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6 OPINIÓN VIERNES 10 s 11 s 2006 ABC AD LIBITUM ENCAJE DE BOLILLOS UNDILLO le llaman las bordadoras a la almohadilla que utilizan para hacer el encaje de bolillos, una de esas joyas en desuso que nos arrebatan las prisas y los chinos. Es lástima porque estos suntuosos encajes siempre han servido para explicar la política española. Luis Bonafoux retrataba la alternancia entre Antonio Cánovas y Práxedes Mateo Sagasta como el contraste con que las encajeras desenrollaban y entrecruzaban, sorteando los alfileres que marcaban la figura deseada, los hilos de sus bolillos. Según esa tradición restauradora, antecedente de la que, en principio, pretendía la M. MARTÍN Constitución del 78, no reFERRAND sulta fácil averiguar si, en lo que respecta a la nueva configuración del poder autonómico en Cataluña, la función del mundillo le corresponde a José Montilla o a Josep Lluís Carod- Rovira. Podría pensarse, sin alejarse de las fronteras de la razón, que del mismo modo que en el nuevo tripartito catalán Joan Saura sigue siendo un cero a la izquierda- -mejor, el cero de la izquierda- -Carod es quien clava los alfileres para establecer el dibujo pretendido, el diseño, sobre el que hay que empezar a cruzar los bolillos. Eso le reservaría a Montilla la condición del cilindro almohadillado en el que se sostiene el invento, pero no la iniciativa. Aún así hay algo desconcertante. El tan flamante como disparatado e intervencionista nuevo Estatuto que ya rige la política catalana tiene prevista, además de la figura del president, la de un conseller en cap, primero entre todos los consellers; pero la distinción que Montilla le reserva a su socio es la de vicepresidente, algo que no está escrito y que, por tanto, se difumina en el aire de los deseos. No faltan quienes opinan que, a partir de un Estatut que ha nacido del olvido de puntos sustanciales de la Constitución vigente, tampoco tiene mucha importancia que las decisiones de Montilla y su Govern no se ajusten a lo establecido. Estaríamos en ese caso ante una nueva generación- ¿abstracta? -del encaje de bolillos. Lejos de ajustarse a un diseño preciso, tradicional y geométrico, depurado por el paso de los siglos, los artesanos de la nueva y poco esperanzadora edición del tripartito se disponen a mover los bolillos, los que les hayan tocado en el reparto, sin saber a ciencia cierta dónde está el mundillo y si Carod tiene licencia para, puestos, clavarles los alfileres en los ojos. El nuevo Estatuto que debe poner en marcha el Gobierno recién pactado nace ya con una significativa violación terminológica. Todo un símbolo de lo que a Cataluña se le viene encima y, de paso, de lo que le espera a José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente que se pasó de listo al respaldar la fiebre estatutaria de Pasqual Maragall, traicionarle con Artur Mas, conducir a Montilla a una derrota y confiar en que nunca pasa nada. Terminará sentándose en el mundillo y clavándose todos sus alfileres. Y eso duele. ÍDOLOS DE LA CUEVA GOOD MORNING AMÉRICA mienzan a darse cuenta de que este planeta no es preEBO de ser el típico ejemplar irredimible de lo cisamente un lugar más seguro que hace cinco años, que un ex presidente del Gobierno- -y ciertos cuando, tras el ataque terrorista, el mundo parecía vociferantes mediáticos- -suelen llamar con un cuaderno en blanco que los neocons doctrinarios indisimulado desprecio progre rancio (o revenido) podían rellenar de palotes sin que nadie les chistara porque noto que no puedo (ni quiero) disimular mi demasiado. Y lo han hecho a gusto. Dentro- -donde ya contento por la clamorosa derrota de los republicamuchos se preguntan si ha valido la pena la más o menos en las elecciones norteamericanas. Entiéndannos voluntaria dejación de libertades a cuenta de una me: ya soy demasiado mayor (he sobrevivido a diez pretendida mayor seguridad- y fuera, donde presidencias, algunas con doblete) para creer algunos de los asuntos más candentes de la que las cosas vayan a cambiar sustancialmenagenda internacional de 2001 se han puesto al te con la dimisión del señor Rumsfeld y el desrojo vivo. En Oriente Medio, por ejemplo, la inembarco de los demócratas en la Cámara de Recreíble matanza por error de Beit Hanun, presentantes y en el Senado (cruzo los dedos que Hamás se ha apresurado a instrumentalipor el recuento de Virginia) Y tampoco me fío zar, arrima aún más la mecha al núcleo de un mucho de las utopías preelectorales puestas enorme polvorín cuyo estallido parece inevien circulación por los hambrientos de poder que venden como cambio lo que, para muchos, M. RODRÍGUEZ table. E Irak, antigua finca personal del sanguinario dictador ahora condenado a muerte es mero vehículo de ambiciones personales o RIVERO (un mártir, pronto) se ha convertido en un aude grupo. De manera que no me siento feliz por téntico pantano en el que se diseña un futuro de gueuna presunta victoria de los demócratas (algo que, rra civil tras una salida más bien vergonzosa. en todo caso, no podría ocurrir hasta 2008) sino por Los norteamericanos no han dicho buenos días a el rotundo voto de castigo infligido a esta Administralos demócratas. Pero sí han manifestado su disgusto ción republicana. frente a la incompetencia, la arrogancia y la sordera Estoy contento (en fin, ya me entienden) porque, a de una Administración que ahora comienza a pagar partir de los resultados del 7 de noviembre, la aritmésu alejamiento de la realidad en un mundo que no se tica política por la que se rigen las instituciones de parece nada al de 1945, y que ya no podrá negar la evila democracia norteamericana permite esperar que dencia por utilizar el título de la traducción españobuena parte de las decisiones políticas del equipo la del impresionante libro- denuncia del periodista Bush va a tener que someterse a filtros mucho más esBob Woodward que publicará la editorial Belacqva a pesos que hasta la fecha. Desde el 11 de septiembre principios de año. La imagen de los políticos republide 2001- -cuando, tras una controvertida victoria, canos evitando ser identificados con ese Bush (ahollevaba sólo ocho meses ocupando el Despacho ra) radioactivo del que hablaba Darío Valcárcel, es Oval- el presidente ha gozado del privilegio de un todo un síntoma del clima de rechazo. Ahora toca haconsenso dictado por una especie de estado de excepcer política escuchando al adversario, que no es precición casi unánimemente aceptado, y convenientesamente el enemigo. Y el pato cojo (sin posibilidad de mente jaleado desde la mayoría de los grandes mereelección, afortunadamente) tendrá que cambiar dios de comunicación. Como estamos en guerra, tosus modales si no quiere que los suyos reciban el susdos como una piña: o en unión sagrada o a favor de to en 2008. Buenos días, América. Y, más que nunca, nuestros enemigos. buena suerte. Bueno. Ahora resulta que los norteamericanos co- M D