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44 ECONOMÍAyNEGOCIOS Economía DOMINGO 12 s 11 s 2006 ABC Los trabajadores viven en China como hace 200 años en Europa Han Dongfang s Activista de Tiananmen y analista de derechos laborales en China Enrique Serbeto EL PASTORCITO ra una regulación adecuada y de prevención de riesgos laborales, los trabajadores se beneficiarían. El problema es que no pueden protestar, ya que vienen del campo y se ofrecen para desempeñar empleos de los que desconocen los riesgos que entrañan para su salud o los perjuicios que generan al medioambiente. Si se les pregunta, dirán que están muy contentos porque ahora tienen dinero, pero muchos de ellos morirán en unos años al haber desarrollado enfermedades contra las que no podrán luchar por lo precario del sistema sanitario. da. Pero esto no ha significado una mayor democratización, sino más corrupción. MENTIROSO ¿Traerá el aperturismo económico la democracia a China? -Si los líderes fueran lo suficientemente inteligentes, se darían cuenta de que no pueden mantener el poder absoluto para siempre. L Fundador del primer sindicato de China independiente del Partido Comunista y activista de las protestas de Tiananmen, Dongfang sigue denunciando la situación laboral en el gigante asiático POR PABLO M. DÍEZ HONG KONG. Durante las protestas de la plaza de Tiananmen en 1989, Han Dongfang fundó el primer sindicato de China independiente del Partido Comunista. Pagó su atrevimiento con 22 meses de cárcel, durante los cuales contrajo una tuberculosis tan grave que acabó inutilizando uno de sus pulmones. Desde Hong Kong sigue analizando los derechos de los trabajadores a través del Boletín Laboral de China. Es una de las voces más autorizadas para denunciar el drama humano que se esconde tras el milagro económico de la fábrica global -Quizás temen que la alternativa sea el colapso y la desmembración que siguieron al derrumbe de la extinta Unión Soviética. -El año pasado hubo 87.000 revueltas populares, lo que indica que China está a punto de estallar. Si Pekín no toma medidas, es probable que el Partido Comunista desaparezca para siempre. ¿Qué perspectivas tienen los 800 millones de campesinos que aún viven en el mundo rural? -Por desgracia, la única posibilidad ahora es huir del campo entrando en un sistema para conseguir dinero que los deshumaniza. Al dejar el campo, además, pierden sus tierras para que se construyan rascacielos y fábricas de los que se benefician los oficiales corruptos del Partido Comunista. ¿Hay posibilidades de que estalle una revolución en China o la gente joven ya no tiene aspiraciones políticas, como en Tiananmen en 1989? -No deseo que haya una revolución porque sólo trae dictadores, no democracia. La gente ha sido engañada y no hay una cultura política activa, pero cada vez tenemos más abogados defensores de los derechos humanos, activistas sociales y ONG, algo imposible hace 10 años. De todas maneras, no importa cuántos vayan a las manifestaciones, sino lo fuerte que sean las leyes. -Aparte de estas condiciones, ¿tiene China otra alternativa para crecer tanto? -No creo que la velocidad del progreso sea la única opción válida, especialmente con la actual situación. Sufrimos escasez de energía y no tenemos recursos naturales para continuar este desarrollo. China ha crecido mucho porque partía de un punto inferior a cero, nivel imposible de sostener con tanta población. Ralentizar el desarrollo es la única salida, porque se está destruyendo el medioambiente y se está dañando la salud de las personas. Además, la corrupción afecta a todos los proyectos del Gobierno y dificulta el crecimiento económico porque cada oficial sólo piensa en utilizar su poder para lucrarse. Hay que establecer leyes duras contra la corrupción y fomentar la sociedad civil para controlar los abusos y lograr el equilibrio de la reducción del crecimiento. a película sobre el cambio climático que está presentando en todo el mundo Al Gore, el ex próximo presidente de Estados Unidos, me recuerda el cuento del pastor mentiroso y el lobo. No es que crea que Gore miente, al contrario, pero me parece que tanto mentar al lobo va a hacer que se banalice el peligro y que los pastores se vuelvan a dormir. Por un lado no se puede ocultar que existe un grave problema para la humanidad en lo que vemos que está sucediendo, pero por otro es necesario intentar entender que tiene muchas más caras que esa bombilla olvidada que se queda encendida. Por ejemplo ¿cuanto tiene que ver con el consumo de energía que ahora la gente viva sola, que haya en estos tiempos más divorcios y menos vida comunitaria? Es evidente que mucho, pero la gente prefiere asustarse con panoramas apocalípticos de huracanes, diluvios, sequías y maremotos, pensando que si son causados por la mano del hombre, basta apretar otro botón para desactivarlos. Si todo lo que dicen que ha de pasar es que se va a recalentar la tierra, visto con la simplicidad que se presenta resultaría que tanto mejor, porque entonces se gastaría menos energía en calefacción y vuelta a empezar. Pero nadie habla del desarrollo de los países del tercer mundo, que tarde o temprano se pondrán a consumir electricidad e hidrocarburos como nosotros. Nadie dice qué significan en términos de efecto invernadero los millones de personas que siguen abandonando los países del sur para instalarse en los del norte desarrollado, donde se suman a los devoradores de kilowatios. Se habla de los coches, pero no se dice cuál es el efecto contaminante de los millones de turistas del norte que viajan a tostarse al sol en los países del sur, ya sea con las emisiones de los aviones que les transportan o con lo que cuesta llevarles allí su refresco favorito para que se encuentren como en casa. O, al revés, cuánto ahorra internet en papel y energía permitiendo hacer cosas que antes necesitaban desplazamientos costosos. Ya basta de confundir las cosas y culpar al señor progreso como si fuera tan fácil de resolver esto como detener a Bin Laden. El progreso es precisamente lo que nos salvará, pero está claro que los científicos deben buscar aún todas las causas relevantes que intervienen realmente en el problema y los políticos deben dejarse de simplificaciones infantiles, porque de otro modo, cuando venga el lobo de verdad los encontrará a unos y a otros viendo películas. ¿Quién puede provocar un cambio en China, los campesinos y trabajadores explotados o la clase media urbana que quiera más libertades políticas? -Hay una situación explosiva en el campo, porque se pierden las tierras y el modo de vida tradicional, y en los trabajadores de las ciudades que arriesgan su salud. Por eso, en los próximos cinco años habrá un cambio radical en China, pero no sé si una revolución sangrienta o una colorista y pacífica. El empresario y la reorganización del Estado español, a debate en el ID L. PERAITA MADRID. El próximo 16 de noviembre el presidente de Endesa, Manuel Pizarro, abrirá el ciclo de conferencias El empresario y la reorganización del Estado organizado por el Aula Política del Instituto de la Democracia (ID) perteneciente a la Universidad CEU San Pablo. Se trata de la primera de las ponencias de un ciclo que finalizará el próximo mes de diciembre y en el que también participarán Juan Pujol, secretario general de Fomento del Trabajo Nacional; Juan Pedro Hernández, presidente de la Caja de Castilla la Mancha, y Francisco Rodríguez, presidente de Reny Picot. El propósito de este acto público- -apunta José Manuel Otero, presidente del ID- -es crear un foro de reflexión para desgranar la verdadera importancia del proceso de reestructuración interna del Estado español y debatir sus efectos en el tejido empresarial, en qué beneficia a nuestras compañías o qué riesgos genera. Para ello, en cada conferencia, reconocidas personalidades del sector empresarial expondrán su opinión y, posteriormente, entrarán en turno de debate con los asistentes En 2006 se han celebrado diversos ciclos de conferencias en los que se ha analizado la reorganización del Estado desde otros puntos de vista como son el político, el Derecho público y el filosófico. El Aula Política- -matiza Otero- -no está vinculada a ningún partido, lo que facilita diversidad y libertad de expresión y potencia el enriquecimiento en cada sesión ¿Cuál es la situación laboral en un país comunista pero que ha abrazado el capitalismo salvaje? -No sé cómo un régimen que se denomina comunista puede tener a tantísimos trabajadores sufriendo tanto. Como se ha producido un malvado matrimonio entre el comunismo y el capitalismo, los trabajadores viven ahora en China como hace 200 años en Europa, con jornadas de 14 ó 15 horas diarias, siete días a la semana, sin un salario mínimo justo ni atención médica. Es un intercambio de fuerza laboral por comida. ¿Ha comprado el régimen comunista chino el silencio de Occidente por ser la fábrica global y por su mercado de 1.300 millones de consumidores? -Las empresas occidentales no son la beneficencia, ya que vienen a China para ganar dinero. Sólo les pido que respeten las leyes nacionales, los salarios y las jornadas laborales, así como que tengan fondos de pensiones y que establezcan seguros médicos. Lo malo es que muchas veces no cumplen las normas ni en sus propios países, por lo que la única presión que importa en China es la que pueda ejercer su propio pueblo, no la de Occidente. ¿Tienen las autoridades locales la culpa de la corrupción, como insiste el Gobierno central? -El Ejecutivo central es sincero y quiere erradicar la corrupción, pero ésta es intrínseca al régimen, ya que se trata de un poder absoluto que no permite a la gente controlar a las autoridades. Además, ha habido una descentralización y las administraciones locales han ganado autonomía en la última déca- ¿Se puede juzgar a China con la mentalidad occidental, que denuncia la explotación laboral y a veces olvida la situación tan mala de la que partía el país? -No es una cuestión de mentalidad occidental, sino de cumplir las leyes chinas. Si hubie-