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100 JUEVES 23- -11- -2006 ABC GENTE www. abc. es gente Victoria de Suecia deja a su novio plebeyo La Heredera al trono sueco, tras comprender que ni su padre, el Rey, ni su pueblo ven con complacencia su boda con Daniel Westling, ha dado por terminada, después de cinco años, la relación con el joven CARMEN VILLAR MIR CORRESPONSAL ESTOCOLMO. Aunque esperada, la noticia que ayer nos servía en portada el cronista de la Corte Sten Heman en el rotativo SE ha caído como una verdadera bomba en la sociedad sueca. Asegura Hedman que la Princesa Victoria, tras cinco años de relación, ha renunciado al amor de su eterno acompañante no oficial Daniel Westling. Para el citado cronista, que siempre está muy bien informado, los motivos de la ruptura son claros: por un lado Victoria ha terminado por comprender que ni su padre el Rey ni el pueblo sueco ven con complacencia una boda con ese joven, y por otro, las cuentas oscuras del tal Daniel, que el año pasado fue descubierto por el Fisco por intentar desgravar lo indesgravable, sus actuales malas inversiones y pérdidas de dinero tras haber montado por todo lo alto unos gimnasios en el centro de esta capital. SE afirma que cuando Westling comenzó su relación con Victoria, era un chico de provincias sin amaneramientos y una forma de ser natural no falta de encanto. Con su permanente gorra calada, chaqueta de sport, vaqueros y deportivas, era el prototipo de un joven como hay tantos en estos países nórdicos. Hoy, ya no existe aquel Daniel recién llegado de su pueblo, Ockelbo, sino un quasi caballero algo snob y bastante presumido que viste de Armani, usa las gafas más caras del mercado y gomina en el pelo. Desde hace años, Victoria ha querido celebrar su boda con su Daniel, pero los Reyes nunca han encontrado el momento para anunciar el compromiso. Sin querer enfrentarse con su primogénita y con mucha mano izquierda, el Monarca, que siempre pidió a su hija tener paciencia y esperar, ha sabido mantener apartado al joven de todos los actos. Para evitar las críticas, sólo ha acompañado a la futura Reina de Suecia a fiestas o bodas privadas y aún así, la princesa entraba por la puerta principal y el joven por la de servicio, a escondidas de los fotógrafos. Y mientras toda Suecia es un rumor, la Casa del Rey, fiel a su costumbre, declina hacer comentarios sobre el tema. Por su parte, la amable Kronprinsessa que está estudiando los secretos de la diplomacia, ha sacado sus bártulos del piso de su novio, para instalarse de nuevo en Sjöpaviljongen (El Pabellón del lago) del Palacio de Drottningholm de sus reales padres. En la imagen de la izquierda, Victoria y su ex novio; arriba, la Princesa en la entrega de los Nobel AFP