Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 OPINIÓN VIERNES 17 s 11 s 2006 ABC AD LIBITUM SEGURIDAD E HIGIENE ÍDOLOS DE LA CUEVA UN PROBLEMA XXL sean las verduras. El problema aumenta cuando, en la AYA por delante que me encantan las hamburlucha por incrementar su cuota de mercado, esos resguesas, uno de los grandes inventos gastronótaurantes deciden ofrecer más por su dinero Y agimicos del siglo XX. No es que el popular sándgantan sus raciones, publicitándolas por medio de wich (la RAE, que nunca pudo imponer su emparedauna agresiva campaña defendida con argumentos codo se ha resignado a disfrazar el anglicismo con la mo los gustos de nuestros clientes priman por encitilde) no pueda presumir de remotos antecedentes: alma de todo Son sus clientes quienes deciden, por tangunos ven el origen de su principal ingrediente en la to: los niños. Como tu quieras: la filosofía de la casa. carne que transportaban los guerreros mongoles bajo Esta semana, la Agencia Española de Segulas monturas de sus caballos, donde se maceridad Alimentaria (AESA) revelaba que las raba para ser consumida sobre la marcha. Pehamburguesas XXL, las más grandes (y objeto ro lo cierto es que fue en Estados Unidos donde de la campaña de publicidad denunciada) se popularizó la tradicional albóndiga aplastaaportan por sí solas más de 900 calorías, algo da de Hamburgo: la facilidad de su preparamenos de la mitad de las que necesita diariación y lo nutritivo de su fórmula cuando se conmente un adolescente. A ellas habría que añavirtió en bocadillo- -proteínas, grasas, carbodir las de las patatas fritas y la bebida azucarahidratos y verduras- -conquistó a una poblada que suelen acompañarlas en los menús de ción urbana que no volvía a casa para el alMANUEL oferta. Una bomba muy sabrosa y adictiva. No muerzo, iba con prisas y no deseaba gastar muRODRÍGUEZ necesariamente para hoy, pero concédanle un cho. De manera que, tras una azarosa prehistoRIVERO poco de tiempo y verán los efectos de una dieta ria, hacia finales de 1950, los restaurantes semejante en sus consumidores habituales. En esos McDonald s y Burger King, especializados en el proniños cuyos gustos son los que mandan. Y a cuya resducto, ya formaban parte habitual del paisaje estadoponsabilidad y buen criterio parece dirigirse la camunidense. Hoy día ambas firmas controlan cerca de paña. 20.000 establecimientos en todo el planeta. Y dan de coA la luz de lo que vemos en las calles y en las aulas mer (preferentemente hamburguesas) a unos 100 miya es hora de que se endurezcan los controles sobre la llones de personas. No es una broma. publicidad de los alimentos que consumen los niños, Como todo el mundo sabe, no todas las hamburguealgo que debe ir en paralelo a un esfuerzo cada vez masas son iguales. Las que sirven los emporios de comiyor de información a padres y educadores. Uno de los da rápida han sido puestas a menudo en entredicho procedimientos más adecuados- -y en eso parece espor dietólogos y nutricionistas, lo que ha redundado tar la AESA- -es por medio de los compromisos de auen un mayor control de la oferta. Que la ingesta habitorregulación de las empresas, tal como se viene hatual y descompensada de ese tipo de comida tiene muciendo en países en los que la obesidad infantil ya es cho que ver con el rampante aumento de la obesidad una epidemia y es frecuente el espectáculo de jóvenes entre niños y adolescentes (clientes habituales de montañas de carne moviéndose con dificultad en meesos restaurantes) es algo que ofrece pocas dudas. dio del rechazo social. No se trata de regular arbitraBasta echar un vistazo (en las páginas web de las proriamente, sino de controlar qué se les ofrece a quienes pias empresas) a la composición de los menús más no pueden defenderse. En alimentación, las tallas expopulares, para comprobar la escasa salubridad de tragrandes de los países ricos tienden a provocar prouna dieta hipercalórica en la que abundan las grasas blemas sanitarios del mismo tamaño. (incluyendo las saturadas e hidrogenadas) y esca- S ALVO en el cine de Hollywood, donde los caballos de los forajidos son siempre más lentos que el del sheriff, lo normal es que los delincuentes sean más veloces que los policías. Hay muchas explicaciones para que así sea y, entre ellas, las que marcan la diferencia entre un funcionario y un trabajador autónomo. Esa y otras inquietudes afines- -supongo- -son las que han llevado al PP a celebrar en Madrid, hoy y mañana, unas reuniones de trabajo orientadas por el lema Más seguridad, más convivencia Dice Ignacio Astarloa, el responsable de Seguridad y Justicia en el partido de Mariano Rajoy, que el GoM. MARTÍN bierno de Rodríguez ZaFERRAND patero ha desatendido el capítulo de la seguridad y, para compensar, se propone ofrecer soluciones al problema. Para demostrar que el PP es un partido coordinado y cabal, que no da puntada sin hilo y que la planificación es uno de sus lujos, en oportuna coincidencia con el diseño de Astarloa, Alberto Ruiz- Gallardón anuncia un Reglamento para los Agentes de Movilidad- -el más inútil de los subproductos de la Policía Municipal- -en el que se les prohibirá tener el pelo largo y acudir al trabajo sin afeitar. Se ve que el alcalde está en el detalle y es cosa de agradecérselo. En función del efecto mariposa -tan real, tan ecológico- un agente, sin afeitar y con coleta, que agite los brazos en el encuentro entre la Castellana con María de Molina y Abascal puede generar un colapso de tráfico en la M- 50. Sobre la Policía Municipal propiamente dicha no se ha manifestado Gallardón, pero podría ser asunto de interés en las reuniones que hoy inicia el PP una consideración estadística que la afecta: en Madrid hay, redondeando, 16.000 taxis y, volviendo a redondear, 8.000 policías municipales. Teóricamente, cada vez que vemos circular dos taxis, libres u ocupados, debiéramos observar la presencia de un municipal. El ejemplo es aplicable a todas las ciudades españolas que conozco y ni en Madrid ni en ninguna de ellas se cumple en la práctica la hipótesis teórica. Debe existir una Policía Municipal Secreta que patrulla sin ser vista y que nunca aparece para no romper la magia de su discreción. Lo que quiero decir, aunque sea entre bromas y veras, es que el asunto de la seguridad no es menor y que, en lo que le afecta, cuecen las mismas habas los gobiernos- -nacionales, autonómicos y locales- -del PP que del PSOE. Los ciudadanos estamos indefensos. Básicamente porque las leyes que nos protegen son escasas y torpes, elaboradas a base de complejos y ejecutadas con temor a la opinión pública. Lo de las policías, unas y otras, es algo más complejo y se acentúa por su pródiga abundancia de naturalezas, funciones y dependencias. Por eso la razón le asiste a Gallardón cuando exige a sus casi policías de la movilidad, que palian la pereza callejera de los municipales propiamente dichos, una presencia limpia y aseada. Por lo menos eso. V -Observa que empezaron a encarcelar por Málaga, siguieron por Córdoba y han entrado en Sevilla. Estoy preocupado, Manolo.