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ABC SÁBADO 25 s 11 s 2006 ECONOMÍA 45 La presión fiscal subió un punto el año pasado pese a las promesas de Zapatero El incremento en España contrasta con la caída que se produjo en la UE- 25. Aun así, la cifra de nuestro país, el 35,6 todavía es inferior a la media europea, un 39,3 Y. GÓMEZ MADRID. La presión fiscal en España se situó en 2005 en el 35,59 del PIB, lo que supone un incremento de algo más de un punto (1,06) respecto al año anterior. También en 2004 se produjo un aumento de la presión fiscal, aunque algo menor, de 0,6 puntos, según el avance de la actuación económica y financiera de las Administraciones Públicas de 2005, hecho público ayer por el Ministerio de Economía. Estas cifras se explican por el hecho de que los ingresos que las Administraciones Públicas obtienen a través de la recaudación de cotizaciones sociales e impuestos crecieron un 11,1 el año pasado, frente al 8 que aumentó el PIB nominal. El incremento de la presión fiscal, aunque no responde a decisiones concretas de subidas de impuestos- -de hecho hemos vivido en épocas anteriores momentos en los que se rebajaba el IRPF y se seguía recaudando más- -sí choca frontalmente con el compromiso del presidente del Gobierno, incluido en el programa electoral del PSOE, de que no subiría la presión fiscal. Los principales aumentos de recaudación se han producido en el Impuesto sobre Sociedades, donde la presión fiscal ha subido casi medio punto, y en el IRPF, cerca de otras tres décimas. Las cotizaciones sociales efectivas y los impuestos sobre el capital se mantienen, sin embargo, en el mismo nivel que el año anterior. El informe pone asimismo de manifiesto que la Administración central (Estado y organismos autónomos) es responsables de casi la tercera parte de la presión fiscal, 12,65 puntos, y explica más de la mitad del incremento de 2005, 0,62 puntos. En las autonomías, los ingresos fiscales ascendieron al 7,84 del PIB, 0,39 puntos más que un año antes. La Seguridad Social y las corporaciones locales apenas registraron Carlos Rodríguez Braun EVOLUCIÓN DE LA PRESIÓN FISCAL EN ESPAÑA Ingresos fiscales en porcentaje del PIB Total administraciones públicas 35,5 35,0 34,5 34,0 33,5 33,0 32,5 ZAPATERO 35,25 34,24 LÓGICO 33,93 33,53 32,98 L 2005 (1) 2001 2002 2003 2004 Administración central 15,88 Administraciones de Seguridad Social 11,73 11,72 11,67 12,74 11,61 12,17 12,03 01 02 03 04 05 (1) 01 02 03 04 05 (1) 12,65 11,59 Las autonomías aumentan su déficit Los números rojos de las comunidades autónomas se multiplicaron casi por seis el año pasado, al pasar de 586 millones en 2004 a 2.729 en 2005. También los ayuntamientos empeoraron sus ratios al pasar de 115 millones de superávit a 971 de déficit. El Estado, sin embargo, logró el primer superávit de la democracia, 3.700 millones. Comunidades Autónomas 6,90 7,45 7,84 Corporaciones Locales 3,05 2,98 2,94 2,84 3,03 6,25 2,51 01 (1) Provisional 02 03 04 05 (1) 01 02 03 04 05 (1) ABC Los números rojos de las comunidades se multiplicaron casi por seis en 2005 oscilaciones en sus recursos fiscales, situándose su aportación a la presión fiscal en 11,73 y 3,03 puntos respectivamente. El incremento que se produjo en España contrasta con la caída de dos décimas del conjunto de la UE. Aún así, la presión fiscal en España es 3,7 pun- tos inferior a la media europea. Eso sí, de seguir avanzando pronto la alcanzaremos. Hace cinco años la diferencia era de 6,7 puntos. Informe completo: http: www. igae. pap. meh. es La economía española da ya signos de una próxima desaceleración, según Ceprede Y. G. MADRID. El Centro de Predicción Económica de la Universidad Autónoma de Madrid (Ceprede) asegura que la economía española está a punto de entrar en un proceso de desaceleración. De hecho, el panel de expertos consultados por el centro coinciden en que se producirá una significativa reducción de los ritmos de crecimiento ya en los próximo años. Esta aceleración, explica, se debe a las presiones que el aumento de costes de materias primas ejercen sobre las cuentas de resultados, mermadas adicionalmente por una fuerte competencia externa y por un ligero debilitamiento de la demanda interna. Concretamente, para el cierre de este ejercicio los expertos de la Autónoma, dirigidos por Antonio Pulido, estiman un crecimiento del 3,3 cifra que en 2007 quedaría reducida al 2,8 Esta desaceleración del ritmo de crecimiento sería dispar entre las distintas ramas de actividad. En concreto, y aunque dominan los sectores que presentan ligeras desaceleraciones en sus ritmos de producción respecto a las previsiones de hace seis meses, algunas actividades, especialmente suministros y construcción, han empeorado de forma sensible su percepción sobre el futuro En un informe titulado Primeras impresiones: el comienzo de la desaceleración Ceprede apunta que en media para el bienio 2006- 2007, la economía española podría presentar un crecimiento del 3 destacan- do por su importante contribución al mantenimiento de la actividad el buen comportamiento estimado en el mercado de inversión. Sin embargo, el sector de la construcción y sus materiales perdería protagonismo dando paso a una contribución más elevada del segmento de equipos y servicios ligados a nuevas tecnologías. La pérdida de confianza del consumidor, en un ambiente de incertidumbre, podría provocar una reducción en el ritmo de producción de las empresas, cuya actividad se basa de forma mayoritaria en el comportamiento del mercado familiar concluye el citado informe. a lógica de Rodríguez Zapatero es prueba cabal de su amenaza para la libertad. En la oposición aseguró que su Gobierno no tendría superávit, y esta semana se ufanó de tenerlo. Pero dijo algo más en la conferencia de The Economist apoyó la subida de la luz porque los precios deben acercarse a los costes: trasladar costes a precios es una cuestión de eficiencia Aquí hay dos problemas interesantes, vinculados entre sí, pero que podemos separar a efectos ilustrativos. Primero: ¿por qué es necesario el Estado para que los precios cubran los costes? Esto es algo que la competencia en el mercado hace de modo natural. En efecto, si los precios no cubren los costes, la empresa o actividad en cuestión desaparece y deja su lugar a otra iniciativa más eficiente. Y si los precios son muy superiores a los costes, la misma competencia incentiva el incremento de la oferta y la contención de los precios en beneficio del consumidor. El razonamiento del presidente parece cuestionar la indispensabilidad del Estado. El segundo problema es diáfano en su revelación de la lógica de Zapatero, una lógica arbitraria, absurda, peligrosa. Se trata de lo siguiente. Tiene toda la razón el presidente en que los precios deben cubrir los costes. Pero ¿por qué sólo en la luz? ¿por qué no en la vivienda, la sanidad y la educación? Todo el Estado del Bienestar se basa en el empleo de la coacción para suministrar bienes y servicios a ciudadanos que no pagan directa y explícitamente todo de su coste, es decir, fuera de los contratos libres del mercado. Esto, por supuesto, es ineficiente, despilfarrador, caro, corrupto, injusto. Pero ¿por qué Zapatero no utiliza, por ejemplo, para la vivienda la misma lógica que emplea para la energía? No hay explicación. Sólo hay la escalofriante constatación de que la principal autoridad gubernamental dice a la vez una cosa y la contraria, con lo que todo es posible, y se esfuman los límites al poder, o sea, la libertad. En términos de la elegante lógica formal: si A y no- A, entonces B. crb thinkingheads. com