Fortalezas Con el fin de que este amplio patrimonio no se pierda, la Dirección General de Patrimonio Histórico está desarrollando un ambicioso Plan de Recuperación de Castillos y Fortalezas. Se basa en tres aspectos: la conservación, la divulgación y la protección de castillos, fortalezas, torreones y murallas de la Comunidad de Madrid. Por el momento, ya se han emprendido actuaciones o redacciones de planes de recuperación en la muralla de Buitrago del Lozoya, en los castillos de Villarejo de Salvanés, Torrejón de Velasco y de la Coracera y en el Torreón de Bustarviejo. con el ocaso de las fortificaciones medievales. Para mostrar de forma fácil y didáctica toda la información, cada apartado se acompaña con fotografías, mapas, dibujos explicativos, planos de los castillos y reconstrucciones ideales. Ya a modo de invitación para que el lector descubra de primera mano este rico patrimonio, el libro incluye una guía de las fortificaciones medievales de la región. Su objetivo no es sólo mostrar detalles concretos de cada uno de los ejemplos que en el libro se abordan, sino animar al lector a que planifique recorridos por las principales fortificaciones. Podríamos comenzar por las Atalayas del Jarama- -Berrueco, Arrebatacapas (Torrelaguna) Venturada, El Vellón y El Molar- de la Sierra de Hoyo- -atalaya del Collado de la Torrecilla (Hoyo de Manzanares) y de Torrelodones- -y del Alberche- -Peña Muñana (Cadalso de los Vidrios) Seguimos por los castilletes y pequeños asentamientos fortificados de la región. En este apartado destacan las zafras de Malsobaco (Paracuellos) Cervera (Mejorada del Campo) Ribas (en Rivas- Vaciamadrid) Alarilla (Fuentidueña de Tajo) y Alboer (en Villamanrique de Tajo) Nos adentramos ahora en los cuatro asentamientos an- dalusíes más importantes de Madrid, uno en cada valle: Talamanca, en el Jarama; Alcalá, en el Henares; Madrid, en el Manzanares, y Calatalifa, en el Guadarrama. Más conocidos, sin duda, serán las murallas y castillos que recuerdan la repoblación castellana. Entre ellos destacan los recintos amurallados de Buitrago del Lozoya, Alcalá de Henares, Torrelaguna y Cadalso de los Vidrios, el Torreón de Torritón (Torremocha) el castillo de la Torremocha (Santorcaz) y el de Fuentidueña de Tajo, Fortificaciones señoriales También muy destacadas son las fortificaciones señoriales, con un claro exponente en los castillos Viejo y Nuevo de Manzanares El Real, el torreón de Fuente Lámpara (Robledo de Chavela) torreón de Navas del Rey, castillo de la Coracera (San Martín de Valdeiglesias) torreón de Arroyomolinos, castillo de Batres, torreón de Pinto, castillo de Villafranca (Villanueva de la Cañada) Castillo de Torrejón de Velasco, de Villarejo de Salvanés, de Perales de Tajuña, de la Alameda de Osuna, de Casasola (Chinchón) y de Villaviciosa. Además de recoger parte de la historia de cada uno de estos testigos mudos de los avatares de la región, el libro indica su situación y el modo de acceso. Un aliciente más para programar rutas por este sensacional patrimonio que podría arrancar en el propio castillo de Manzanares el Real. No olvidemos que el Estatuto de Autonomía se firmó entre sus muros... Vista general del castillo de Manzanares el Real