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96 MARTES 21- -11- -2006 ABC GENTE www. abc. es gente Casino Royale James Bond, demasiado Bond El actor británico Daniel Craig se encuentra en nuestro país, donde ayer asistió en Madrid al preestreno de su película. La cinta llegará a las pantallas españolas el próximo viernes POR ROSA BELMONTE FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO MADRID. Quentin Tarantino se ofreció para dirigir Casino Royale Un gran halago para los productores, los hermanos Barbara Broccoli y Michael G. Wilson (hija e hijastro de Cubby Broccoli, padre de la serie Bond) Un halago, aunque ellos buscaban otra cosa y prefirieron a Martin Campbell, que ya se había hecho cargo de Goldeneye Pero no se engañen, que esto no es suave. En Casino Royale el espectador empieza removido y acaba agitado. Y nada de efectos especiales, que abundan los de toda la vida. Persecuciones a pie, luchas a machete, fabulosas localizaciones, vueltas de campana del Aston Martin (siete) lúbricas salidas del agua en bañador... Eso sí, de Bond, (de) James Bond (frase que Daniel Craig sólo dice una vez en el filme, así que atentos) Para Caterina Murino, la rutilante e italiana chica Bond, esta entrega muestra a un 007 para mujeres. Será por el ceñido bañador, por el cuerpo que lo acompaña y porque el espía al servicio de Su Graciosa Majestad se muestra vulnerable. Igual que en su día se dijo aquello de Garbo ríe, ahora se podría decir que Bond se enamora, aunque no de Solange, quien interpreta Murino, sino de Eva Green. En la película, Vesper Lynd, una de Hacienda que el Gobierno británico pone a Bond para que le eche un ojo con la pasta. Es decir, con el dinero que le dejan para jugar al póker. La de Hacienda le echa el ojo tan bien que hasta le toma (a ojo) las medidas para el esmoquin de Brioni. Negro, clásico, con acabado en otomán, ribetes de seda y botones especiales de marfil. También asegura Caterina Murino, en un casi perfecto español, y desde una habitación sin cama del hotel Santo Mauro, que lo más loco de toda la película está siendo la promoción que ayer la trajo a Madrid. A ella, a Barbara Broccoli (la productora) a Mad Mikkelsen (el malo, The Chiffre) a Martin Campbell (el director) y a Daniel Craig, el demasiado rubio, demasiado ancho, demasiado bajo y, al final, demasiado Bond. Casino Royale ha sido una de las películas con más publicidad previa que se recuerdan. Quizá esa publicidad fuera negativa y se debiera principalmente a la prensa amarilla británica pero ha funcionado tan bien como la de pago. Casino Royale es la primera novela de Ian Fleming y habla de los orígenes de James Bond, de cómo consiguió el doble cero y la licencia para matar (matando) aunque la cinta se desarrolla en la actualidad, en el mundo posterior al 11- S. De la novela se hicieron una producción para televisión y la psicodélica parodia del mismo título de la que David Niven auguró: Casino Royale será o una comedia clásica o un pedazo de mierda. Creo que más bien lo segundo Y si Cubby Broccoli nunca consiguió los derechos de esa novela de Fleming, sus hijos sí. Y, con una audacia a prueba de pusilánimes, pasaron página después del taquillazo de Muere otro día y cambiaron al protagonista y al héroe, que ahora lo parece menos. Como el propio Daniel Craig reconoce, Barbara y Michael han hecho una apuesta para revitalizar la historia, que ha sobrevivido por su capacidad para revisarse. Así que nos encontramos con una película de James Bond con pocos gadgets y muchos mamporros. En Casino Royale hay acción, crueldad, sexo, asesinatos, coches bonitos, partidas de póker, el recurrente tema de John Barry, malos muy malos, tías muy buenas y dry martinis. Un clásico con vistas al futuro. Más información sobre Casino Royale www. sonypicturesreleasing. es movi es casinoroyale El nuevo 007 ayer durante la presentación en Madrid de Casino Royale