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20 ESPAÑA Violencia en las aulas DOMINGO 12 s 11 s 2006 ABC de aplicarse a partir de los 14 años (y hasta los 18, mayoría de edad penal) y es entre los 12 y los 14 cuando más casos de bullying se producen. Por eso, la Instrucción apuesta por un primer nivel de lucha que, a través de la intervención de padres, profesores y comunidad escolar, se centre en la prevención de las actitudes de acoso. El margen de actuación de los centros escolares es, además, tan amplio como eficaces, según la Fiscalía, son las medidas que pueden adoptar: incremento de la vigilancia, reorganización de los horarios del profesorado para atender a las necesidades de los alumnos afectados, intervención de mediadores, cambio de grupo, etcétera. Alcance penal limitado La jurisdicción penal funcionará, pues, sólo cuando el menor acosador haya cumplido 14 años y su comportamiento tenga caracteres de falta o delito. No existe un tipo penal específico para el acoso escolar, que puede manifestarse con diversas significaciones jurídico- penales Tampoco podrá confundirse con esta práctica un incidente aislado, ya que el bullying se caracteriza por una cierta continuidad o reiteración La respuesta que la jurisdicción de menores puede dar al acoso escolar pivota sobre tres ejes: protección de la víctima, medidas educativas y sancionadoras para el agresor y reparación de los daños y perjuicios causados, por lo que la Fiscalía da instrucciones claras para que se reclame, en su caso, la responsabilidad civil del centro escolar. En los casos más graves- -aquellos en los que se inflige un trato degradante que menoscaba la integridad moral de la persona- los fiscales se inclinarán por medidas de internamiento, aunque éstas deberán aplicarse con arreglo a criterios restrictivos. Normalmente, bastará con la libertad vigilada, que se acompañará con la imposición de reglas de Una niña de 12 años fue agredida en Ponferrada presuntamente por sus compañeras y sufre tres fracturas en una pierna EFE La Fiscalía propone contra el acoso escolar las mismas medidas que para la violencia doméstica Una Instrucción de Pumpido apuesta por el alejamiento en los casos más graves e introduce el amigo protector como fórmula para reeducar al acosador NIEVES COLLI MADRID. La preocupación de la Fiscalía General del Estado por el acoso escolar no es nueva. Desde hace meses funciona una Instrucción con la que Cándido Conde- Pumpido ha querido agarrar el toro por los cuernos y luchar contra este fenómeno- -que por sus graves consecuencias se equipara con la violencia doméstica- -antes de que sus cifras sean realmente alarmantes. Hoy, más que la cantidad de casos que se producen, preocupan sus graves consecuencias en el desarrollo de la personalidad del menor, ya sea víctima (en la que provoca angustia, ansiedad, terror a ir al colegio, fracaso escolar, depresiones, pérdida de autoestima y, en los casos más graves, ideas suicidas) agresor (que en su madurez puede asumir de forma permanente ese rol a través del mobbing en el trabajo o de la violencia doméstica y de género en casa) o mero testigo (otros escolares asisten mudos al llamado bullying y corren el riesgo de asumir de por vida una actitud de pasividad y tolerancia frente a la violencia) nal, como problema de carácter privado que debía ser solventado en el seno de las relaciones entre iguales Comportamientos antisociales como el aislamiento deliberado de un menor, la exclusión o el empleo de motes vejatorios- -el documento se refiere sólo al acoso entre menores y no entra en las agresiones a profesores- -se han consentido y se han considerado inevitables La tolerancia cero que se ha aplicado al maltrato conyugal se traslada ahora al acoso escolar. La meta irrenunciable que persigue la Fiscalía es la erradicación de las prácticas de acoso o matonismo entre los menores, no sólo en las escuelas, sino también en los centros de internamiento. Las medidas, inspiradas en la filosofía que rige la Ley Penal del Menor, deben dirigirse a la reeducación del acosador y, por lo tanto, no pueden ser puramente represivas. Pero la Fiscalía no llega a todos los casos, pues la jurisdicción penal del menor sólo pue- Tolerancia cero Por eso, y aunque como asegura el fiscal de Sala de Menores, Luis Navajas, no nos encontramos ante un estallido del acoso escolar, la Fiscalía no permanece de brazos cruzados y trabaja en la erradicación de un fenómeno difícil de detectar, en la medida que la víctima guarda silencio paralizada por el temor a que la situación empeore. Igual que ocurrió con la violencia doméstica, advierte la Instrucción de la Fiscalía, nos enfrentamos a un fenómeno que hasta hace poco se consideraba inevitable y en cierta manera ajeno a las posibilidades de intervención del sistema pe- El TSJ de Murcia propone crear la figura del niño- mediador N. C. MADRID. Devolver el clima de convivencia a las aulas también es tarea de los niños. Una iniciativa del Tribunal Superior de Justicia de Murcia prevé que adolescentes con capacidad de liderazgo asuman funciones como mediadores o componedores de conflictos en los centros con el fin de evitar que incidentes entre menores se enquisten y se agraven. El proyecto se enmarca en el programa Educando en Justicia que el Consejo General del Poder Judicial puso en marcha hace más de dos años para acercar la Justicia a los menores. Ahora, el TSJ de Murcia quiere dar un paso más ante la magnífica acogida que ha tenido el programa, en el que participan incluso los menores más conflictivos. La creación de la figura del niño- mediador (juez de paz escolar) pretende que los menores resuelvan los conflictos en los colegios asumiendo valores democráticos, de equidad y solidaridad Con el fin de que esto sea posible, sería necesario formar a los mediadores en la utilización de técnicas para resolver conflictos de forma no violenta.