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16 ESPAÑA La tercera fase de la operación Malaya MIÉRCOLES 15 s 11 s 2006 ABC De despechada a estrella La primera impresión es la que cuenta, y lo que contó Mayte Zaldívar el día que debutó en televisión fue el primer capítulo de uno de los culebrones más seguidos por la audiencia. Y lo que se avecina POR BEATRIZ CORTÁZAR La historia comenzó con un contrato de promoción de Marbella: Julián Muñoz, fan incondicional de Isabel Pantoja, la fichó como imagen de la milla de oro. A la artista la oferta le supo a gloria y hasta inauguró un vuelo promocional. De esos vuelos, algunas cenas y un viaje al Rocío surgió una historia de amor que dejaba fuera justamente a la esposa del alcalde, quien tras negar ese idilio y apoyar a su marido terminó por denunciar a los amantes y propagar su romance a los cuatro vientos contando en primera persona cómo le habían dejado fuera de sus planes y sin puesto de alcaldesa consorte. Incontinencia verbal Mayte era la paloma herida que se negaba a callar. Habló tanto y tan fuerte que acabó con silla fija en un programa de Telecinco, A tu lado donde podía despacharse a gusto contra el marido infiel y la tonadillera. Pero su incotinencia verbal le hizo meter la pata una, dos y hasta tres veces. La Pantoja la demandó por asegurar que había acudido a una clínica para realizarse una inseminación artificial, con Muñoz se las tenía que ver en el juzgado para tramitar su divorcio y entre medias sacó al plató el famoso asunto de las bolsas de basura que según ella llevaba el alcalde a casa cargaditas de fajos de billetes. Mayte levantó pasiones entre una audiencia que tomaba partido. La despechada arremetía cada tarde y disfrutaba Mayte Zaldívar, Julián Muñoz e Isabel Pantoja desde ese lado de la pantalla viendo cómo a su ex las cosas se le complicaban: la moción de censura, la inhabilitación para ejercer un cargo político, la negativa de sus hijas a aceptar el nuevo amor de su padre, el acoso diario que vivía Isabel Pantoja... Pero la suerte no siempre circula en la misma dirección. La operación Malaya puso patas arriba todo Marbella. Con Muñoz en la cárcel y los nervios sobre la mesa, Mayte empieza a dar palos de ciego en cada una de sus comparecencias televisivas. Se hace varios platós para decir o desdecirse. Entre medias aparece su nombre en una investigación sobre un traficante de drogas de la zo- ABC na. Su novio y ella tienen que declarar ante la Policía. El asunto es de lo más turbio, pero aprovecha para otro bolo televisivo. Le aconsejan que no hable, pero eso es como pedir que en Marbella nadie se tiña de rubia. Ahora sólo es cuestión de tiempo saber cuándo irá a la tele a contar la última de sus historias para no dormir.