Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
56 MADRID JUEVES 23 s 11 s 2006 ABC BALANCE DEL TELÉFONO DEL DEFENSOR DEL PROFESOR Análisis de datos En porcentaje Problemas al dar clase Insultos de alumnos Amenazas alumnos Agresiones físicas Grabaciones con móvil Insultos, amenazas y denuncias de padres Presiones de todo tipo Desatendidos por el Equipo Directivo y la Administración 3 20 30 65 ABC YOLANDA CARDO Estado anímico En porcentaje %60 20 11 9 Ansiedad o depresión 80 Baja laboral 20 Llamadas En porcentaje Ciclos formativos 2 Infantil 5 No dicen nivel 5 Primaria 30 Secundaria 58 Uno de cada cinco profesores sufre el síndrome del quemado La mayoría de las llamadas al Defensor del Profesor se refieren al miedo a las clases MILAGROS ASENJO MADRID. Uno de cada cinco docentes sufre el síndrome de profesor quemado y el 39 por ciento del total de ellos muestra síntomas clínicos de estrés grave, según un estudio encargado por el Sindicato de Profesores ANPE- Madrid y publicado bajo la denominación de Cisneros IX El estudio fue presentado ayer junto con el balance del Defensor del Profesor, un servicio telefónico que en apenas un año de vida ha recibido 1.400 llamadas de auxilio y denuncia de docentes, la mayoría de ellas referidas a las dificultades que encuentran para dar sus clases con normalidad. El informe realizado mediante encuestas a 2.200 profesores de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de 237 centros públicos concluye que casi la mitad de los profesores están expuestos a algún riesgo psicosocial. El director del trabajo, Iñaki Piñuel, indicó que los casos de agresión física sólo representan el 11 por ciento y que la mayoría de las incidencias registradas fueron verbales o psicológicas. No obstante, advirtió que éstas son las que más desgastan a los profesores y les ponen en riesgo de caer en el estrés o el mobbing y originan ansiedad, depresión, y, en casos extremos, pueden llevar al abandono de la profesión. Según Piñuel, todo ello hace que uno de cada diez crea que debería abandonar la profesión y uno de cada veinte que debería estar de baja laboral. El informe revela también que los riesgos psicosociales afectan más a las mujeres (49,1 por ciento) que a los hombres (44,8 por ciento) Además, es en los niveles más altos (ESO y Bachillerato) donde estos riesgos son también mayores. El balance del Defensor del Profesor según su directora, Inmaculada Suárez, pone de manifiesto que el 60 por ciento de las 1.400 llamadas registradas a lo largo de este año se referían al miedo de los profesores a afrontar sus clases mientras que el 20 por ciento se quejaban de insultos, el 11 por ciento de amenazas y el nueve por ciento de agresiones físicas. Gran parte de ellas denunciaban trastornos físicos y psíquicos derivados de la tensión. Para ANPE, las luces de alarma sobre la violencia en la escuela se encendieron en 2003, cuando una encuesta realizada a más de 1.300 profesores de la Comunidad de Madrid reveló que el 85 por ciento del profesorado creía que existían situaciones de violencia escolar de forma tan relevante como para contestar de forma afirmativa. De ellos un 80 por ciento las calificaba de graves. Uno de cada cuatro profesores respondía que constantemente encontraban dificultades para realizar su trabajo y un 63 por ciento manifestaban que eso les sucedía a veces. Un 80 Una manifestación de docentes reclama más responsabilidad a los padres Me he descubierto con los ojos empañados Por las mañanas me levanto sin ganas de ir a clase. Me pregunto ¿para qué voy a ir hoy al instituto? Y allí, en clase, ante esos alumnos metidos en un barullo caótico, sin atenderme, ajenos a lo que deben hacer, me pregunto ¿qué pinto yo aquí? Esto me pasa últimamente, pero hoy me he descubierto con los ojos empañados cuando me he girado hacia la pizarra después de haber pedido silencio por centésima vez... No puedo más Más que el daño físico me dolía la humillación El alumno me agarró por el pecho, me puso contra la pared y me acercaba el puño a la cara amenazadoramente, mientras me daba patadas. Todos los demás alumnos presenciaron la escena. Más que el daño físico me dolía la humillación, la impotencia la total falta de respeto a mi persona, mi prestigio y mi honor relata un profesor de Secundaria que muestra su frustración ante la violencia. Tus compañeros parecen tus enemigos Reina un clima de sálvese quien pueda de tal manera que ya no tienes a quién acudir: tus propios compañeros acaban siendo enemigos. Incluso alguno puede contestarte cuando le cuentas alarmado que algunos alumnos no te permiten dar clase, que tienen derecho a estar en el aula sin estudiar ni hacer nada porque es un derecho constitucional afirma un profesor con objetores escolares en su aula. por ciento del profesorado encuestado afirmó que los actos de violencia y las dificultades para desempeñar su trabajo afectaban negativamente a su salud. Cerca de un 60 por ciento se sentían desmotivados en su labor docente debido a la conflictividad escolar. En 2005, un estudio encargado al doctor Juan José Grani- zo, jefe del Servicio de Epidemiología de la fundación Jiménez Díaz, puso de manifiesto que el 72,6 por ciento de los profesores en activo en la Comunidad madrileña tenía un alto riesgo de padecer ansiedad o depresión por causas debidas a la presión externa. Todo ello, condujo a la implantación de ese singular telé- fono de la esperanza donde los profesores vuelcan sus inquietudes con el afán de salir de una situación que, en muchos casos, es cada vez más difícil. ¿Qué buscan los profesores en sus llamadas? Inmaculada Suárez asegura que un uno por ciento reconoce haber sufrido amenazas y entre un nueve y un 15 por ciento, agresiones fí-