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54 MADRID LUNES 13 s 11 s 2006 ABC Aumentan en 5,9 puntos las reservas de los embalses en la región tras las lluvias de la última semana ABC MADRID. Las reservas de agua de la Comunidad de Madrid aumentaron, desde el pasado 6 de noviembre, 5,9 puntos porcentuales hasta situarse en el 51,5 por ciento de su capacidad, con un total de 486,933 hectómetros cúbicos de agua embalsada. Con este último incremento los pantanos madrileños tienen almacenados en la actualidad 55 millones de metros cúbicos más que hace una semana. Según explicó a Efe el jefe del servicio de Aplicaciones Meteorológicas, Antonio Mestre, el agua caída en la región desde el comienzo del año hidrológico el pasado 1 de octubre casi triplica a lo habitual en estas fechas, ya que el agua acumulada desde entonces asciende a 200 litros por metro cuadrado. De este modo, los embalses madrileños se encuentran 17 puntos porcentuales por encima del año pasado, cuando el nivel de las reservas no superaba el 34,5 por ciento de su capacidad máxima. En total, los pantanos gestionados por el Canal de Isabel II cuentan con cerca de 161 millones de metros cúbicos más que hace un año. Los expertos, que hasta ahora habían puesto la voz de alarma sobre la situación de las reservas de agua en la región, respiran ahora un poco más tranquilos. Sin embargo, apuntan que la situación todavía no es completamente tranquilizadora. A pesar de todo, los datos indican que 2006 está mejorando los registros de la campaña anterior por lo que las previsiones, de momento, son halagüeñas. MADRID AL DÍA Pedro Montoliú AHORRAR AGUA E l Matrice visigodo y el Mayrit árabe que le dieron a la villa su actual nombre tuvieron su origen en la imagen de madre que para aquellos pobladores ofrecía la población, si bien referida a un componente vital para todo desarrollo humano: el agua. El hecho de que Madrid creciera en torno al arroyo que bajaba por la calle Segovia tuvo una importancia decisiva no sólo en su etimología sino también en su configuración urbana. Madrid, la Osaria, cercada de fuego, fundada sobre aguas siempre ha tenido una profunda relación con el agua como ponen de manifiesto las numerosas calles dedicadas a arroyos y fuentes. La existencia de manantiales en una población que veneraba oficiosamente a San Isidro como patrón, un labriego que tenía el don de encontrar pozos, tuvo su importancia sin duda en el hecho de que la villa fuera elegida por Felipe II como sede de la Corte. Hoy, a pesar de la realización sistemática desde principios del siglo XX de obras subterráneas, Madrid sigue disponiendo bajo sus cimientos de una extensa red fluvial. Ello no debería hacernos pensar en que se puede malgastar un bien que en los últimos años se ha convertido en causa de fricción entre comunidades. Hace un par de años, el área de medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid decidió recuperar una parte del agua que los madrileños consumimos y que, hasta hace veinticinco años, llegaba a los ríos incluso contaminada. Para ello se está tratando químicamente parte del agua que llega a las depuradoras para, una vez distribuida a través de un nuevo sistema de tuberías, ajeno al del agua potable, poder con ella baldear calles y regar parques. Gracias a ello, actualmente se riegan con agua regenerada diecisiete grandes parques y se limpian numerosas vías. Además se ha comenzado a recoger el agua que llega a los pozos que tiene el Metro y la que se filtra a los pasos subterráneos. En un mundo que ve cómo mueren cada día 5.000 niños por falta de agua potable, es de agradecer este granito de sensatez.