Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
46 ECONOMÍAyNEGOCIOS Empresas DOMINGO 26 s 11 s 2006 ABC Altae está creciendo a un ritmo del 40 y no descartamos realizar alguna compra José Manuel Dabrio s Director general de Altae dores, estamos muy pendientes de los movimientos institucionales que se puedan dar en el sector y estudiamos posibles adquisiciones o acuerdos societarios que puedan implicar un cambio en el modelo actual. Altae apuesta por el crecimiento orgánico, como lo demuestra el hecho de que llevemos cuatro años creciendo a ritmos superiores al 40 en volumen de recursos bajo gestión, pero tampoco nos olvidamos del crecimiento inorgánico. Por eso, si surgiese alguna oportunidad que mereciese la pena, tanto en precio como en contenido, entraríamos seguro. titución muy fuerte del país, que es la competencia interna para entrar en una guerra en la que el primero que llegue se lo lleva todo. Pero existe otro modelo, que es el que hemos tomado en el Grupo Caja Madrid y que consiste en no competir entre nosotros sino buscar el 2+ 2 5 y tratar de que haya las mayores sinergias posibles entre Altae y Caja Madrid. Por ejemplo, en Altae no tenemos una red de oficinas paralela a la de banca comercial, sino una red de apoyo. Por eso siempre digo que Altae no tiene diez oficinas, sino las 2.000 de la red del Grupo Caja Madrid. Estos puntos de venta son los que nos avisan de los posibles clientes. Con respecto a lo que aporta Altae a Caja Madrid, siempre utilizo un símil de comercio textil: dentro de la gama del textil, está el detall el pret a porter y la alta costura. Nosotros, dentro del grupo somos la alta costura; la red de banca de oficinas es detall que debe dar servicios a los clientes que acuden a esa gama y después está la banca personal, que sería el pret a porter En definitiva, Altae trata con los clientes que requieren un tratamiento más diferenciado e individualizado, por lo que, como nuestro sistema es de contabilidad analítica, a la oficina se le imputan nuestros resultados y cualquier éxito nuestro es un logro para la oficina de la red, lo que permite que nos sigan presentando nuevos clientes. Enrique Serbeto MÓVILES EN LOS AVIONES a se habla de que muy pronto se habrán resuelto los problemas técnicos que plantean las interferencias de los teléfonos móviles con los instrumentos de navegación de los aviones y que hay compañías que se preparan para anunciar dentro de nada que sus pasajeros no tendrán necesidad de apagarlos mientras vuelan. A muchos les puede parecer un avance, pero personalmente espero que tal estupidez no se lleve nunca a cabo, y que no se destruya el último reducto de la civilización occidental en el que uno no tiene que soportar la tortura de enterarse de las monsergas que se ventilan en las conversaciones de los demás. Hace tiempo que en los trenes de muchos países civilizados se reservan vagones donde los móviles están proscritos, porque no es lo mismo viajar en la placidez de un silencio cortés, que tener al lado a una cotorra (o un loro, por si el ejemplo puede tener apariencias de connotaciones sexistas) hablando de cosas que solo le interesan al desconocido que esté al otro lado del auricular. Los aviones mantienen todavía esa atmósfera razonable y sosegada, en la que no hay diálogos entrecortados, carcajadas espasmódicas, recetas de cocina a gritos ni estúpidas broncas de enamorados. Siempre he pensado que la obligación de apagar los teléfonos móviles se basaba en una interpretación muy rigurosa del concepto de peligro para la buena conducción de las aeronaves. A veces se me ha quedado encendido por olvido y aquí estoy sin novedad, lo cual demuestra que si existen las interferencias, deben ser insignificantes. El riesgo no será que el piloto se pierda porque las ondas de los móviles le desajusten el radar, sino que los pasajeros empiecen a usarlos como hacen cuando están con los pies en tierra, es decir, de manera compulsiva y alocada. El verdadero peligro será que al piloto le pueda llamar su mujer o su suegra en plena maniobra de aterrizaje, para recordarle que no se olvide de los encargos que le ha hecho, o que las azafatas se acuerden de que se han olvidado la lavadora puesta y llamen entre el servicio de café y la siguiente turbulencia. -El baremo mínimo de 300.000 euros es bajo, comparado con el que establecen otras entidades. ¿No corresponde más a banca personal? -El banco es muy joven. Nació en 1997 y fue entonces un modelo novedoso en el sector, ya que entonces se sabía poco de banca privada y en aquel momento fue oportuno establecer el corte en 300.000 euros. Sin duda, el patrimonio mínimo para realizar una gestión eficiente del patrimonio mobiliario con una correcta diversificación en productos y mercados se sitúa hoy día entre los 300.000 y los 500.000 euros. Por debajo de estos importes es difícil realizar una cartera eficiente. No obstante, el patrimonio medio actual en el banco son unos 900.000 euros. Y El máximo responsable de la filial de grandes patrimonios de Caja Madrid destaca la profunda transformación que ha tenido en los últimos años el negocio de asesorar a las grandes fortunas -Altae se configuró en banco con ficha propia, lo que garantiza una mayor independencia y una arquitectura abierta. ¿Repercuten estos costes en los clientes? -Pese a nuestra ficha independiente, somos cien por cien Caja Madrid y tenemos una relación muy estrecha con el Grupo, que centraliza algunas actividades como informática, gestión de recursos humanos o adquisición de bienes y servicios. Esto genera economías de escala, que nos permiten pagar precios inferiores por los elevamos volúmenes con los que trabajamos. Es decir, no trasladamos al cliente ningún efecto negativo en costes. La ficha bancaria independiente favorece al cliente en aspectos como el de la arquitectura abierta, hoy en día fundamental en banca privada. POR F. C. R. MADRID. La exigencia cada vez mayor de los clientes y una competencia feroz han transformado el negocio de la banca privada, un segmento sobre el que han fijado su punto de mira todas las entidades financieras, tanto nacionales como extranjeras. José Manuel Dabrio, director general de Altae, filial de Caja Madrid, destaca la privilegiada posición de la entidad para ofrecer a los clientes de altos patrimonios un servicio sofisticado y un asesoramiento personalizado con el apoyo de las 2.000 oficinas que conforman la red de sucursales de la caja. Una combinación que, según Dabrio, es parte de la clave del éxito de Altae. ¿Cuál es el perfil del cliente de banca privada en España? -El dinero se ha democratizado mucho en los últimos años. Hace 20 o 25 años existían las grandes fortunas familiares de toda la vida, pero en los últimos años se ha producido un cambio radical impulsado por el boom del sector inmobiliario, que ha sido el origen de la creación de nuevas grandes fortunas. También se ha producido la entrada de capital extranjero, se han comprado pequeñas empresas y todo ello ha hecho que aparezcan nuevos sectores con un gran capital. Al estar siempre a pie de calle, Caja Madrid ha vivido de cerca y con intensidad la evolución de esas personas que se han enriquecido, ya que les hemos acompañado en los últimos años y hemos recogido ese movimiento en el patrimonio. ¿Qué aporta Caja Madrid a Altae y viceversa? -En este negocio se pueden tomar dos alternativas. Una es por la que ha optado alguna ins- El dinero se ha democratizado y el sector se ha vuelto mucho más sofisticado -La banca privada ha experimentado en España una rápida evolución: más jugadores, nacionales e internacionales, algunos de los cuales han desaparecido o pueden ser adquiridos. ¿Qué papel juega Altae en este escenario? -El mundo de la gestión de grandes patrimonios está cambiando a un ritmo frenético. Se observan claramente dos movimientos. Por un lado, la banca privada se ha instalado definitivamente en nuestro país y de eso se han dado cuenta todas la entidades financieras, lo que ha llevado a que hasta las cajas rurales dispongan ya de una unidad de gestión de altos patrimonios. Este aumento del número de jugadores ha hecho que el reparto de la tarta sea más complicado y competitivo. Desde entidades como Altae, con tamaño y capacidad suficientes para adquirir competi- No podemos saber de todo, pero sí quién es el mejor en cada segmento Dabrio asegura que los clientes exigen los mejores productos de cada mercado geográfico o sectorial. Por eso, hoy se trabaja con países, monedas o cualquier tipología de inversión. Nosotros no podemos saber de todo pero sí sabemos quién es el mejor en cada segmento. Ofrecemos a nuestros clientes la posibilidad de acceder a cualquier tipo de inversión y hasta ahora, como demuestran las encuestas de calidad de los clientes o las cifras de crecimiento, nos va muy bien El sector, en su opinión, tiene un reto importante y, a la vez, apasionante. Las nuevas normas ofrecen también nuevas posibilidades y abren un amplio abanico a los clientes de banca privada. Muchos de los nuevos caminos que la ley ha abierto son más complejos y técnicos y requieren expertos especializados en la materia. El actual marco en el que se mueve la banca privada con nuevos jugadores y nuevas normas, genera rápidos movimientos que hay que tener en cuenta. En Altae, además, contamos con el punto favorable de estar en el Grupo Caja Madrid, porque tenemos un gran servicio de estudios a nivel internacional y una de las gestoras más importantes de España. ¿Qué demanda el cliente de banca privada? -En el mundo de la banca privada, más que productos o servicios, el cliente demanda un determinado tipo de relación. Sobre todo busca tres cuestiones fundamentales: la rentabilidad, la seguridad- -con especial interés en el tratamiento fiscal- -y la relación con su gestor. El cliente de banca privada debe sentirse muy arropado y que su cartera está gestionada de manera eficiente, personal y cercana. En Altae estamos muy alejados de los sistemas parametrizados, informatizados, donde se le coloca un número al cliente.