Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
94 MIÉRCOLES 15- -11- -2006 ABC DEPORTES www. abc. es deportes La FEF no pudo justificar en qué gastó los 23 millones de subvenciones 02- 03 El Tribunal de Cuentas del Estado afirma que ninguna de las cuentas acredita la realización de la actuación subvencionada Hay facturas duplicadas por valor de 2,3 millones TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Es demoledor. El informe de fiscalización de la financiación pública de la Federación Española, realizado por el Tribunal de Cuentas, demuestra que los 23 millones de subvención cobrados en el bienio 2002- 03 fueron gastados sin que la FEF pueda justificar en ninguna de las cuentas examinadas la acreditación de la realización de la actuación subvencionada El Tribunal denuncia la falta de información y de justificación de los expedientes y concreta deficiencias y artificios contables en los tres tipos de subvenciones concedidas y en las obras ejecutadas. Critica al Consejo Superior de Deportes (CSD) por su insuficiente o inexistente control sobre la aplicación de los fondos públicos percibidos por la FEF y subraya que los justificantes remitidos al CSD no permiten conocer el destino efectivo de los fondos públicos ni comprobar la realización de las acciones subvencionadas La acusación contra el CSD destaca especialmente en las deficiencias de control sobre la construcción de la Ciudad Deportiva de Las Rozas, que no permitieron apreciar las manifiestas irregularidades del proceso, muy especialmente en la emisión de una cuantiosa certificación de acopios de material ficticia y en el importante anticipo de fondos por parte del CSD a causa del gran retraso de las obras Presentadas las críticas generales, el análisis de las tres clases de subvenciones percibidas por la Federación en dicho bienio desvela las constantes irregularidades y duplicaciones de facturas llevadas a cabo para justificar el gasto de esas enormes cantidades. El organismo que preside Ángel María Villar posee, en primer lugar, una subvención directa del CSD, con cargo a los presupuestos generales del Estado. En el año 2002 ingresó 5.251.923, 57 euros por este concepto. En 2003 cobró solamente 1.628.368,72 euros, porque las irregularidades detectadas significaron la paralización de la subvención, que se mantiene hoy. En segundo lugar se beneficia del 1 por ciento de la Quiniela, concedido por el CSD para ayudar al fútbol no profesional, apartado que significó 4.763.512 euros en 2002 y 3.742.5698 euros en 2003. En tercer lugar, desde 2002 se le otorga una cantidad procedente del 10 por ciento de la Quiniela que corresponde a la Liga Profesional (LFP) acuerdo relacionado con el convenio FEF- Liga y que supuso 2.642.523 euros en 2002 y 4.923.888 en 2003. Villar, en una imagen de hace unos días mientras enseñaba a Samarach la Ciudad del Fútbol tivos, aprobada por el CSD En esta línea, subraya la falta de justificación del interés público de la subvención de 1,7 millones concedida a los internacionales para compensarles por su cesión de los derechos de imagen y colaborar en la generación de ingresos publicitarios de la Federación. Se trata de una subvención mercantil, con el único objetivo de incrementar artificialmente el beneficio de la FEF La misma falta de justificación encuentra el Tribunal en los pagos de fijos y primas subvencionados a los jugadores, en partidos del equipo nacional España que generaron enormes ingresos También critica que los pagos a los internacionales se contabilizan mediante recibís por el importe neto, sin ofrecer retenciones de IRPF y de Seguridad Social, ni la residencia fiscal del futbolista en España como EFE Subvenciones a la selección El estudio de las subvenciones directas del CSD subraya importantes deficiencias e incumplimientos legales El Tribunal destaca en primera instancia que la FEF utiliza las subvenciones para abonar una parte de los emolumentos fijos y de las primas de los internacionales de la selección hecho que se encuentra al margen de la normativa de ayudas a deportistas por resultados depor- exige la normativa La selección provoca otro descubrimiento de una actuación increíble en el partido España- Portugal del ejercicio 2002, que tenía una subvención prevista para primas de 37.000 euros y finalmente se presentaron justificantes únicamente de 433,49 euros. Para compensar la diferencia (36.566,51 euros) se entregaron justificantes en la actuación Mundial Corea- Japón que excedía su cuantía por ese importe Otra subvención, otro duplicado La Ciudad del Fútbol, un escándalo en la ley de la selva El Arco del Triunfo de Villar, la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, significó la violación de todas las normativas legales del CSD, con la propia aquiescencia del Consejo, que anticipó las subvenciones sin que hubiera obra. Aunque una sentencia anulaba la cesión de los terrenos, el CSD y la Federación llegaron a un acuerdo el 28 de julio de 1998, con la subvención del 1 por ciento de la Quiniela. El presupuesto inicial era 25.242.508 euros, pero el coste fue aumentado dos veces, hasta que el 5 de diciembre de 2002 quedó fijado en 44.327.919 euros. Una obra que realizó Dragados después de que su oferta fuera desechada por estar muy por debajo del precio mínimo ideal decisión inicial tomada por un Jurado del que sólo existe una fotocopia del acta de reunión, y sin firmar. ACS era la que había ganado el concurso, pero cedió la obra a Dragados. El CSD, que legalmente no debía admitir el cambio de empresa, subvencionó las obras, violando todas sus normas. Aportó 4,6 millones en 1999, otros 3,4 en 2000, tres millones en 2001 y 0,9 millones en 2002. La obra finalizó el 28 de julio de 2003, con quince meses de retraso. Los tres tipos de subvenciones se encuentran mezcladas en una de las denuncias más graves del informe. Hay justificantes del año 2002 por valor de 2.281.429,20 euros que la FEF presenta al CSD como ayuda a la Liga juvenil, a Tercera división, a Segunda división B y al fútbol femenino, justificantes que Villar también utiliza para cubrir supuestos gastos del dinero entregado por la Liga en subvenciones por similares conceptos. La duplicidad de