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22 ESPAÑA Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las mujeres SÁBADO 25 s 11 s 2006 ABC Los juzgados pobres del maltrato ABC ha estado con un juez y unos funcionarios compatibles de violencia de género en Madrid. Justicia civil, penal y especial (para mujeres) convierten su día a día en una agenda de obstáculos POR CRUZ MORCILLO MADRID. Dieciocho citaciones señaladas para esta mañana si no entra nada de violencia de género, prioridad absoluta. Tenemos un poco de todo: unos cuantos hurtos en un centro comercial, unas lesiones, varios tráficos sin autor conocido, un robo con fuerza y dos faltas de violencia doméstica Son las nueve de la mañana de un jueves de noviembre en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Alcorcón y su titular ya tiene una agenda programada que no admite tregua. Acaba de salir de la guardia (una semana) y hoy es el día octavo o lo que es lo mismo, toca celebrar todos los asuntos de esos días que se tramitan como juicios rápidos. Entre las 9.20 y las 9.40 su señoría deberá juzgar tres hurtos flagrantes. Tiene menos tiempo que los médicos de familia que hacen huelga por sus cinco minutos con cada paciente. Sobre el papel si hay algún maltratador detenido, la Policía lo trae a primera hora, pero esa es la literatura y los coches policiales disponibles o los agentes se salen de sus márgenes. El juez intenta, contra viento y marea, no suspender una cita en su sala pero a veces el reloj se empeña en quitarle la razón; otras, encausados, víctimas y abogados tienen que esperar varias horas en el pasillo porque todo queda supeditado a la violencia de género (detenidos y órdenes de protección) Esta sede judicial es una de las más de 400 llamadas compatibles desde junio del año pasado, lo que quiere decir que han asumido en su partido todas las competencias sobre violencia de género, pero además conocen asuntos penales (juzgado de instrucción) o penales y civiles como es el caso del de Alcorcón (primera instancia e instrucción) Además, por ser de nueva creación a nuestro equipo le ha tocado también la violencia doméstica. Hasta marzo tuvo que asumir asimismo las cuestiones de familia (impago de pensiones, por ejemplo) que no tuvieran relación con los malos tratos. Como iban a superar las 1.000 demandas, la Junta de Jueces decidió que esos conflictos familiares fueran a reparto a cambio de asumir otros procedimientos civiles. Como tantos días el civil y las declaraciones penales que tenía señaladas se tienen que suspender. Esto es un caos de agenda. Los ciudadanos implicados en mis juicios civiles y en mis procedimientos penales diferentes a violencia sobre la mujer se han convertido en ciudadanos de segunda, pues la respuesta de mi juzgado es mucho más lenta que la que se da en el resto de mi partido judicial Avanza la mañana y en la sala de vistas del número 6, los protagonistas cambian a ritmo de sentencia, mientras en el resto del Juzgado cinco funcionarios en la sección penal (acaban de reforzarlos) y tres en la civil bregan con decenas y decenas de atestados y procedimientos. Vuelan las notas autoadhesivas, los recordatorios al compañero, los teléfonos interrumpen cada dos minutos la conversación o la declaración y por la puerta asoman una o varias cabezas, normalmente de mujer. Víctima, abogado o procurador todos quieren saber cómo está lo suyo, cuál es el siguiente paso, por qué se ha retrasado una decisión... El estereotipo del funcionario cumplehorarios y despreocupado salta por los aires en menos de media hora. Nos toca hacer de todo y no me refiero en cuanto al tipo de casos. Llega una mujer maltratada y la ves rota, intentas seguir con tu trabajo pero es imposible permanecer al margen; o se trae a los niños. A veces deben esperar horas sin un lugar adecuado. Tendrían que estar separados los procedimientos de la atención al público detalla una de las funcionarias. Tercera reivindicación: medios personales y mate- El estereotipo del funcionario pasota y cumplehorarios salta por los aires en menos de media hora Los asuntos civiles y penales quedan en segundo término ante la sobrecarga de casos de violencia doméstica El diario de la esquizofrenia Este panorama lo dibuja la titular de un juzgado mixto de Paterna (Valencia) y pertenece a las reflexiones que leyó a sus compañeros en una ponencia sobre el diario de un juez de violencia sobre la mujer. En Alcorcón comparten su opinión. Las ayudas a las beneficiarias del programa de Renta Activa de Inserción serán permanentes ABC MADRID. Un total de 4.772 mujeres víctimas de violencia doméstica se beneficiaron del programa de Renta Activa de Inserción (RAI) durante los primeros nueve meses de 2006, 685 más que las 4.087 que accedieron a este programa en todo el año 2005, según informó ayer el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. De las beneficiarias, 2.574 no contaban con una orden de protección, frente a 2.198 que la tenían. El programa de RAI, que comenzó en 2000, tiene como objetivo incrementar las oportunidades de retorno al trabajo de los desempleados. Hasta ahora se regulaba como una medida temporal, con vigencia anual y condicionada a la disponibilidad presupuestaria, pero el Gobierno aprobó ayer un Real Decreto para incorporarlo al sistema de protección con carácter permanente, lo que garantiza su estabilidad. La magnitud del problema se hace evidente con los datos: este año ya han sido asesinadas 61 mujeres y cien mil más han formulado denuncia por diferentes actos de violencia realizados por parte de sus parejas o ex parejas. En cualquier caso, muchísimas más sufren día a día las diferentes manifestaciones de la violencia estructural que se ejerce contra ellas como proyección de la discriminación, de la situación de desigualdad y de las relaciones de poder de los varones contra las mujeres. Amnistía Internacional (AI) presentó ayer un informe según el cual el 30 por ciento de las mujeres que acude a los ambulatorios ha sufrido violencia doméstica, aunque el motivo de su visita sea por otras dolencias. AI exigió al Ministerio de Sanidad que destine más recursos en formación de profesionales de los centros de atención primaria para que tengan mayor capacidad para detectar estos casos y ayudar a las víctimas.