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38 INTERNACIONAL DOMINGO 19 s 11 s 2006 ABC Gordon Brown, ministro de Hacienda y posible sucesor de Blair, con tropas británicas en una base aérea de Basora AFP Blair admite a Al Yasira que la invasión de Irak ha sido un desastre Polémico desliz del primer ministro británico, que subraya la dificultad cada vez mayor de Blair de defender la guerra en sus apariciones públicas EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Ante el eco obtenido por sus palabras- -polémica en el Reino Unido y posible tensión con Washington- la oficina de Tony Blair intentó negar ridículamente lo que el primer ministro dijo bien claro. Cierto que Blair no utilizó personalmente el término desastre para referirse a la situación en Irak, pero confirmó esa idea expuesta en la pregunta que se le hacía. En su primera entrevista concedida a la recién estrenada cadena en inglés de Al Yasira, el periodista David Frost, una de las estrellas del periodismo político de la BBC que ha sido fichado por la televisión árabe, preguntó a Blair que si creía que la intervención en Irak ha sido bastante un desastre Su respuesta fue: Lo ha sido Blair no se alargó en ese juicio y añadió de corrido: Lo que digo a la gente es ¿por qué es difícil en Irak? No es difícil por algo accidental en la planificación. Es difícil porque hay una deliberada estrategia- -Al Qaida con insurgentes suníes, por un lado; elementos apoyados por Irán con milicias chiís, por otro- -para crear una situación en la que el deseo de paz de la mayoría es desplazado por la voluntad de guerra de la minoría Luego añadió que las fuerzas británicas seguirán en Irak tanto tiempo como las autoridades iraquíes las precisen. No está claro que Blair quisiera reconocer públicamente que la situación en Irak es un desastre cosa que de todos modos afirmó. En cualquier caso, la novedad está en que el primer ministro ya da por imposible corregir esa opinión cuando le es expresada por un interlocutor, cuando hasta ahora la combatía sin descanso. El revuelo organizado por la entrevista emitida el viernes por la noche obligó ayer por la mañana a Downing Street a negar que Blair hubiera concedido que las cosas en Irak son desastrosas. Según un portavoz del primer ministro, éste suele responder afirmativamente antes de contestar una pregunta. Un argumento bastante peregrino, desde luego, si se tiene en cuenta que Blair domina el lenguaje que conviene adoptar ante los medios y sabe perfectamente que incluso la menor callada por respuesta puede suponer un titular en una dirección no deseada. En un momento en que la Casa Blanca está luchando contra viento y marea para mantenerse firme en el vocabulario utilizado sobre Irak, Blair se ha descolgado con una admisión- -además en Al Yasira, televisión que la Administración de Bush no ha dejado de denostar por propagandista -que ya ha dado municiones a la oposición en el Reino Unido. El Partido Conservador ha indicado que el comentario del primer ministro obliga a abrir una investigación sobre la gestión de la intervención en Irak, algo que Blair consiguió evitar en el Parlamento a finales de octubre. Por su parte, los liberaldemócratas han reclamado al premier que pida al menos disculpas por una invasión que ahora juzga tan negativamente. El episodio también va a alentar a los laboristas críticos con la guerra de Irak y sus consecuencias. Máxime cuando ha coincidido con el mayor ataque a la política exterior de Blair por parte de un alto cargo de su Gobierno. Margaret Hodge, secretaria de Estado de Industria y hasta ahora una estrecha aliada del primer ministro, ha manifestado en un foro laborista que la guerra ha sido el mayor error en la política exterior de Blair, al que ha criticado por su imperialismo moral Downing Street ha respondido que no tiene nada que decir sobre las apreciaciones de Hodge, y ésta ha negado sus comentarios, escudada en que se trataba de un acto privado a puerta cerrada. La tormenta ha malogrado la eficacia que debía aportar el primer viaje que el previsto sucesor de Blair, Gordon Brown, está realizando a Irak. En ese desplazamiento al país árabe, el canciller del Tesoro ha anunciado una ayuda extra a las autoridades de Bagdad de 100 millones de libras (unos 150 millones de euros) durante los próximos tres años. Estados Unidos construirá un complejo en la base de Guantánamo para juzgar allí a los presos JOSÉ L. DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Estados Unidos ha decidido construir un complejo judicial en la desamparada base cubana de Guantánamo de forma inminente. La idea es que allí se juzgue por crímenes de guerra a aquellos sospechosos de terrorismo que ahora se encuentran incomunicados en el recinto penitenciario. En esta operación Estados Unidos invertirá alrededor de 125 millones de dólares y estará lista para su pleno funcionamiento a mediados de 2007. El área judicial contará con capacidad para 1.200 personas y distintas facilidades como comedores y oficinas de trabajo, así como distintas habitaciones para abogados, periodistas y detenidos que tengan que pasar varias jornadas dentro del aislado complejo al sureste de Cuba. Así, se ha planeado poner en funcionamiento tres tribunales que permitan celebrar juicios simultáneos, y habilitar un área de máxima seguridad para acoger a los presos. Mientras las organizaciones humanitarias y muchos gobiernos internacionales han exigido el cierre de la prisión al considerar que retiene a miles de encarcelados de forma ilegal, la Administración de Bush ha decidido responder a las críticas con la creación de este complejo judicial que, evidentemente, garantiza la permanencia y funcionamiento del centro penitenciario, al menos a corto plazo. De momento, el plan de ampliación de la prisión, que no ha sufrido cambios desde que comenzara a acoger combatientes sospechosos de terrorismo en 2002, no ha sido enviado al Congreso de EE. UU. para su aprobación, aunque se esperan los primeros juicios ya a partir del próximo mes de julio.