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88 VIERNES deESTRENO VIERNES 10 s 11 s 2006 ABC DOCE DIAMANTES Un clásico con quilates Consiga mañana, con ABC, la séptima entrega de la colección de películas de Audrey Hepburn, Desayuno con diamantes por tan sólo 7,95 euros, más el precio del diario LUIS CONDE SALAZAR MADRID. Aunque este drama romántico disfrazado de comedia se haya convertido con justicia en un brillante clásico del cine de los sesenta, los prolegómenos de su rodaje no estuvieron exentos de líos. En primer lugar, el genial y controvertido Truman Capote, autor de la novela original en la que se basó la película Desayuno en Tíffany s quería para el papel protagonista femenino a su musa Marylin Monroe, por entonces deseosa de quitarse el sanbenito de frivolidad que se deslizaba por sus curvas. La voluptuosa dama declinó, por obediencia debida a su productora (Fox) la invitación de la Paramount, frustrando así el deseo del novelista, que también había pensado en John Frankheimer para su dirección. Apareció el nombre de Kim Novak, pero las negociaciones no llegaron a buen puerto. La tercera en discordia resultó ser Audrey Hepburn, que aceptó el papel siempre y cuando su personaje de lujosa señorita de compañía quedara exento de la connotación bisexual con que aparecía en la novela de Capote. La exquisita actriz no quiso a Frankheimer para dirigirla, puesto que desconocía su modus operandi Por otra parte, el papel masculino estaba pensado para un Steve McQueen en alza o, en su defecto, para un no menos apetecido Paul Newman. El primero no encontró hueco en la agenda y el segundo no encontró la agenda. Entonces le llegó la oportunidad a George Peppard, que aplaudió con las orejas lo que a la postre sería el papel de su vida. Blake Edwards se ocupó de dirigir al elenco, en el que también estaban el pequeño gran Mickey Rooney, haciendo de oriental en un extraño cameo y nuestro José Luis de Villalonga, probando fortuna como multimillonario brasileño. Vidas disolutas Holly Golightly (Audrey Hepburn en una de sus mejores interpretaciones) es una impetuosa y aparentemente disoluta joven neoyorquina de oscuro pasado que se gana la vida acompañando a hacendados caballeros de la chic society Su vida transcurre entre fiestas hasta que conoce a su vecino Paul Varjak (George Peppard) un atractivo escritor que hace también las veces de gigoló de señoras casadas, insatisfechas y aburridas. La conexión que se produce entre ambos es inmediata y sus vidas inadaptadas comienzan a dar un giro. Audrey Hepburn comentó que su maravilloso papel de Holly era lo mejor que había hecho, porque ha sido lo más du- Título original Breakfast at Tiffanys s Director Blake Edward Guión original Novela homónima de Truman Capote Guión George Axelrod Intérpretes Audrey Hepburn, George Peppard, Patricia Neal, Buddy Ebsen, Mickey Rooney, José Luis de Villalonga Música Henry Mancini ro Dos Óscar ganó la película: a la mejor banda sonora (Henri Mancini) y a la mejor canción Moon River compuesta por Mancini y Johnny Mercer a medida para Audrey) El vestido negro de Gi- venchy que Hepburn viste en la memorable escena en la que toma un café frente al escaparate de la exclusiva joyería Tiffany s de la Quinta Avenida, será subastado el próximo 5 de diciembre por Christie s. TO BE CONTINUED Toni García GUÍA DE VIAJES FREAKS, ABSURDOS Y ESPELUZNANTES DE LA REVISTA VICE oy tocaba hablar de otra cosa, pero esta semana llegó por correo la guía de viajes freaks, raros, absurdos y o espeluznantes de la revista Vice en formato dvd (si no lo ves, no lo crees) El loable propósito de este proyecto es que conozcamos un poco más el mundo en que vivimos, con un toque cool muy cinematográfico (hasta sale Spike Jonze) Ejemplos. Uno: un barbudo se va Chernobyl a cazar osos y lobos. Durante el viaje se dedica a beber de forma ininterrumpida durante 24 horas porque tiene la teoría de que el alcohol inmuniza contra la radioactividad. Una vez allí, soborna al guía para que le alquile unas metralletas y empieza a disparar contra todo lo que se mueve mientras advierte que su contador geiger registra una cantidad de radiación 4.000 veces superior a la media. Cuando se marcha dice tengo que tirar estos zapatos. Creo que se han quedado radioactivos Dos: un afroamericano se va a Paraguay tras la pista del Dr. Mengele (el nazi, se supo- H ne) Cuando llega, le pregunta a todo el mundo por el facultativo: un vecino le dice que el doctor se apuntó al equipo de fútbol local, otro le dice que llevaba una sonda que probablemente se instaló el mismo con cirugía casera, un tercero le dice que siempre llevaba una pistola desechable y que cada hora en punto se despertaba dando gritos. Finalmente, tiene que conformarse con entrevistar a dos gemelos de 60 años que viven en medio del bosque y que no saben nada ni de Mengele ni de ningún otro doctor y a los que además les da igual porque- -seguramente- -son caníbales. Tres: un tío se va al Congo a buscar un dinosaurio porque ha leído un artículo en National Geographic que dice que allí hay alguno seguro. Cuando llega, toca el tambor en su habitación mientras tres pigmeas en pelotas bailan a sus espaldas. Después va en busca del dinosaurio pero se queda atrancado en una selva donde una tribu le da un cubata de gasolina y un tío con plantas en El siniestro médico nazi Josef Mengele la cabeza que aparece de pronto le lee el pensamiento (o eso dice el afectado) Al final, se baña en el río (o lago, no queda claro) pero va tan ciego que cree que no podrá encontrar a ningún dinosaurio. Cuatro: el mismo barbudo de Chernobyl se va a Sofía para comprarse un misil en el mercado negro, no encuentra el misil pero sí a un hombre que dice que le puede conseguir uno. Lamentablemente lo tiene escondido en el huerto de su madre (el misil) y ella está en casa así que al final no se lo puede dar. A cambio, le revela que se reunió con Osama Bin Laden y que este le dijo: Salam Alekum y después se fue. Lo dicho, como guía de viajes es algo floja pero para descojonarse no tiene precio. En serio.