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ABC LUNES 27 s 11 s 2006 Segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Ecuador INTERNACIONAL 35 Rafael Correa Candidato de Alianza País A FUERZA DE PALABRAS Antes de terminar Económicas, Correa, de 43 años, le prometió a su madre: Seré economista y llegaré a presidente POR C. DE C. QUITO. Alumno ejemplar en los Salesianos, estudió la carrera en la Universidad católica de Guayaquil (1987) Cursó dos maestrías en EE. UU. y Francia, respectivamente. En Lovaina conoció a su mujer, la profesora belga Anne Malherbe, con la que tiene tres hijos. De niño sufrió la pérdida de su hermana menor y hace pocos años el suicidio de su padre. En una excursión de boy scout un rayo mató a uno de los pequeños que le acompañaban. Dicen quienes le conocen que Rafael Vicente Correa nunca olvidó estas desgracias. Su ascenso meteórico en la política arranca el 25 de abril de 2005. Ese día, después de participar de las reuniones conspirativas que desembocaron en el derrocamiento de Lucio Gutiérrez- -tal y como denunció el ex presidente- Correa fue nombrado ministro de Hacienda del Gobierno de Alfredo Palacio. Apenas permaneció tres meses. Dejó el Ministerio con la idea de llegar a la Presidencia. Estrechó lazos con Chávez, arremetió contra Bush y fundó su partido: Alianza País. En la primera vuelta de las elecciones se destapó como un gran palabrista y protagonizó una campaña triunfalista y anti- sistema. No presentó lista de diputados, amenazó con expulsar a correazos a los corruptos y dio a conocer el estandarte de su discurso: la convocatoria de una Asamblea Constituyente para refundar Ecuador Sin medias tintas anticipó que el pago de la deuda externa, quedará relegado a un segundo plano. Dio su palabra de cerrar la base estadounidense de Manta y, pese a ser contrario a la dolarización, aseguró que la mantendría. El segundo puesto en el que le colocó el escrutinio hizo explotar una naturaleza intempestiva y autoritaria. No aceptó, ni acepta el resultado. Rafael Correa, quien anunció su victoria en las elecciones, saluda, fuertemente protegido por militares, tras depositar su voto EPA El izquierdista Rafael Correa se proclama presidente electo de Ecuador Noboa no reconoce la derrota y anuncia que esperará el escrutinio total s La esperanza ha vencido proclamó el ganador CARMEN DE CARLOS QUITO. El populista revolucionario Rafael Correa se autoproclamó anoche vencedor de las elecciones presidenciales de Ecuador, horas antes de que se conocieran los resultados oficiales definitivos. La esperanza ha vencido. Recibimos este triunfo con serenidad y humildad, y seremos intrumentos del poder ciudadano. No hay vencedores ni vencidos, sino un proyecto ganador dijo Correa en su primera declaración tras conocerse los primeros sondeos. Después de muchos años de políticas sociales y económicas excluyentes que provocaron esa tragedia llamada emigración, no nos pudieron robar la esperanza. Hemos vencido añadió el virtual nuevo presidente ecuatoriano. Economista de 43 años, Correa se habría impuesto con una ventaja de entre diez y quince puntos sobre su adversario, el empresario multimillonario, también populista, Álvaro Noboa. Según los primeros datos conocidos, obtuvo entre el 56 y el 57 de los votos mientras que Noboa, que llegó a tener una ventaja de más de quince puntos hace un mes, se desplomó y en ninguno de los muestreos logró superar el 43 por ciento. En cuestión de semanas se ha dado la vuelta a la tortilla electoral. Lo que parecía imposible, es decir, la remontada espectacular de Correa (Alianza País) es una realidad y el escenario que aparentaba más inmediato, esto es, la confirmación de un Noboa (Prian) victorioso, se ha esfumado. Analistas locales interpretan que el rey del banano como se conoce a Noboa, cometió el error de dormirse en los laureles y dio por segura su victoria Exactamente lo contrario es lo que hizo Rafael Correa, que moderó su discurso, guardó el cinturon con el que escenificaba el castigo a los corruptos y dejó de insultar a las instituciones reflexionan. Asimismo, Correa, que le negó la mano al ex presidente Lucio Gutiérrez hace apenas unas semanas, ha dado marcha atrás y tendido puentes con el hombre que representa a la segunda fuerza en el Congreso, con 24 escaños. La primera se encolumna con 28 diputados, en el Prian (Partido Renovador Institucional Acción Nacional) de Álvaro Noboa que ha vuelto a fracasar, por tercera vez en diez años, en su intento por conquistar la Presidencia de Ecuador. La única Cámara legislativa de Ecuador será el principal adversario a vencer por Correa en sus primeros días de mandato, si quiere cumplir su promesa de convocar a una consulta popular para que ésta de pasó a la Asamblea Constituyente El proyecto, considerado inconstitucional por los juristas, lleva implícito la disolución del Congreso y la redacción de una nueva Carta Magna a aprobar, siguiendo el modelo que intenta imponer Evo Morales, con la mitad más uno de los votos. Los más optimistas confían en que Correa rectifique y se conforme con una reforma constitucional. A lo largo de toda la campaña se ha registrado un clima de tensión y agresión que se resume en la forma en la que se han dirigido entre sí los candidatos. Hasta que anoche no se conocieron los primeros sondeos a pie de urna, no se calmaron los ánimos en las filas de Correa, que había denunciado que podían intentar dar un pucherazo: Nos preocupa sobremanera un nuevo fraude reiteró después de votar. Como los primero números le favorecieron no volvió a insistir con el fraude ni amenazar con seguir los pasos de Andrés Manuel López Obrador en México. Pero la polémica se abrió inmediatamente en el otro bando, cuando Noboa anunció anoche mismo que no reconocía la derrota que le daban los sondeos a pie de urna y que esperaría el escrutinio total. Hasta que no tenga el voto a voto de cada provincia no voy a reconocer nada. Estoy convencido de que he ganado Correa le habría recortado a Noboa los quince puntos que le sacaba hace un mes en las encuestas El candidato conservador anunció que sólo reconocería su derrota tras el recuento voto a voto