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44 ECONOMÍAyNEGOCIOS En portada s Las Cajas españolas, dispuestas a conquistar el mundo DOMINGO 26 s 11 s 2006 ABC OFICINAS DE LAS CAJAS ESPAÑOLAS EN EL MUNDO 1 México Caixa Galicia Caixanova Cajastur CAM 2 EEUU Caixa Galicia Caja Madrid CAM Caixanova Bancaja 3 Irlanda Caja Madrid 4 Reino Unido La Caixa Caixa Galicia CECA Bancaja 5 Bégica La Caixa CECA 6 Alemania CECA (1) Caixa Galicia Caixanova La Caixa Bancaja 7 Francia La Caixa Caixa Galicia CECA Caixa Cataluña Ibercaja Kutxa (3) Caixanova CAM Bancaja 5 17 Cuba Caja Madrid CAM 2 3 4 8 6 Suiza CAM Caixa Galicia (2) Caixanova (2) CECA (2) 10 8 7 13 12 11 9 16 Venezuela Caixa Galicia Caixanova Caja Canarias 1 17 14 9 China CAM Bancaja La Caixa ABC Fuente: CECA y elaboración propia 16 15 Argentina Cajastur Caixa Galicia 18 Brasil Caixanova 15 18 13 Portugal Caixa Galicia (7) Caixanova (3) Caja Badajoz Caja Madrid Caja Duero (12) La Caixa (2) Bancaja 10 Polonia Bancaja 14 Rep. Dominicana Cajastur CAM Bancaja 12 Marruecos La Caixa 11 Italia La Caixa Bancaja País De representación Operativa (Viene de la página anterior) seen- nadie puede participar en nuestros recursos y esa naturaleza a su vez nos limita participar en la de otros recuerda Blusa. Vocación internacional Hasta hace bien poco, las cajas habían acudido a los mercados internacionales de valores con la finalidad exclusiva de captar fondos. Particularmente lo han hecho, hasta la Ley 19 2003, mediante la creación de sociedades instrumental destinadas a la emisión de bonos u otros instrumentos financieros desde Islas Caimán, primero, y Holanda, después explica Juan Ignacio Sana Caballero, profesor de Esade. Ahora que parece que empieza a remitir el negocio nacional de las hipotecas, se han decantado más por abrir otro mercado doméstico, como el de crédito al consumo, y uno internacional de concesión de préstamos, mediante la compra de entidades extranjeras añade. Sin embargo, la vocación in- ternacional de las cajas viene de lejos, y no precisamente por compras de otras entidades sino por otras variables que igualmente se consideran como modelos de expansión en el exterior. Como el objetivo de salir fuera era, y es, principalmente, estar más cerca de sus clientes y atender mejor sus necesidades, y también para convertirse en un interlocutor privilegiado de los empresarios españoles que operan en países extranjeros, ya sea para la exportación o para la importación, las cajas de ahorro espa- ñolas se empezaron a instalar en el exterior. Varias fueron las fórmulas: con la apertura de oficinas de representación, primero, y operativas, después; con la firma de acuerdos de colaboración con entidades en países de interés para los clientes de las cajas y o utilizando las redes corresponsales de CECA; o, bien, a través de tomas de participación en bancos extranjeros. Caixa Galicia fue la primera caja de ahorros en abrir una oficina de representación en el extranjero, en concreto la oficina de Gi- nebra en el año 1985 según asegura una fuente de la entidad gallega. Por aquel entonces, se buscaba dar cobertura a la amplia colonia gallega en el exterior. Este modelo sigue vigente para buena parte de países en los que disponemos de oficinas de representación, en los que los residentes españoles constituyen una buena parte de la base de nuestra clientela apunta la misma fuente. En otros países como Portugal, Suiza y Estados Unidos, al tratarse de mercados dinámicos y con masa crítica de nego- MORIR DE ÉXITO Fernando González Urbaneja F En cuanto entren en operaciones corporativas de altos vuelos les lloverán problemas desde todos los frentes elipe González advirtió a los suyos tras aquellas elecciones de 1992 que ganó contra pronóstico, que podían morir de éxito. No tomaron nota ni los suyos, ni él mismo y se fueron a la oposición. No sólo en los avatares políticos se cumple esa maldición, también en lo económico- empresarial se producen semejantes procesos. Por ejemplo, les pasó a los de Gas Natural, que tenían claro que en nueve meses rematarían la compra más ambiciosa que podían imaginar, tras intentos fallidos más modestos. Les puede ocurrir a las cajas de ahorro, que son uno de los casos de éxito que asombra a gentiles y cristianos. A las cajas les hicieron un traje regional a finales de los años setenta, cuando eran los hermanos pequeños del sistema financiero español, buenos chicos, propensos a prestar en el interbancario y a digerir coeficientes obligatorios como quien cose. Les dieron libertad y se comieron el mercado sin hacer ruido, actuando con tanta eficacia como modestia. Desde hace unos años ya no son artefactos menores de ám- bito autonómico, son jugadores destacados de los mercados financieros, incluso con pretensiones supranacionales. Llaman la atención, y muchos empiezan a fijarse en ellos y a preguntar de qué van, de dónde vienen, quienes son ...se lo preguntan en la Unión Europea (UE) y en el Fondo Monetario Internacional (FMI) intrigan sus competidores y en cuanto se metan en operaciones corporativas de altos vuelos, inmigrantes de lujo les van a llover los problemas desde todos los frentes. Puede que tengan fuelle para jugar en la liga de las estrellas, que tiren de chequera por esos azarosos mundos corpora- tivos, y que les salga bien, como viene siendo habitual. Pero también puede que no, que sufran la agonía del éxito. En cualquier caso el traje jurídico en el que las cajas están embutidas no sirve, y cambiarlo ni es sencillo ni está exento de riesgos. La pasión con la que los partidos políticos se esmeran para controlar los consejos generales y sus emanaciones en forma de consejo de administración es inquietante. Cuidado, pueden morir de éxito, convendría ir animando un colectivo por la salvación de la cajas españolas por la preservación de la especie, amenaza por una deficiente adaptación al cambio del clima.