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62 MADRID MIÉRCOLES 22 s 11 s 2006 ABC La Nave de Motores del Metro en Pacífico dejó de funcionar en el año 1972, aunque no se clausuró definitivamente hasta 1987 ABC La máquina del tiempo Fue un medio de transporte que revolucionó la ciudad y uno de los primeros centros de trabajo que contrató personal femenino. Casi un siglo después de su inauguración, el Metro de Madrid recupera su memoria POR MABEL AMADO MADRID. Primero fue el antiguo Matadero. Después, la Serrería Belga y ahora le toca el turno a la antigua Nave de Motores de Metro y a la estación fantasma de Chamberí. Con esta rehabilitación, el Ayuntamiento quiere recuperar para los vecinos el patrimonio industrial madrileño más singular y desconocido. Bajo el nombre Andén 0 este singular proyecto tiene como objetivo la creación de un Centro de Interpretación de Metro de Madrid con dos sedes definidas: la Nave de Motores de Metro en Pacífico y la antigua estación de Chamberí. Así lo presentó ayer el alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, en compañía de la concejal de Las Artes, Alicia Moreno. Aunque todavía faltan unos meses para su inauguración- -a mediados de 2007- Andén 0 permitirá al visitante sumergirse en la historia del metropolitano y de la propia ciudad de Madrid. Y es que, en palabras del alcalde, con la decisión de recuperar ambos espacios incorporamos al Madrid del siglo XXI dos registros históricos del adelanto y desarrollo que tenían lugar en esta ciudad a principios del XX Fruto de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y Metro, esta iniciativa realizará un viaje sentimental desde los primeros años del siglo XX, en los que el Metro transformó radicalmente la relación centro- periferia, hasta la actualidad, fecha en la que el suburbano ha sobrepasado los límites del municipio. Pero subamos a esta máquina del tiempo y seamos testigos del desarrollo de la Compañía Metropolitana Alfonso XIII. Andén 0 La recuperación de ambas instalaciones cuenta con un presupuesto de 5 millones de euros. La estación de Chamberí se especializará en la historia del transporte, la ciudad y la publicidad, mientras que la Nave de Motores lo hará en la historia de la ingenía y la tecnología. Cuando se inauguren, a mediados de 2007, la entrada será gratuita. La antigua estación de Chamberí se ha convertido en uno de los lugares más insólitos de Madrid Nave de Motores Nuestro viaje partirá de la Nave de Motores, una infraestructura creada cuatro años después de la inauguración del Metro, en 1923. Esta central eléctrica, construida según el proyecto de Antonio Palacios, no sólo generaba energía para alimentar las redes del Metro, sino que también, desde 1925, lo hacía para la ciudad a través de la compañía Unión Eléctrica Madrileña. Sin embargo, con el paso del tiempo, y a medida que las compañías fueron capaces de asegurar un suministro cada vez más regular, esta central quedó obsoleta y dejó de funcionar en 1972, aunque no se clausuró definitivamente hasta 1987. Ahora, merced a este proyecto- -y gracias a los planos originales de Antonio Palacios- el arquitecto Carlos Puente está recuperando el edificio en su integridad. Además, se está limpiando y restaurando toda la maquinaria alojada en la nave, entre la que destacan tres impresionantes motores térmicos diesel de 1.500 caballos de potencia, alternadores, dinamos, baterías... Con el apoyo de elementos expositivos y museográficos, se recreará el funcionamiento de la sala de turbinas tal y como fue concebida. Con esta actuación, el visitante podrá realizar un didáctico viaje por la historia del Metro y la ciudad. Éste comenzará en las primeras décadas del siglo XX, pasando por los momentos en que sirvió de refugio durante los bombardeos aéreos de la guerra civil y concluyendo en la actual ampliación de la red. En definitiva, esta sala mostrará el impulso a la expansión urbana de Madrid desde la original línea Norte- Sur- -que unía la Puerta del Sol con la populosa barriada obrera de Cuatro Caminos- -hasta los 227 kilómetros de vías de la actualidad. Nuestra siguiente parada será otro espacio diseñado por Antonio Palacios y que a lo largo de los años se ha convertido en uno de los lugares más insólitos de Madrid: la estación de Chamberí. Estación fantasma Esta antigua instalación pertenece a la primera línea de Metro inaugurada en 1919 y que contaba con ocho estaciones. A principios de los años sesenta, la Compañía Metropolitana decidió aumentar la longitud de los trenes y ante la imposibilidad de alargar esta estación, la clausuró definitivamente el 22 de mayo de 1966. Desde entonces, la estación se conserva en su integridad, con la excepción de la boca de acceso, que fue cerrada. Como destacó ayer el alcalde, el proyecto de rehabilitación, obra de los arquitectos Pau Soler y Miguel Rodríguez, conserva el carácter misterioso y fascinante que ha rodeado a la estación durante estos años Para ello se ha creado un nuevo acceso y desde un andén, debidamente protegido, los visitantes podrán contemplar todos los anuncios de la década de los años veinte restaurados. Desde esa situación privilegiada, también podrán asistir a proyecciones audiovisuales, montajes y actuaciones en el andén contrario. Este centro- -concluyó el alcalde- -dará a conocer y difundir la historia de este transporte público y su influencia en la configuración del Madrid actual. Además, permitirá al madrileño identificarse más con la ciudad