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6 OPINIÓN SÁBADO 25 s 11 s 2006 ABC AD LIBITUM EL CARDO Y LA ROSA OSÉ Montilla sale mejor parado si, con generosidad, se arrancan de su biografía las páginas correspondientes a su tiempo como ministro de Industria, Comercio y Turismo en el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. En esos días, para no desentonar de su jefe y sus colegas, entró al trapo de todas las provocaciones que le salieron al paso. Quizá para pagar alguna deuda vieja de su PSC, tomó partido en asuntos mercantiles que exigían su neutralidad arbitral, como su insensato apoyo a la opa de Gas Natural- -léase Caixa- -sobre Endesa, una versión actual del timo de la estampita. M. MARTÍN Ahora, ya revestido FERRAND como president, encabeza una nueva versión del tripartito que se llevó por delante a Pasqual Maragall y, de paso, le obligó a Zapatero a bailar con Artur Mas en una fiesta improvisada, inconclusa y, sobre todo, insustancial. Las críticas más enardecidas que Montilla ha recibido por su discurso de investidura se refieren a los estropicios fonéticos que hace del catalán; pero esa es cuestión de poca monta. Manuel Fraga tiene un uso del gallego menos fino que el que Montilla hace del catalán y no fue eso lo que le sacó de la pista del poder. En su discurso Montilla ha reconocido sus limitaciones y eso, en tiempos en que la brillantez y el talento son considerados como agravante, no va mal en una sociedad, como la catalana, que quiere lo que sabe sin saber muy bien lo que quiere. En ese ambiente no deja de llamar la atención la intervención del portavoz parlamentario de CiU, Felip Puig, quien, con desdén, valoró el discurso del que es, desde ayer, presidente de la Generalitat más propio de un presidente de comunidad autónoma que de una nación que busca su lugar en el mundo Puig es, por lo que sabemos de él, un veterano de la política, a la que no llegó desnudo. Es ingeniero de Caminos por la Politécnica de Barcelona y experto en Administración de Empresas por la de Madrid y, próximo a cumplir sus primeros cincuenta años, ya debiera saber que de lo que Montilla tomó posesión es, precisamente, de la presidencia de una comunidad autónoma. De tanto jugar con las palabras y darle pellizcos de monja a la realidad nacional española empezamos a perder, si alguna vez lo tuvimos, el buen sentido. Cataluña será una nación porque así lo ha admitido, con desprecio a la Historia y la lengua españolas, la mayoría del Congreso de los Diputados; pero Montilla no es presidente de la nación catalana, una ficción sin estructura administrativa: encabeza el Ejecutivo derivado de la voluntad del Parlament. De ahí que, si como dice Puig, el discurso fue de presidente de comunidad autónoma la oposición de CiU se expresa con admiración a un personaje al que, para tratar de denostarle, rinde pleitesía. Quiso ofrecerle un cardo y le ha regalado una rosa. ¡Que se besen! EN FIN DON GREGORIO delo que nunca debió desaparecer es decididamente suiREO no equivocarme: en la vida de los hombres y cida. Porque las cifras difundidas esta semana por un mujeres de mi generación ha habido siempre un sindicato de profesores son sencillamente aterradoras. maestro. Y supongo que así ha seguido ocurrienRepasemos algunas. Cuatro de cada diez profesores do hasta hace no tanto tiempo Un profesor que, además de la Comunidad de Madrid muestran síntomas de esde enseñarnos las cuatro reglas y algunas cuantas cotrés graves en el ejercicio de su trabajo docente. Casi la sas más, representó para nosotros, sobre todo, la forja mitad: una enormidad. El estudio muestra, además, en la que se modelaron los perfiles de nuestro carácter que los casos de agresiones físicas representan sólo el 11 futuro, de nuestras pautas de comportamiento con los por ciento y que la mayoría son amenazas verbademás y con nosotros mismos; eso que llamales o psicológicas, que son las que más desgasmos personalidad en términos muy vagos. Un tan ¿Sólo un 11 por ciento de agresiones físipreceptor al que uno ya no olvidará nunca. cas ¿Hasta dónde ha sufrido la capacidad de El mío se llamaba don Gregorio. Daba clases aguante de nuestros profesores para que acepde Latín y Griego a un reducidísimo grupo de ten como tolerable un nivel de sólo el 11 por cienalumnos, porque el grueso de los estudiantes de to en ataques directos contra su integridad físibachillerato de la época había llegado a la conca? En condiciones normales, ese porcentaje reclusión, seguramente acertada, de que eso de las sultaría absolutamente insoportable. Tal como letras no daba para casi nada, y menos para coEDUARDO están las cosas, nuestros profesores parecen remer. Impartía, digo, clases de lenguas muertas, SAN MARTÍN signados a aceptarlo como un mal menor. ¿Mepero a mí me transmitió unas cuantas claves panor? El informe mencionado hacía referencia, por otra ra afrontar la vida. Limó a conciencia los contornos de parte, a un estudio de 2003 en el que, después de detallar un adolescente que, como casi todos, mostraba un gusto el porcentaje de los casos de miedo, amenazas y agresioexagerado por la impertinencia y el exhibicionismo; me nes directas, se revelaba que uno de cada cuatro profesoenseñó que lo importante es antes; que la acumulación res encontraba serias dificultades para realizar sus de saberes sin la pauta de una autodisciplina exigente trabajo La conclusión: un 60 por ciento de los encuestaes como guardar una biblioteca en un trastero; que sados se sentía desmotivado para realizar su labor docenber leer y escribir, con independencia de la materia de te. Hasta parecen pocos. que se tratase, son herramientas indispensables para Los países que, según los estudios Pisa (Programa progresar en cualquier clase de conocimiento. Me castiInternacional para la Evaluación de Alumnos) están gó sin piedad hasta que fue disolviendo mis ínfulas de consiguiendo los niveles más elevados en los rendisabelotodo descarado en el precipitado infalible de la aumientos de sus alumnos no son aquellos que centran toridad. Me domó, en un palabra; y me dejó como un sus planes de enseñanza en sofisticados currículos a guante. En sólo dos años, entre reválida y reválida. Nunla última sino en los profesores. Según el coordinador ca se lo podré agradecer bastante. internacional de esos estudios, la solución del probleMe cuesta creer que figuras como don Gregorio se hama educativo, que en España alcanza las proporciones yan convertido en espectros del pasado. No es cuestión preocupantes que sugieren los datos anteriores, no está ahora de cargar las culpas sobre un plan de educación, en las leyes. Está en la combinación de dos factores: en el siguiente o el anterior. Lo urgente es reconocer que el un consenso sobre los resultados que queremos para perfil de maestro- educador se está perdiendo a marnuestros alumnos y en el trabajo de los profesores. ¡Don chas forzadas, que la autoridad ha desaparecido de la esGregorio, vuelva! cuela y que cualquier dilación para restablecer un mo- J C