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ABC VIERNES 24 s 11 s 2006 VIERNES deESTRENO 89 El perfume Alemania 2006 147 minutos Género- -Thriller Director- -Tom Tykwer Actores- -Dustin Hoffman, Ben Whishaw, Alan Rickman, Rachel Hurd- Wood, Sara Forestier Descriptiva y sórdida E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Puestos ante esta adaptación cinematográfica de la novela El perfume hay, al menos, dos modos de saltar sobre ella. Uno, al abordaje y espada en ristre (sin duda, precipitado e injusto) y otro, con mesura, equilibrio y con los cálculos hechos sobre los pesos y medidas de ambas cosas, novela y película. Lo que hace el director alemán Tom Tykwer es una versión tan pegada al original que hasta respeta lo bueno y lo menos bueno de aquél: un gran arranque literario, luminoso en su sórdida descripción de la vida y ambientes del personaje y del París de la época, y una segunda parte más floja, donde la intriga se diluye entre efluvios más vulgares y menos interesantes. De una pincelada atroz y breve, Tykwer dibuja la suciedad, el hedor y la purulencia que rodearon el nacimiento y la infancia de Jean Baptiste Grenouille: cine con ojo cóncavo y en dos o tres escenas nos deja esa impresión de revoltijo en el estómago que conseguían varios pliegos llenos de letra de la novela. Ciertamente, no es fácil transmitir a la nariz mediante el ojo, pero la hábil puesta en escena y las características físicas del protagonista (Ben Whishaw tiene, o al menos pone, una de esas caras desagradables y con las que se podrían tachuelar butacas) le permiten al espectador entender las pesadumbres de ese tipo de nariz privilegiada y de cerebro huero. Lo que no consigue (tal vez ni lo persiga) el director es hacer mínimamente cercano al espectador a ese tarado asesino de mujeres con el fin de atrapar su olor. Resulta de principio a fin despreciable, a pesar de que Tykwer ahorra lo escabroso de sus actos: elude los asesinatos y, en cierto modo, blanquea el ejercicio siniestro del perfumero dándole una coartada ética, o al menos estética: lograr la esencia del aroma del encanto... Y no acaba de cuajar visualmente el embeleso del tarado por la renacentista Laura (Rachel Hurd- Wood) Y es esta actriz la mejor elección de todo el elenco, a pesar de que el actor protagonista no puede ser más torvo, ni de que se adorne la historia con la gloriosa nariz de Dustin Hoffman en un papel breve pero oloroso, ni de que se use como contrapeso del mal la cara de villano de Alan Rickman. Dustin Hoffman es uno de los protagonistas de la película ABC El perfume de tu cuerpo Hoy se estrena la superproducción sobre la venerada novela de Patrick Süskind, que fue rodada en parte en España POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLIN. Tampoco el libro tenía olor advierte el director, preguntado sobre el vértigo de adaptar a la pantalla una novela exclusivamente dependiente de los olores. En el París de mediados del siglo XVIII nace el protagonista de El perfume un perdedor sin moral pero con un prodigioso mundo de sensualidad alojado en la membrana pituitaria y embarcado en la necrófila busca de la fragancia perfecta. La novela de Patrick Süskind apareció por entregas en el Frankfurter Allgemeine en 1984 y capturó de inmediato la imaginación occidental. Veinte años ha costado hacerse con los derechos y eso que Bernd Eichinger, el veterano productor alemán de El nombre de la rosa y El hundimiento es conocido de Süskind, y que desde que la leyó la quise llevar al cine Pero Patrick es raro, yo lo sé y él lo sabe dice del reclusivo autor, que vive en familia en el campo y no habla con nadie. El productor disputa el rumor de que Süskind hubiera querido a Stanley Kubrick- -fallecido en 1999- -para dirigirla. En todo caso en 2000 tuve la impresión de que Patrick podía querer hablar de nuevo del tema dice el productor. Aunque no dice cuánto ha pagado de derechos, los cincuenta millones de euros de la producción- -la más cara de la historia del cine alemán- era sólo uno de los problemas de traducir en imágenes una novela que es un mito para una generación occidental: con quince millones de ejemplares es la novela alemana más vendida de todos los tiempos desde Sin novedad en el frente de Erich Maria Remarque. El joven Ben Whishaw es el prodigioso actor teatral que carga sobre su nariz la historia. Dice a este diario que ni se le ocurrió ponerse a indagar sobre olores: no creo que se aprenda a oler, pero sí me hice consciente hoy de este instinto Por ello nunca olvidará la fragancia de la chica de la claqueta durante el rodaje. Soy actor y me puse a hacer como que olía, a interpretar y le gustó sobre todo hacerlo junto a Dustin Hoffman, desternillante sin cortapisas en cuya botica aprende a atrapar olores en el alambique. Como con el viejo perfumero, admite la dificultad de interpretar sin relacionarse con nadie, ni siquiera con la chica a la que busca, la deseada hija del mercader (Alan Rickman) Todo lo que quiere de ella es su olor Ésta viene servida por la jovencísima Rachel Hurd- Wood; me sobrecoge que sólo tenga 15 años, es tan madura y radiante dice Whishaw. Rachel reconoce a ABC que tras la película me da escalofríos ver publicitarse un perfume como esencia de mujer Pese a que la obsesión del protagonista sea destilarla a ella en un frasco no ve en él maldad: sólo no discierne el bien del mal Sobre el cabello pelirrojo, que colorea hasta la pantalla, el productor dice que es claramente una obsesión de Süskind pero el meticuloso Tykwer recuerda que siempre se ha sabido que las pelirrojas huelen distintas Lamenta que por ir de olores, se hable de que la película debería oler. El libro tampoco olía se defiende. El director de Corre, Lola asumió que sólo podría sugerir sensaciones pero no intentar mostrar los olores y juega a que su cámara sea sorbida por las fosas nasales, tras de flotar como una fragancia al viento sobre campos de lavanda o albaricoques. Eichinger comenta los enormes problemas que encaraba: no hay un bueno, no hay conflicto entre el bien y el mal, no hay romance, no tiene amigos ni mundo, lo peor es tener un protagonista que no aprende nada y tampoco puedes jugar con la identificación del personaje, a lo más lograr que fascine Tykwer añade que no es fácil mantener la complicidad con alguien desagradable y que prepara algo repugnante Sólo reconoce similitud con el caso de Annibal Lecter. Con todo, la secuencia más difícil fue la de la ejecución que deriva en saturnal: ¿cómo convencer de que quienes lo quieren ver mueto entran de repente en trance de desenfreno? Aprovechando que estaban rodando cerca de Barcelona, Tykwer llamó a La Fura dels Baus. A los 20 minutos estaban allí y entregados al concepto de la trasfiguración de las masas. Para el director, de lo más logrado de la película. Más información sobre la película: http: abc. hoycinema. com perfume- historia- asesino- 2005. htmcom