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ABC SÁBADO 18- -11- -2006 Vietnam nos enseña que en Irak venceremos si no nos marchamos George W. Bush 31 ¿La primera presidenta? Diputada a los 35 años y ministra a los 38, Ségolene Royal, aspira a convertirse a los 53 en la primera presidenta de Francia Es la compañera y madre de los cuatro hijos del primer secretario del PS, François Hollande Primera presidenta de una región, la de Poitou- Charentes. Se la arrebató a la derecha en 2004. Ese logro, acaecido pocos días después de que José Luis Rodríguez Zapatero ganase las elecciones legislativas españolas, le valió el calificativo de Zapatera algo que para ella es un cumplido Hija de un teniente coronel de infantería, a quien llevó a los tribunales- -y ganó- -por no pagarle la universidad, ser la primera candidata negra a la Presidencia de la República francesa. La diputada del Partido radical socialista, diputada por el departamento de la Guayana, ya ha sido contactada por el equipo de Ségolène, con el fin de negociar alguna retirada honrosa. A la derecha, la primera mujer candidata a la Presidencia de la República fue MarieFrance Garaud, antigua consejera política de Jacques Chirac, que obtuvo un resultadotestimonial en 1981. En el centro- derecha actual, Michèle Alliot- Marie, ministra de la Defensa, no descarta presentar su propia candidatura contra Nicolas Sarkozy, apoyada por la guardia pretoriana de Jacques Chirac. Mujeres candidatas ¿Tienen algo en común las mujeres candidatas a la Presidencia de la República? La política las divide y enfrenta de manera radical. Pero todas han militado, en un momento u otro, contra el machismo de sus respectivos partidos. Casi todas ellas han tenido una vida sentimental más o menos agitada. Ségolène no está casada. Alliot- Marie está divorciada y vive en concubinato con un diputado conservador. Laguiller tuvo un compañero con el que nunca contrajo matrimonio. La candidata comunista mantiene a su familia al margen de la política pública. Sólo Ségolène tiene una vida de madre con hijos y vida familiar tradicional, con presencia sistemática en la prensa rosa. Solo ella se ha atrevido a avanzar proposiciones más o menos represivas contra la violencia en la escuela. Sólo ella se ha atrevido a dejarse fotografiar en bikini durante la pre campaña del verano pasado. Pese a haber ocupado siempre Ministerios de segunda fila, la gacela como se denomina ella frente a los elefantes del PS, ha tenido la rara habilidad de popularizar su acción por abordar asuntos corrientes como los programas violentos en la televisión o la pornografía Detrás de esa trayectoria a la vez feminista y, según sus detractores, sin fondo, se dibuja su maestría de comunicación; mezcla del encanto de su sonrisa y su elegancia sencilla Nicolas Sarkozy saluda a la ministra de Defensa, Michèle Alliot- Marie, en un acto en París AP El feminismo al poder La política las divide y enfrenta de manera radical. Pero todas han militado, en un momento u otro, contra el machismo de sus partidos J. P. Q. PARÍS. La candidatura oficial de Ségolène Royal ha precipitado un revuelo crítico entre el resto de las candidatas de izquierda y derecha que también aspiran a imponerse en la carrera maratón de las presidenciales. La decana de las mujeres candidatas a la Presidencia, Arlette Laguiller, trostkista, ha reaccionado con dureza. A su modo de ver, Ségolène marca un nuevo giro a la derecha del socialismo francés Laguiller ha sido candidata a la Presidencia en todas las elecciones francesas, desde 1973. Candidata oficial del PCF, Marie- George Buffet se dice igualmente preocupada por las orientaciones de Ségolène. La dirigente comunista lleva años militando por una renovación de su partido, en la que no parecen creer los electores. También primera ministra A la izquierda ecologista, la candidata de los Verdes, Dominique Voynet, ya fue candidata a la Presidencia, por vez primera, en 1995, con un resultado muy modesto. Daniel CohnBendit dice que la gran esperanza de la primavera que viene es una presidenta Ségolène con una primera ministra que sea Dominique Voynet Christine Taubira aspira a candidatos conservadores, alimentando un movimiento de usura e incertidumbre. En los sondeos, Sarkozy y Ségolène se disputan el triunfo por una distancia muy corta de un par de puntos, aleatorios y cambiantes, cuando la proliferación de candidaturas y la presión de los extremos parece llamada a complicar la carrera maratón. Ségolène tendrá que contar con las reservas del voto comunista, ecologista y de extrema izquierda. Pero cuenta con un partido y un grupo parlamentario sólidos y unidos detrás de una candidatura única. A cinco meses de la primera vuelta, ese paisaje político puede sufrir cambios profundos. Pero Ségolène ha pegado la primera y lanza la campaña con mucha fanfarria audiovisual. Juan Pedro Quiñonero SOCIALISMO Y MARKETING ABC. es S Vídeo de la candidata socialista Ségolène Royal en www. abc. es internacional égolène Royal entró en política cuando François Mitterrand conquistaba el poder con el proyecto ideológico de ruptura con el capitalismo Ségolène comenzó sien- do consejera del presidente cuando un gobierno socialista y comunista se embarcaba en la nacionalización de la banca y los grandes grupos industriales. Veinticuatro años después de haber entrado por vez primera en el Elíseo, como consejera de un presidente embarcado en tales proyectos, Ségolène ha vivido desde dentro los sucesivas evoluciones doctrinales de un PS que ella ha terminado por conquistar con una campaña que marca una ruptura radical. Ségolène introduce en la historia del socialismo francés los conceptos de democracia de opinión y demo- cracia participativa consumando una metamorfosis imprevisible. Michel Rocard y Jacques Delors ya intentaron, durante los años ochenta y noventa del siglo pasado, algunas formas de modernización más o menos similares. Pero ambos se inscribían en la historia de las ideas socialistas hostiles a la burocratización y la ideología del Estado dominante. Rocard y Delors fueron derrotados por la burocracia socialista, de la que formaba parte Ségolène, cuya doctrina ideológica continúa inédita, aunque ya se conoce su estrategia de conquista del poder supremo: el marketing político, a la escucha de las preocupaciones inmediatas de la sociedad, convertidas en temas de campaña, tratadas con promesas de cambio y ruptura. Está claro que Ségolène ha enterrado el ideario socialista tradicional, sustituido por una democracia de opinión que sus partidarios presentan como un cambio y sus adversarios denuncian como populismo de izquierdas Por vez primera en la historia del PS, la opinión pública exterior al partido ha vencido la resistencia de los elefantes No es fácil saber si el socialismo se diluye en el marketing o el marketing se convierte en doctrina.