Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 12 s 11 s 2006 CULTURAyESPECTÁCULOS 89 Calderón de la Barca es la quintaesencia de la teatralidad Juan Carlos Pérez de la Fuente dirige en el teatro Albéniz El mágico prodigioso s La obra cuenta con Jacobo Dicenta, Beatriz Argüello y Cristina Pons como protagonistas JULIO BRAVO MADRID. Caído ya el telón del Festival de Otoño, la programación teatral madrileña sigue su curso. Y al teatro Albéniz llega un Calderón poco representado: El mágico prodigioso el primer trabajo que presenta en la capital Juan Carlos Pérez de la Fuente desde que dejara la dirección del Centro Dramático Nacional. La producción se estrenó en junio en Zamora, dentro de los actos conmemorativos del IV Centenario del Corral de Comedias de la ciudad castellano- leonesa, y tras una gira por distintos lugares de España llega ahora a Madrid. Escrita en 1637, Calderón se fijó en San Cipriano y Santa Justina para contar una historia de tintes fáusticos que ambientó en Antioquía, durante el siglo III, en una época en la que el cristianismo estaba perseguido. Juan Carlos Pérez de la Fuente ha realizado un montaje en la que el componente ritual y religioso tiene una gran importancia. Yo quería ser fiel al espíritu del Barroco; no quería para nada una puesta en escena minimalista, sino explotar esas imágenes que provoca el texto. Éste tiene una sensorialidad que había que subrayar Calderón, argumenta Pérez de la Fuente, ya quiso aprovechar los adelantos escénicos de su época. El acercamiento al Barroco se ha realizado, especialmente, a través de la luz- no concibo un Barroco sin claroscuros pero también a través de otros sentidos. Hay elementos auditivos- -que lo son también visuales, ya que pertenecen al imaginario religioso y popular- como las carracas, o los tres martillazos- son los clavos de Cristo -con que arranca y concluye la obra. Yo quería que casi se pudiera llegar a oler el montaje Daniel Pérez es el autor de la versión de El mágico prodigioso que Calderón escribió para las fiestas del Corpus Christi de Yepes (Toledo) Allí se conserva el manuscrito de la obra, que contiene mil versos más de los que tiene esta versión, y allí se cerrará la gira de esta producción dentro de unos meses. Dice Pérez de la Fuente que la obra tiene, literariamente, una extraordinaria calidad, y es además muy inteligente. Calderón sitúa la obra en un contexto distinto para poder criticar los males de la Iglesia de su época y los fastos a Jupiter. Está a favor de una Iglesia primitiva y en contra de una Iglesia excesiva, y eso lo introduce en la obra con una sutileza magnífi ca. Calderón es la quintaesencia de la teatralidad Habla también el director de la impureza de esta obra por lo que respecta a los géneros; se le puede calificar como comedia de santos, y es un drama en el que Calderón va introduciendo con gran habilidad trozos de comedia; hay una escena incluso que tiene tintes de vodevil El componente religioso de la obra se deja ver a través de otros elementos, como la aparición en escena del Diablo. Juan Carlos Pérez de la Fuente le ha entregado el papel a una mujer. Creo que es uno de los principales hallazgos. Le aporta tea- Cristina Pons y Jacobo Dicenta, en una escena de la obra tralidad y sensualidad Jacobo Dicenta (Cipriano) Beatriz Argüello (Diablo) y Cristina Pons (Justina) conforman el trío protagonista de esta producción. Junto a ellos están Xabier Elorriaga, Manuel Aguilar, Jorge Basanta, Alejandra Caparrós, Sergio de ABC Frutos, Luis Carlos de la Lombana, Rodrigo Poisón, Israel Ruiz y Nicolás Vega. Ana Garay firma la escenografía (una suerte de baldaquino que refuerza el carácter ritual de la representación) Javier Artiñano el vestuario y Juan GómezCornejo la iluminación.