Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 9- -11- -2006 83 CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo Un trasplante de células de la retina devuelve la visión a ratones ciegos Científicos de EE. UU. y Reino Unido prueban que los fotorreceptores se regeneran s La estrategia podría ser una cura para las enfermedades degenerativas del ojo N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Un equipo de investigadores británicos y de Estados Unidos ha demostrado que la retina se puede regenerar y recuperar la visión perdida. Lo han logrado con el trasplante de un tipo de fotorreceptores inmaduros, unas células de la retina sin las cuales resulta imposible transmitir las señales visuales al cerebro. El implante de esas células logró regenerar los fotorreceptores dañados y restaurar la visión en un experimento con ratones que se publica hoy en la revista Nature De momento, es sólo un tratamiento experimental con roedores, pero la nueva estrategia se perfila como una cura potencial para cegueras intratables y tan comunes como las que ocasionan la diabetes o la degeneración macular asociada a la edad. La Ciencia lleva años buscando una fórmula para regenerar las retinas dañadas, con los fotorreceptores como diana del tratamiento. La percepción visual es un proceso sensorial que se inicia en la retina, continúa en el tálamo y finaliza en la corteza cerebral, donde los estímulos luminosos se hacen conscientes. La retina es una porción del sistema nervioso central que está formada por varias capas celulares organizadas para transmitir las señales visuales al cerebro. La principal causa de daño en esta zona es el deterioro de los fotorreceptores (conos y bastones) Por ello, los esfuerzos se han encaminado a regenerar estas células. UN IMPLANTE PARA REGENERAR LA RETINA Trasplante de fotorreceptores Epitelio pigmentoso de la retina Conos Los bastones, un tipo de células fotorreceptoras de la retina sensibles a la luz, pueden restaurar la visión perdida si se implantan directamente desde una retina sana a los ojos con estas células dañadas. Los bastones crecen y establecen conexiones sinápticas, una vez trasplantados. Así se devuelve la percepción visual en ojos con la retina dañada de forma irreversible. Ceja Párpado Células bipolares Células ganglionares Zona aumentada Bastones Dirección de la luz Retina (Zona de células fotorreceptoras) Nervio óptico Rayo de luz Córnea Pupila Lente Rayo de luz Lacrimal Iris ABC E. Revaldería Nervio óptico Esclerótica Coroides Retina Arterias y venas de la retina Párpado Así se hizo Los investigadores trasplantaron precursores de bastones (células fotorreceptoras de la retina) antes de su desarrollo. Esas células estaban programadas para ser bastones pero aún no habían empezado a funcionar como fotorreceptores maduros. Se obtuvieron de los ojos de ratones sanos recién nacidos, con un día de vida. Después se implantaron en ratones ciegos con daños en la retina. Una vez implantados las células crecieron y formaron las conexiones sinápticas hasta restaurar la visión Regenerar fotorreceptores Restaurar las células fotorreceptoras debería ser relativamente sencillo porque la mayoría de las conexiones en el cerebro que permiten la visión permanecen intactas en estos pacientes. Pero, pese a los intentos con implantes de células madre. aún no ha habido éxito. Se pensaba que las células madre implantadas no lograban desarrollarse por la propia retina, que actuaba como un entorno hostil que inhibía la regeneración de los fotorreceptores. Los científicos de la Universidad de Michigan (EE. UU. y del Colegio Universitario de Londres han demostrado que ése no era el problema. La nueva estrategia también recurre al trasplante celu- lar, aunque en un momento de su desarrollo más avanzado. En este caso se utilizaron células inmaduras de bastones (el tipo de fotorreceptor que permite la visión nocturna) cuando ya habían dejado de dividirse. La clave de la investigación está en el hallazgo de una ventana de oportunidad durante la cual esas células se han convertido ya en bastones, pero todavía no han empezado a funcionar como tales. Para detectarlos en ese momento de desarrollo tan especial se utilizó una técnica de la Universidad de Michigan que ilumina los bastones con una proteína fluorescente de color verde. Con esa tecnología se podía asistir al nacimiento de estos fotorreceptores y tomarlos en el momento óptimo de desarrollo. Esas células, en ese momento tan especial, se obtuvieron de ratones sanos recién naci- dos, de apenas un día de vida y se implantaron en las retinas dañadas de ratones. Al implantarse en el nuevo ojo, se transformaron en bastones, crecieron y formaron las conexiones sinápticas necesarias para restaurar la visión. Los responsables del experimento comprobaron la visión de los roedores, observando cómo sus pupilas respondían a diferentes intensidades de la luz. El principio de un camino Es la primera investigación que muestra que el trasplante y regeneración de fotorreceptores es factible escribe Robert MacLaren, uno de los autores del estudio. MacLaren también confía en que su estrategia es el principio de un camino para recuperar la visión de miles de personas que la han perdido La cuestión ahora es saber si este tratamiento funciona en humanos, además de en ratones. Muchos de los éxitos logrados en animales de experimentación no consiguen trasladarse a enfermos reales. Y más aún, en este caso concreto, no está claro dónde se pueden encontrar donantes apropiados para conseguir las células para trasplante sin que, además, causen rechazo. Una opción es utilizar células embrionarias y conseguir en el laboratorio un desarrollo óptimo para ser implantadas. Los científicos del Colegio Universitario de Londres sugieren en Nature que podría recurrirse a células madre que se encuentran en el borde de la retina. Esas células podrían cultivarse y trasplantarse en el interior de la retina si la enfermedad es tratatada antes de que la degeneración sea mayor. Más información en www. nature. com La terapia sería útil en la ceguera por diabetes o en la degeneración macular Queda por probar si el trasplante celular es en humanos tan eficaz como en ratones Los implantes electrónicos, más cerca del enfermo Los trasplantes celulares no son la única opción de las personas con la retina dañada. A principios de año comenzará un ensayo multicéntrico en hospitales de Estados Unidos y Europa para probar la eficacia de los implantes electrónicos. Esta prótesis electrónica, implantada en el cráneo y conectada a una microcámara, es capaz de estimular el nervio óptico permitiendo la visión de los objetos más cercanos. El Instituto de Microcirugía Ocular de Barcelona será uno de los setenta centros que probará este sistema que puede ser una solución más inmediata. El ensayo multicéntrico probará el dispositivo en sesenta ojos para demostrar si puede ser una opción para enfermos con degeneración macular o afectados por retinitis pigmentaria. En ambas patologías también se deterioran los fotorreceptores de la retina. El proyecto se basa en una microcámara que recoge las imágenes que suceden frente al invidente, a pocos metros de distancia. Nunca podrá decirse que se recupera la visión, pero al menos permite reconocer objetos e incluso letras de 5 centímetros.