Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 OPINIÓN LUNES 20 s 11 s 2006 ABC LA CRÓNICA DEL LUNES LA TENTACIÓN HABITA ENTRE EL PACIFICADOR ZAPATERO Y EL SENTIDO COMÚN DE RAJOY El ridículo plan de paz de Zapatero para Oriente Próximo- -fracasado a las pocas horas de su anuncio- -es una muestra ejemplar de lo que ocurre en España Pablo Sebastián vocado una sonora protesta poniendo cerco a la temeridad de Zapatero. Pero eso es pedir demasiado a un colectivo donde la inteligencia brilla por su ausencia y donde apenas se han escuchado tímidas protestas sobre el agua, la política exterior o la candidatura a la Alcaldía de Madrid. Porque, como siempre y en tiempos electorales con mayor motivo, impera el silencio aunque tengan que tragarse el regreso de Carod, el Estatuto catalán y la negociación con ETA, que avanza en la oscuridad una vez que ambas partes han decidido que no pasa nada por la llamada violencia de baja intensidad que el Gobierno responde con apretones calculados a la banda por parte del fiscal general. Y mientras Zapatero sigue jugando a gran pacificador de la Humanidad, el líder del PP, Rajoy, se nos presenta como el adalid del sentido común, que parece consistir en no hacer nada o más bien poco y en permanecer cómodamente instalado en la oposición en espera del fracaso de sus adversarios, mostrando la pereza que le impide dar un vuelco en su partido para abrirse a la inquieta sociedad, en vez de seguir mirando al pasado reciente que los hace retroceder, como se ha visto en las elecciones Galicia y Cataluña. Rajoy da alas a la conspiración del 11- M para que se sepa toda la verdad no rectifica los errores y mentiras- -el desastre, reconoce Blair- -de la guerra de Irak, y asegura que no hay razones para que la iniciativa de Ciudadanos de Cataluña se extienda en España, NTRE la ingenua vocación pacificadora de Zapatero y el presunto sentido común de Rajoy deambula una masa cualificada de ciudadanos sin rumbo fijo y sabedores de que, aunque la economía va bien, España va mal porque los problemas de fondo que tiene planteados el país no los van a solucionar quienes los inventan desde el Gobierno, ni quienes los denuncian desde la Oposición. La tentación viene de arriba, de Cataluña, donde la abstención y la aparición de Ciutadans recorrió como escalofrío el cuerpo enfermo de la partitocracia española; viene de Francia, donde Ségolène Royal desbordó las estructuras del Partido Socialista; viene de Gran Bretaña, donde Tony Blair reconoció el desastre de la guerra de Irak; viene de los Estados Unidos, donde el Partido Demócrata acaba de derrotar a Bush; y también viene de Alemania, donde la coalición intenta recuperar la unidad de la nación. La tentación viene de la sociedad civil que en estos grandes países de Occidente gira hacia el centro desde la izquierda o la derecha en busca de la renovación. La tentación española necesita nuevas personas, maneras y programas, una demanda ciudadana que crece en tiempo de penuria democrática y de legalidad, de deterioro de la convivencia e incertidumbre institucional, que son el resultado del liderazgo de cartón piedra de Zapatero, y también de una oposición diletante que permanece anclada en el pasado y en los errores que la llevaron a su derrota, y que espera con ansiedad un desastre mayor del Gobierno, como el regreso de ETA a su actividad criminal, para convertirse en la alternativa real y, en caso contrario, para seguir donde está. El ridículo plan de paz de Zapatero para Oriente Próximo- -fracasado a las pocas horas de su anuncio- -es una muestra ejemplar de lo que ocurre en España. ¿Cómo pretende, sin capacidad de influencia en Estados Unidos e Israel, solucionar una guerra que dura desde hace cincuenta años, cuando es incapaz de acabar con la violencia callejera de ETA en el País Vasco? Esto y mucho más eran motivos suficientes para que el Comité Federal del PSOE hubiera pro- E Es tiempo de penuria democrática, de deterioro de la convivencia e incertidumbre institucional, resultado del liderazgo de cartón piedra de Zapatero con la misma ceguera que le impide reconocer el rechazo que reciben sus más ruidosos e intrigantes portavoces como Zaplana o los mensajes que transmite la secretaría general de Acebes, desde donde le han advertido que aún está a tiempo de enderezar el rumbo si recupera el espíritu aznarí que los llevó a la derrota electoral y los expulsó del centro. Es decir que hay que recuperar la bronca y la crispación que promueven los agitadores de la conspiración del 11- M, como lo acaban de hacer el PP con el chapucero vídeo- -de Producciones Doberman- -sobre la seguridad en tiempos de Zapatero, ¡y de Aznar! Una estrategia que sólo beneficia el discurso de la extrema derecha de Zapatero y con la que coquetea Rajoy por miedo a unos medios de comunicación que amenazan con triturar su liderazgo y con romper el PP lanzando en Madrid la operación Ciutadans si no son obedecidos. Convencidos como están los agitadores que Boadella y compañía les deben mucho y están a su disposición por si deciden emprender una operación como la del fracasado PRD- -es el mismo clan- agitando la crispación. La que jalea la emisora de la Conferencia Episcopal, mientras en el Vaticano se quejan de imitaciones satíricas que, con mal gusto y escaso ingenio, se hacen en Italia sobre el Papa en una televisión y una radio que no le llegan a la COPE ni a la suela de sus zapatos a la hora de insultar, en este difícil momento español en el que la sensibilidad ciudadana está a flor de piel y cuando la tentación de muchos, que viene de arriba, reclama renovación y corre el riesgo, ante la ausencia de respuesta, de huir de la política para refugiarse en una sonora abstención. -Mantengámoslo; no daremos con otro presidente más necesitado de ser reelegido que éste.