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86 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos DOMINGO 12- -11- -2006 ABC Madama Butterfly de Puccini, ha contado con la dirección escénica de Anthony Minghella en un montaje que todavía se puede ver en el Met de Nueva York FOTOS: MET El cine rejuvenece la ópera La incursión de los directores de cine en la ópera no es nueva; sin embargo, traspasado un nuevo siglo, parece que los gestores de los teatros apuestan por ellos- -Minghella, Zhang Yimou, Milos Forman- -para refrescar el género y captar a un nuevo público POR SUSANA GAVIÑA MADRID. La ópera es un género que ya ha cumplido cuatro siglos. Tiempo en el que su evolución ha sido notable más en las formas que en los contenidos. Auque la creación musical no se ha detenido, ésta no es tan copiosa como en otros campos, motivado en gran parte por la tibia recepción de un público- -cada vez más envejecido- -que sigue mirando con agrado a las obras del gran repertorio y con sospecha la creación contemporánea. La falta de revolución musical ha provocado que la innovación haya venido por parte de las puestas en escena que giran siempre entorno a las mismas obras ha justificado en alguna ocasión el director de teatro italiano Luca Ronconi. Es ahí donde los intendentes de los teatros y los registas han encontrado una mina de oro: mirar con nuevos ojos los viejos títulos. Los primeros por la necesidad de captar nuevos públicos, y los segundos por el cheque en blanco que muchos de estos gestores les han extendido, convirtiéndoles en los grandes divos del momento. La última tendencia es la llamada masiva a los directores de cine por parte de los grandes templos líricos. Algo que ya han acusado algunos cantantes. Hollywood se ha infiltrado en el mundo de la ópera se lamentaba hace unas semanas la mezzo soprano Jennifer Larmore, en una entrevista a un diario asturiano. Ése es el caso del Metropolitan Opera House de Nueva York, que abrió la temporada con una nueva producción de Madama Butterfly contando en la dirección escénica con el oscarizado Anthony Minghella El paciente inglés El talento de Mr. Ripley Cold Mountain primerizo en el género. El reto, aceptado por el cineasta, viene propiciado por el intento de rejuvenecer la programación del Met por parte de su actual gerente, Peter Gelb, quien además de incluir un total de cinco nuevas producciones en la actual temporada ha expresado su firme disposición para que exista un mayor diálogo entre la música y el teatro, para lo que no ha dudado en contar con grandes nombres del cine (género que apenas ha cumplido un siglo de existencia) Peter Gelb no es, sin embargo, pionero en semejante aventura. A mediados del siglo pasado, cuando los espectadores veían sobre las tablas a cantantes que tan sólo permanecían de pie y proyectaban su voz hacia el público, un predecesor de Gelb en el cargo, Sir Rudolf Bing, se propuso cambiar esta situación. Para ello reclamó la presencia del director Joseph L. Mankiewicz Eva al desnudo al que encargo la dirección escénica de La bohème en 1952. La proximidad de la gran fábrica de sueños, Hollywood, animó a muchos otros gestores de teatros a tender puentes con sus cineastas, con desigual fortuna. Mientras la experiencia de Francis Ford Coppola en la Ópera de San Francisco, en 1973, con La visita de la vieja dama texto de Friedrich Dürrenmat al que puso música Gottfried von Einem, no fue satisfactoria para el cineasta. hay quien va ya por su tercer título, como Robert Altman, que debutó en 1992 en la Ópera de Chicago con McTeague Uno de los obstáculos con las que se ha topado Gelb es la dificultad de compaginar las agendas de los cineastas con la de los compromisos operísticos. Ese es el caso de Martin Scorsese Taxi driver Toro salvaje para quien cada rodaje de una película es algo prioritario frente a cualquier otra oferta. Lo que ha provocado, de momento, el desencuentro entre el Met y el cineasta. Con quien sí contará el teatro neoyorquino es con el chino Zhang Yimou Hero La casa de las dagas voladoras responsable de grandes espectáculos como la Turandot que se pudo ver hace unos años en la Ciudad Prohibida de Pekín. Ahora, tiene ante sí el reto de poner en escena el estreno absoluto de la ópera El primer emperador compuesta por Tan dum expresamente para Plácido Domingo. En el caso del tenor español, Minghella en Times Square La primera propuesta operística de Minghella- -todavía en cartel- -ha sido muy bien recibida por el público de Nueva York. Con todas las entradas agotadas desde hace días, Minghella se ha enfrentado a este reto respaldado por su experiencia previa en el teatro y por su amor a la música. En mis películas siempre está muy presente. Muchas veces son comparadas con óperas, pero creo que es por lo largas que son bromeó el cineasta días antes del estreno, que fue seguido por miles de personas desde una gran pantalla colocada en Times Square. Para Minghella la gran diferencia entre el cine y la ópera estriba en que mientras en el primero todo tiene que ser creíble en la segunda se puede jugar con la imaginación, como en el teatro Sir Rudolf Bing reclamó la presencia en el METde Joseph L. Mankiewicz, al que encargó La bohème en 1952 Cineastas como Visconti o Zeffirelli incluso han brillado más en la ópera que en la pantalla