Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 ESPAÑA MIÉRCOLES 15 s 11 s 2006 ABC Zaplana se ha equivocado. El Estatuto de Andalucía es impecable y constitucional Manuel Fraga s Ex presidente de la Xunta de Galicia y senador popular Se nota que Fraga ya no tiene en la cocina guisos políticos que se le puedan quemar. Ahora responde con más pausa (para decepción de sus imitadores) y mayor largueza, la que otorga el crepúsculo de la vida POR MAYTE ALCARAZ FOTO JAIME GARCÍA MADRID. No es que, a lo Umbral vaya exigiendo que se le pregunte por su último libro, pero al ver entrar a la entrevistadora con un ejemplar bajo el brazo no puede disimular una sonrisa. El ensayo, Sociedad y valores es una reflexión sobre los partidos, la Constitución y la justicia. Ahí es nada, con la que está cayendo. -En su libro reconoce que todas las obras humanas son perfectibles y la Constitución es, por consiguiente, susceptible de ser cambiada. ¿Con qué condiciones, que Zapatero no haya cumplido, se puede reformar la de 1978? -Este Gobierno no había hablado de conversar con ETA ni de reformar los Estatutos. En 1978 nos pusimos de acuerdo e hicimos una Constitución que valiera a todos y fue un gran acierto, ahora destruido. -Por tanto, reformas constitucionales sí, pero con consenso... -La unidad de España está en grave peligro; cuando ese problema no estaba planteado en manera alguna. Se lo ha inventado Zapatero y sus acuerdos secretos, que no se sabe si están o no registrados en Suiza. En este momento, una España que iba camino de una mayor seguridad ciudadana está en un momento catastrófico en esa materia. Por falta de seriedad histórica se han planteado cuestiones que no estaban programadas y la prueba está en que la gente se está absteniendo, como en el referéndum y en las elecciones del tripartito. -Usted ha ido más lejos: ha dicho que los que cuestionan la nación española son unos cretinos, algunos de los cuales han llegado al Gobierno de España. ¿Me equivoco si sospecho que se refiere a Zapatero? -Yo, como es natural, digo lo que digo y no tengo por qué decir más de lo que digo. Pero mucho antes de los tiempos presentes la unidad de España era respetada: los romanos la habían creado; los visigodos la habían confirmado; fue interrumpida luego por la invasión árabe; y los Reyes Católicos con su matrimonio la llevaron a un punto notable de perfección, que después se fue mejorando con Felipe II. Felipe V dio pasos adelante en ese terreno y la verdad es que desde las Cortes de Cádiz no estaba su unidad en discusión. Revivir ahora con muy poco apoyo, con violencia en el País Vasco, cuestiones que están superadas amplísimamente no tiene ningún sentido. ción de la Monarquía en estos momentos? -La Monaquía está actuando perfectamente; el Príncipe lo está haciendo tan bien como su padre y hay que acordarse de un 23 de febrero. ¿Se puede dialogar con ETA si abandona las armas? -Primero, yo no hablaría con ETA. No hay nada que tratar con ellos; si hay que hacer una reforma del Estatuto vasco, que se haga. Negociar por las vías normales con los partidos vascos sí, pero no con ETA y Batasuna que son ilegales. -Supongo que lo de la memoria histórica le parece... -Una absoluta memez. -Uno de los argumentos del mundo proetarra es el paralelismo con la situación de Irlanda del Norte... -Pues mire usted, no hay ninguna relación. Jamás el País Vasco ha sido oprimido; Irlanda por el contrario fue conquistada por la fuerza más violenta. Y cuando se negoció la autonomía para Irlanda, al llegar al Ulster, donde había bastantes protestantes y los católicos habían sido masacrados, los oficiales ingleses se negaron a la ocupación del Ulster y dejaron de ser oficiales. Aquí no hay marchas de Orange que humillen a nadie; ni hay barrios donde peligre entrar; no hay discusión religiosa... lo ¿Cree que se debe a ese revisionismo el que a usted, por ejemplo, le increparan recientemente en la Universidad de Granada? -Yo he estado en muchos sitios y sólo cuatro gamberros, infiltrados como si fueran estudiantes, hicieron eso. Llevo muchos años en la vida pública, pero dónde quiera que voy la cantidad de gente que me viene a ofrecer sus sentimientos favorables es mucho más numerosa. El que de vez en cuando haya alguien que discrepe y haga gamberrismo, pues allá él. ¿Que opinión tiene de la actua-