Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
86 VIERNES DE ESTRENO www. abc. es VIERNES 24 s 11 s 2006 ABC No voy a deprimirme si Bond se come a Craig Hoy se estrena Casino Royale que supone la presentación como nuevo agente 007 del británico Daniel Craig, cuya elección despertó una gran polémica POR ROSA BELMONTE MADRID. Hay una sola vez en que James Bond se dirige al público desde la pantalla. En 007 al servicio secreto de Su Majestad George Lazenby mira a cámara y dice: Esto nunca le pasó al otro tipo Se refería a Sean Connery, al referente hasta entonces. Lo que nunca le pasó a ese tipo ni a otro es lo que sucedió a Daniel Craig antes de que nadie viera Casino Royale Gracias a la prensa amarilla británica, con él llegó el escándalo. Le cayó encima un cargamento de jamesbonds. Pero el chico tiene cabeza (y cuerpo) para aguantar carros, carretas y un Aston Martin. Ha aguantado con el mismo escepticismo que se le calificara de lo peor y ahora de lo mejor. ¿Hay que creer a la prensa buena o a la prensa mala? se pregunta. En cualquier caso, Craig no va a sufrir el síndrome Lazenby. No será ese tío que hizo una película de James Bond ya que lo han contratado para la siguiente. Y no teme que el personaje se vaya a comer al actor. Si pasa, pasa, pero no voy a deprimirme por ello. De hecho, también voy a buscar otros papeles Vale que es demasiado rubio ¿y qué) demasiado musculoso ¿y qué) o demasiado no alto (a mí me va bien el tamaño) Pero de ninguna manera es soso (James Bland, James Soso, le llegaron a llamar) Combina su cara de malo con su sonrisa. Quizá porque es de Cheshire, como el risueño gato de Lewis Carroll (y el propio Carroll) También combina el azul de sus ojos con el de su corbata. Eso sí, tiene un extraño sentido de la elegancia. Se presentó en Madrid con la parte de arriba de un traje de Brioni (chaleco incluido) y unos vaqueros holgados por abajo. Como si fuera a presentar el Telediario. Los tiempos han cambiado y el Bond de Craig es (más) tierno para el amor y (más) duro para el trabajo. En Casino Royale película rollo Guerra de las galaxias (algo así como James Bond, Episodio Primero) gasta las formas de Terminator y Jack Bauer. A los malos hay que sacudirlos y agitarlos, qué demonios. Lo que hice fue pensar en lo que había habido antes y me puse a inventar algo nuevo asegura. Y algo nuevo le ha salido. Confiesa que siempre le han gustado las películas de Bond, que se emborrachó cuando le confirmaron que iba a ser 007 (bueno, teniendo en cuenta que estaba en Baltimore tampoco es tan extraño que se diera a la bebida) y que no dejó de asombrarse durante el rodaje. Uno siempre sabe cuando está en un plató Bond porque ves más gente de la que nunca has visto afirma. Aún con el entusiasmo del novato recuerda la espectacular escena acuática: En los estudios Pinewood la casa de Venecia entraba y salía del agua diez veces al día. Y nunca deja de sorprenderte Como no deja de sorprender esa salida del agua que él mismo hace en bañador. Cuando la película esté en DVD se le dará hacia delante y hacia atrás, como Bridget Jones y sus amigas hacían con el Colin Firth que emergía del lago en Orgullo y Prejuicio Frente a la impresión de que este Bond va a gustar a las mujeres, dice que no pensaban en ello al hacer la película. Pero si quitarme la ropa ha ayudado, yo encantado De lo que no cabe duda es de que las tetas más grandes de Casino Royale son las de Daniel Craig. Más información sobre la película: http: www. sonypicturesreleasing. e s movies casinoroyale index. php Casino Royale EE. UU. 2006 144 minutos Género- -Acción Director- -Martin Campbell Actores- -Daniel Craig, Eva Green, Mads Mikkelsen, Jeffrey Wright, Caterina Murino, Giancarlo Giannini James Bond y el Gatopardo E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Al contrario que la de la CocaCola, la fórmula de las películas de James Bond la conoce todo el mundo: los ingredientes y las dosis. Y cuando se agota un elemento, se suple con otro igual, o deseablemente igual. Sean Connery, Roger Moore, la guerra fría, la Unión Soviética, Desmon Llewelyn (o sea, el genuino Q que le proporciona los gadget a Bond) una chica otra chica una más... Año tras año, década tras década, la serie del agente 007 ha ido reponiendo detalles, tapando huecos, mejorando algunos, en fin, cambiándolo todo para que todo siguiera igual: lo políticamente correcto, agitado pero no batido (ahora M es una mujer, ahora no se fuma, ahora tal y ahora cual... Y así llegamos a Casino Royal la última de la serie Bond que, en cierto modo le ha dado la vuelta a la máxima gatopardiana: que nada cambie en esencia, para que nada siga igual. El giro es completo: un nuevo protagonista, Daniel Craig, que es el antípodas del tópico del personaje, pero que funciona como un reloj y lo ahorma a otras necesidades y retos: tiene un físico más y mejor entrenado, y más sentido del humor que elegancia, es frío e insensible como un dedo amputado y al tiempo se le aprecia un punto sensible y apasionado. Culpa, quizá, del otro hallazgo de esta entrega: Eva Green, la chica tan distinta en física y química a todas las anteriores chicasBond y a la calidad o calidez del romance entre ellos. O tal vez, la mayor novedad sea el movimiento en ska de la acción, con escenas imparables (la persecución del terrorista a saltos por los edificios es brutal) y otras de igual intriga y por completo inmóviles (la partida de póker) un Bond nacido para competir con garantías contra el naciente mito Bourne. Se le ha calificado de lo peor y ahora de lo mejor. ¿Hay que creer a la prensa buena o a la prensa mala? dice Asegura que no pensaba en gustar a las mujeres. Pero si quitarme la ropa ha ayudado, encantado