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30 LUNES 27- -11- -2006 ABC INTERNACIONAL www. abc. es internacional La manifestación convocada por el partido minoritario Saadet mostró carteles y pancartas ofensivas hacia el Papa, y contra la religión católica y en favor del islam REUTERS El Gobierno turco garantiza al Papa más medidas de seguridad que con Bush Benedicto XVI envía un saludo de sincera amistad al pueblo turco mientras miles de islamistas rechazan su visita JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. El ministro de Asuntos Exteriores turco, Abdullah Gul, fue ayer tajante con las medidas de seguridad para la visita del Papa que comienza mañana: Serán superiores a las de la visita del presidente Bush El número de policías será superior sin duda alguna como la intensidad de los controles. El despliegue policial en Ankara, Éfeso y Estambul suma 16.000 agentes, incluidos los mejores especialistas de la Guardia Suiza, la Gendarmería Vaticana, la escolta del presidente de la República y los servicios secretos turcos e italianos. Las caravanas utilizarán varios automóviles blindados idénticos, que cambiarán de posición para que sea imposible identificar el del Papa. El dispositivo incluye vehículos que anulan las señales radioeléctricas de los teléfonos móviles o de bombas detonables por control remoto. La Policía ha verificado ya a los 60.000 residentes de Estambul desde cuyas viviendas se podrá ver pasar al Papa. Tanto Benedicto XVI como las autoridades turcas siguen con mensajes de acercamiento. Ayer, Su Santidad envió un saludo cordial al querido pueblo turco Mientras el Papa extendía su mano en gesto amistoso, decenas miles de islamistas se manifestaban contra su viaje en las calles de Estambul de modo vociferante y hostil. Quizá para contrapesar la imagen de los fanáticos, el Gobierno de Ankara se mostró ayer más cálido respecto a la visita. La Plaza de San Pedro estaba llena a rebosar para la cita del Ángelus, y los fieles prorrumpieron en un primer gran aplauso en cuanto el Papa mencionó que en los próximos días realizaré una visita a Turquía La ovación era un gesto de apoyo ante ese delicado viaje, y Benedicto XVI, sorprendido, la agradeció con una sonrisa. En perfecta sintonía con la actitud del Santo Padre, la muchedumbre aplaudió también sus palabras de sincera amistad por el pueblo turco, y su recuerdo de Juan Pablo II, quien realizó un viaje a Turquía en 1979. Al tercer aplauso, Benedicto XVI dejó aparte el texto escrito y respondió emocionado: Gracias por vuestras oraciones y por vuestro afecto En contraste con el clima de amistad hacia Turquía en la Plaza de San Pedro, la céntrica plaza Caglayan de Estambul era, a esa misma hora, escenario de una manifestación contra el Papa insidioso e ignorante según se leía en algunas pancartas a pesar de que la Policía había ordenado- -por el bien de la imagen del país- -evitar los insultos a un jefe de Estado extranjero. Los islamistas del minoritario Saadet Partisi (Partido de la Felicidad) gritaron su hostilidad contra Benedicto XVI, a quien el presidente del partido, Recai Kutan, llamó representante del odio y embajador del imperialismo mundial La manifestación resultó muy colorista por el gran número de banderas nacionales, los turbantes con la frase el Papa no es bienvenido y la abundancia de pancartas en inglés para transmitir al mundo los mensajes sobre la superioridad del islam. No faltaron las conocidas caricaturas del Papa y Bartolomé I en forma de serpientes, inspiradas en el báculo del Patriarca Ecuménico, y hubo incluso algunas nuevas de Benedicto XVI como cruzado que casi provocaban la risa. Pero, al margen del ruido y del color, la manifestación resultó un fracaso, pues sólo acudieron unas 50.000 personas a juicio de periodistas turcos, y los organizadores inflaron la cifra a 100.000, la décima parte del millón de manifestantes que habían prometido reunir. El millón y medio de octavillas y los 50.000 carteles trajeron una cosecha más bien exigua. En vista de que los extremistas dejan la imagen del país por los suelos, el Gobierno turco adoptó ayer una actitud ligeramente más cordial hacia Benedicto XVI. El ministro de Asuntos Exteriores, Abdullah Gul, afirmó que la inminente visi- En contraste con las palabras del Papa y del Ejecutivo turco, la manifestación incluyó insultos al Pontífice