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34 INTERNACIONAL LUNES 27 s 11 s 2006 ABC Se dispara en Londres la alarma por la contaminación radiactiva Trescientas personas han pedido pruebas médicas tras el asesinato de Litvinenko E. J. B. CORRESPONSAL LONDRES. Unas trescientas personas se han puesto de momento en contacto con el Ministerio de Sanidad británico para hacerse pruebas sobre contaminación radiactiva, tras la alerta de las autoridades por el caso Litvinenko. Niveles de radiación han sido localizados en los dos lugares en los que Alexánder Litvinenko mantuvo sendas reuniones el 1 de noviembre, fecha probable en la que resultó envenenado. Las personas que estuvieron ese día en el bar del hotel Millennium y en el restaurante Itsu de Piccadilly Circus han sido llamadas a ponerse en contacto con los médicos. La Agencia de Salud Público asegura que se toma esas revisiones de modo extremadamente serio pero considera mínima la posibilidad de contagio. Scotland Yard se dispone a viajar a Moscú y a Roma para hablar con las personas que al parecer se reunieron con Litvinenko el 1 de noviembre. Policías británicos vigilan la casa de Litvinenko AFP Más elucubraciones Aunque de la investigación no se ha filtrado ningún dato, sino incluso confusión, la prensa comienza a barajar posibles autores de la operación contra el disidente ruso. The Sunday Times dice que Litvinenko declaró antes de morir su convicción de que el responsable había sido alguien llamado Víktor Kirov. Un tal Kirov, pero con otro nombre de pila, había estado trabajando en la Embajada de Londres hasta el año pasado. El Gobierno británico ha alertado de posibles repercusiones diplomáticas del caso. El ministro Peter Hain censuró al presidente ruso, Vladimir Putin, por la falta de seguridad a que están sometidos sus principales críticos. Moscú asegura que ha dado muerte al líder de Al Qaida en el Cáucaso Norte RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ. En una operación contra la guerrilla separatista chechena, un destacamento de las fuerzas federales rusas mató ayer a Abú Javs, representante de Al Qaida en el Cáucaso Norte. Junto con él murieron cuatro de sus compinches. Esa es al menos la información que recoge la nota del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB) bajo cuya batuta se organizó todo el dispositivo. Abú Javs, un jordano de 33 años de edad, y los hombres armados que le acompañaban fueron cercados en una casa de la localidad daguestaní de Jasaviurt, desde donde resistieron durante cuatro horas el asedio policial.