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ABC JUEVES 16- -11- -2006 El cambio climático amenaza la paz y la seguridad mundiales Kofi Annan, en la Cumbre del Clima (Nairobi) 91 Los neandertales comparten con el hombre moderno el 99,5 de su ADN Los primeros homínidos, igual que los humanos modernos, se expandieron a partir de grupos pequeños J. M. NIEVES MADRID. Una nueva disciplina científica está cobrando fuerza durante los últimos años, abriéndose camino y abriendo, al mismo tiempo, nuevas fronteras al conocimiento. Se trata de la paleogenética o, en otras palabras, del estudio del ADN fósil. La amplificación, mediante ingeniería genética, de pequeñas secuencias de ADN de especies extintas está aportando a la Ciencia una nueva perspectiva, un nuevo campo de actuación y una herramienta poderosa con la que responder a las preguntas de los científicos. Una de ellas, la similitud y el grado de parentesco entre el hombre de Neanderthal y el Homo sapiens, nuestra propia especie, acaba de recibir un auténtico aluvión de nuevos datos gracias al trabajo combinado de investigadores del Joint Genome Institute, el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, la Universidad de Chicago y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) En dos trabajos que publican, hoy y mañana, respectivamente, las revistas Nature y Science los científicos llegan a la conclusión de que los neandertales y los humanos modernos tienen en común el 99,5 por ciento de su genoma. A partir de restos fósiles de neandertal hallados en la cueva croata de Vindija, pertenecientes a un individuo que vivió allí hace 38.000 años, el equipo de investigadores, liderado por el paleoantropólogo Svante Paabo, del instituto Max Planck, ha conseguido analizar un millón de pares de bases, el mayor fragmento de ADN reconstruido hasta ahora, y compararlo después con ADN de Homo sapiens y de chimpancé. El estudio, que supone un gran avance sobre lo conseguido hasta ahora, proporciona información inédita sobre la transición entre los primeros homínidos y los seres humanos modernos. Los resultados sugieren que neandertales y sapiens se separaron genéticamente hace cerca de 500.000 años. Es decir, que a partir de aquel momento, miembros de una única espe- Hallado un mecanismo que enseña al corazón a curarse tras un infarto N. R. C. MADRID. La Cardiología busca desde hace años una fórmula para que el corazón aprenda a curarse a sí mismo. Hoy, en la revista Nature investigadores del Instituto de Salud Infantil del Reino Unido cuentan cómo una proteína puede movilizar unas células del exterior del corazón hacia su interior para restaurar el músculo cardiaco infartado. La proteína identificada se llama timosina beta 4 La Ciencia conocía su existencia por su capacidad para minimizar la pérdida de células musculares cardiacas cuando se producía un infarto. Lo que ahora han demostrado los investigadores británicos es que la timosina puede, además, ayudar al corazón a repararse a sí mismo. La proteína estimula el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos con la ayuda de las células albergadas en la capa más externa del corazón adulto. Reconstrucción de neandertal en el museo alemán de Mettmann cie anterior, que se separaron físicamente, empezaron a acumular características diferentes hasta convertirse, con el paso de las generaciones, en dos EPA El hombre de Neanderthal y el Homo sapiens se separaron genéticamente hace cerca de 500.000 años especies distintas. Los datos también indican que el tamaño de población efectivo de los ancestros comunes de los humanos y los neandertales, es decir, el número de individuos necesario para producir la cantidad de diversidad genética observada dentro de una población, fue similar al de los humanos actuales. Ello sugiere que los primeros homínidos, como los neandertales, podrían haberse expandido a partir de poblaciones de pequeño tamaño, como los humanos modernos. Futuros tratamientos Para demostrar su capacidad reparadora, el equipo del doctor Paul Riley hizo varios experimentos con ratones. Primero eliminaron la timosina beta 4 y vieron cómo los corazones de los ratones no se desarrollaban con normalidad, su músculo cardiaco mostraba debilidad y el crecimiento de vasos sanguíneos también era pobre. Después extrajeron las células reparadoras de la capa más externa del corazón y las cultivaron en el laboratorio. Al tratarlas con timosina las células adquirieron la misma capacidad que las embrionarias para crear tejido sano. Lo que sugiere que la timosina beta 4 podría tener un uso en el tratamiento de los corazones infartados explica Riley. El hallazgo de los investigadores británicos puede ser la llave de un nuevo tratamiento que utilizaría la timosina para dirigir esas células reparadoras. Si funciona en humanos, la estrategia sería perfecta: no hay peligro de que el organismo lo rechace y tampoco de que las células se depositen en una zona poco útil del tejido cardiaco, Sanidad avala las primeras cinco líneas celulares embrionarias generadas en España N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. El Ministerio de Sanidad dio ayer su aval a las primeras cinco líneas celulares embrionarias generadas en España. Las nuevas líneas se depositarán en un banco nacional para ser utilizadas de forma gratuita por los investigadores que las soliciten. El visto bueno llega tras comprobar que las líneas obtenidas de embriones no viables, excedentes de los tratamientos de reproducción, cumplen con los requisitos científicos y éticos requeridos. Es la primera vez que Sanidad da su apoyo. Hace dos años, el Ministerio desestimó las dos primeras líneas generadas en España: Val- 1 y Val- 2, generadas por el grupo de Carlos Simón, del centro Príncipe Felipe de Valencia. Ahora, este mismo equipo ha obtenido el aval oficial para sus tres nuevas líneas: Val- 3, Val- 4 y Val- 5. Cataluña aporta también dos más: ES 2 y ES 3, generadas por el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, que lideran Juan Carlos Izpisúa y Anna Veiga. Estas cinco líneas celulares se suman al centenar que existen en el mundo. Las derivadas en Valencia están libres de cualquier material biológico animal, con lo que sería posible utilizarlas en futuros tratamientos, no sólo en investigaciones de laboratorio. La mayoría de las líneas que hay en el mundo han sido desarrolladas con células de roedores. Los científicos lo utilizaban como un lecho para lograr que las células madre, una vez aisladas de los embrio- nes, pudieran seguir dividiéndose indefinidamente. Ahora se recurre a tejidos humanos como soporte. Menos importación Andalucía había tenido que recurrir a líneas obtenidas en Suecia para arrancar con sus proyectos de investigación con embriones. Ya no será necesario recurrir por sistema a la importación de este material biológico. El Instituto Vasco de Investigaciones Sanitarias ha sido el primero en solicitar al Banco Nacional de Líneas Celulares muestras de las líneas valencianas. Su petición debe ser ahora evaluada para comprobar que reúne todos los requisitos. Más información sobre la investigación: http: www. bhf. org. uk